FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Transformar al cultivo en un bosque generoso

Autor/a de la tecnología
Mario Larrea L.
Institución que la publica
(EcoCiencia / CORPEI), UNCTAD · Ecuador
Código de ficha
900230

Un segundo paso, es convertir al cultivo de cacao en un ecosistema generoso que nos provea de la mayor cantidad de recursos al menor costo. Así, no solamente obtendremos el cacao sino también fruta, madera, agua, sombra, salud y refugio para la especies.

De inicio, se requiere identificar la forma y funciones adecuadas de la sombra. La característica principal que distingue al cultivo de cacao del tipo nacional, es su necesidad de sombra. El tipo de sombra y la manera en que se distribuya en el cultivo, son fundamentales para el ecosistema que se pretende fortalecer.


Desde que se cultiva cacao del tipo nacional en el Ecuador, la sombra ha sido vista como un elemento básico en el inicio, pero de poca importancia productiva. Tradicionalmente, se ha utilizado sombra de guineo, de rodales forestales o frutales comunes. Pero, si se considera que una especie afecta en lo más mínimo al cacao, se la elimina de inmediato. Esto ha llevado a la existencia de una sombra muy poco diversa y sin criterios reales de beneficio para el cultivo visto como ecosistema.

La diversificación de la sombra
Criterios para diversificar la sombra
Para que el cultivo se convierta en un ecosistema saludable y brinde los beneficios mencionados, es necesario en primer lugar mejorar la sombra en el cultivo. Esto significa tener en cuenta los siguientes criterios:

  • La sombra juega un papel importante para el funcionamiento del cultivo.
  • La selección de las especies para sombra debe adaptarse a las necesidades de la finca o al sector donde se encuentre. No es lo mismo tener cultivos en zonas junto a bosques naturales que cultivos muy alejados de los mismos.
  • El grado de diversificación o variedad en la sombra debe ser alto, pero se debe tener en cuenta la combinación de especies. Algunas no pueden crecer junto a otras, pues perjudican su desarrollo y producción.
  • El lugar donde se siembra determinada especie es importante, pues se debe pensar siempre en la forma del árbol sembrado y si esa forma perjudicará el buen manejo del cultivo.
  • La cantidad de árboles de sombra deberá ser de al menos 40 por hectárea.
  • La cantidad de árboles de sombra deberá ser mayor en los bordes del cultivo y sobre todo junto a bosques naturales y fuentes de agua.
  • Se debe tratar de sembrar especies nativas maderables de interés económico en combinación con especies frutales variadas tanto nativas como introducidas adecuadas (ver sección a continuación).
  • Al sembrar maderas, hay que tener en cuenta la futura cosecha para evitar daños en los árboles de cacao.
  • El tipo de hojas de las especies para sombra debe ser muy variada, dando prioridad a especies de hoja pequeña para el interior de cultivo y de hoja mayor para los bordes. Esto evita daños en las copas de cacao y mejora la calidad de la hojarasca para su descomposición.