FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Selección de Sitio de Siembra y Establecimiento de cacao

Autor/a de la tecnología
Lutheran World Relief
Institución que la publica
Lutheran World Relief · Nicaragua
Documento fuente
Cacao orgánico, Manual del Cultivo · 6-7 pág.
Código de ficha
900441
Descripción de la tecnología:

Temperatura del Aire:
La temperatura del aire es cuando sentimos el aire frío o caliente. Cuando el aire es muy caliente al cacao se le queman las raíces que salen del suelo.

Cuando la planta de cacao es sembrada en un lugar muy seco, la planta produce muchas hojas y ramas y muy pocas flores y frutos. En este caso una buena cantidad de árboles de sombra por encima de los cacaos, ayudan a enfriar el aire caliente.

Si el aire es muy frío, se detiene el crecimiento del tallo, el cacao no desarrolla bien por lo cual produce pocas flores y frutos. Aquí conviene tener poca sombra en la parcela de cacao y ubicar la siembra del cacao en las par­tes bajas o en las vegas de los ríos en donde hay mayor humedad y calor.

Lluvia:
Para que el cacao desarrolle y produzca bien, necesita que las lluvias sean bien distribuidas durante todo el año. Un buen suelo y la sombra adecuada, ayuda al ca­cao a soportar hasta tres meses sin lluvia La planta de cacao no soporta tanto la falta como al exceso de agua.
En el primer caso la demasiada lluvia favorece la erosión del suelo, el desarrollo de enfermedades tales como la pudrición de la mazorca negra y la Moniliasis del cacao.

En suelos que se encharcan el cacao no puede respirar ni alimentarse por las raíces, estas se ennegrecen y mueren produciendo rápidamente la muerte de la planta. Una buena red de canales de drenaje ayuda a sacar el exceso de agua que dañan las raíces del Cacao.

Vientos:
Los vientos muy fuertes y huracanados pueden tumbar o quebrar ramas de árboles de sombra temporal y per­manente, ocasionando serios daños en el tallo y ramas de la horqueta o copa del cacao y tumbar o dañar las musáceas.

Vientos suaves pero persistentes, hacen que las hojas pierdan humedad, se secan y caen de la planta del cacao. En lugares donde es frecuente la presencia de vientos fuertes, se deben utilizar cortinas rompevientos de ár­boles frutales o de madera fina.

Luz y Sombra:
El cacao es una planta amiga de la sombra, es decir necesita de la sombra para su desarrollo. Desde peque­ña y para su buen crecimiento, el cacao requiere de una sombra que deje pasar aproximadamente el 50 por ciento de la luz total.

Entre las bondades de la sombra se destacan las si­guientes:

  • Aumentar la Materia Orgánica y Nutrientes:

Los árboles de sombra funcionan como “Bomba” al extraer los nutrientes de las capas más profundas del suelo, que luego se depositan en la superficie del suelo en forma de ramas y hojas.

Ejemplo de una planta de Cacao con problemas de humedad en el suelo. La falta de agua produce que las hojas se sequen y se caigan de la planta, lo que incluso puede causar su muerte.

Conservar el Suelo:
Al reducir la cantidad de luz en el suelo, controla la pro­liferación de las malezas y malas hierbas y detener con sus hojas la acción erosiva de las gotas de lluvia.

  • Regulan la Humedad del Suelo:

Aumentan la capacidad de infiltración y absorción del agua en el suelo y reducir su evaporación.

En plantaciones adultas, la cantidad de luz recibida por el cacao debe ser aproximadamente un 30 por ciento del total. La luz solar activa los mecanismos de creci­miento y producción de la planta de cacao.
Nunca debe eliminarse completamente la sombra ya que la planta de cacao es fuertemente atacada por pla­gas y requiere de más agua y nutrientes para sobrevivir y producir.

El Suelo:
¿Cuáles son los suelos buenos para el cultivo del cacao?

  • El suelo debe permitir que el Cacao desarrolle bien sus raíces.
  • Con buena porosidad suficiente para permitir la penetración de raíces, la circulación del aire y del agua. (Que no se encharquen mucho en el invierno ni se sequen con facilidad en el verano).
  • Con una capa superficial rica en materia orgánica (suelos con hojarasca en descomposición).
  • Las primeras 12 pulgadas de profundidad (30 centímetros) libres de piedras o barro pesado.
  • Los suelos en donde se “pega” bien el plátano, guineo, maíz, el laurel, son buenos también para la siembra del cacao.
  • Los suelos de color café, café claro café oscuro, rojo, rojizo y café rojizo, son considerados buenos suelos para el cacao ya que son indicativos de buena aire­ación y drenaje.
  • Los colores azul-gris y verde-gris reflejan un mal drenaje.
  • La pendiente o inclinación del terreno que se con­sidera buena es de plano a un poco inclinado (que no sea difícil subirlo).