FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Secador rústico Catatumbo para grano de cacao

Autor/a de la tecnología
Humberto Reyes, Lilian Capriles de Reyes
Institución que la publica
Cacao-REYES · Venezuela
Código de ficha
900348

Descripción de la tecnología:
Secado natural
Dado que la mayoría de nuestros productores trabajan sobre fincas de menos de 10 ha, el sistema de secado más ampliamente utilizado es el natural. Para ello se pueden utilizar alguno de los siguientes tipos de secadores:

1) Patios de cemento.
2) Patios de cemento con techo rodante.
3) Patios con techos fijos de plástico o vidrio.
4) Gavetas rodantes de madera con techo fijo.
5) Secador rústico Catatumbo.
6) Secador rústico Caucagua.

El tipo de secador a utilizar depende de los volúmenes de producción, la lejanía de las fincas, la disponibilidad de recursos y lo accesible de los materiales requeridos. En fincas de mediano tamaño, entre 5 y 10 ha, se utilizan algunos de los primeros cuatro tipos de secadores arriba mencionados, mientras que en plantaciones más pequeñas, que constituyen la mayor parte de las explotaciones, a menos que el beneficio se realice en instalaciones comunitarias, lo común es el uso de los secado-res rústicos. Estos se construyen con materiales disponibles en las zonas productoras o fácilmente accesibles y permiten al productor un secado efectivo del cacao.

Secador rústico Catatumbo
El secador rústico Catatumbo es utilizado en la zona sur del Lago de Maracaibo, en las márgenes de los ríos Catatumbo y Escalante, y consiste en una troja alzada a 135 cm del piso, con una estera de caña amarga encima de 2,7 m por lado, en la cual se coloca el cacao, teniendo cuidado de no colocar más de 17 kg de almendras por cada m2, lo cual equivale a 50 kg de cacao en cada estera. El cacao se extiende en una capa delgada de 5 a 8 cm, volteándose periódicamente para que el secado sea uniforme.

El primer día se le dan tres horas de sol, el segundo cuatro y el tercero cinco, y del cuarto en adelante se asolea todo el día. Cada tarde, el cacao se recoge y se enrolla con las esteras, colocándole encima una lámina de zinc o de plástico para que quede protegido de la humedad (Figuras 1 a 6).

Construcción del secador
La troja se construye con tres hileras de tres horquetas cada una, separadas135 cm una de otra y a 135 cm de altura y seis varas de 270 cm, que se colocan sobre las horquetas, como se aprecia en la Figura 2.

Las esteras, con una dimensión de 275 cm, requieren de los siguientes materiales:
a) Treinta cañas amargas gruesas de 2,75 m de largo.
b) Dos varas de madera liviana de igual longitud.
c) Un rollo de mecatillo.

Las cañas y las varas se cortan con una semana de anticipación, para que cuando vayan a utilizarse estén secas y no se deformen al utilizarlas.

El corte de las cañas se realiza utilizando el rajador de cañas, implemento muy sencillo y de fácil construcción. Para ello se utiliza una vara de madera dura y resistente, de 10 cm de diámetro y 1,5 m de largo. Cerca de un extremo se le hace un corte, con el objeto de rebajar un anillo de 2 cm de diámetro y 10 cm de ancho. Luego, en la parte delgada se coloca un clavo de 15 cm de largo (Figura 3). El rajador se fija firmemente al suelo en un hueco de 50 cm de profundidad.

Las cañas se rajan con este instrumento, tal y como se ilustra en la Figura 4. Luego de hacer un corte transversal en cruz a la caña, se utiliza el rajador, para obtener cuatro cañas. Una vez que las cañas se han secado, una semana después de cortadas, se procede así:
1) Se escoge un sitio completamente plano, limpio y no inundable, se colocan las dos varas de madera en el suelo, a una distancia de 2,75 m, colocando es-tacas en la parte interior de las mismas, para que las varas queden firmes al templar el mecatillo para amarrar las cañas.
2) Se procede a colocar hileras de mecatillo entre vara y vara, amarrándolo a una de las varas, como se observa en la Figura 5.
3) La esfera se teje colocando las cañas horizontalmente entre los mecatillos, asegurándose de que un mecatillo quede por encima y otro por debajo, ajustando a cada paso, para que las cañas queden bien aseguradas y unidas entre sí.
4) Una vez que todas las cañas se han tejido en la estera, deben ajustarse y amarrarse en los extremos, para que quede cerrada y pueda manipularse sin peli-gro de que se desarme (Figura 6).