Protección de los cultivos de cacao
- Autor/a de la tecnología
- RSCE
- Institución que la publica
- RSCE
- Documento fuente
- Directrices sobre las mejores prácticas conocidas en la cadena de valor del cacao · 6-7 pág.
- Código de ficha
- 900217
La enfermedad es una de las principales causas de pérdida de producción cacaotera en todo el mundo. El control de las enfermedades, por lo tanto, representa un elemento clave de la gestión eficaz del cacaotal. Para poder controlar mejor las enfermedades en sus explotaciones, los cacaocultores necesitan saber reconocer los síntomas de las enfermedades, comprender sus causas y saber cómo funcionan los organismos patogénicos.
En el control de las enfermedades del cacao, es imprescindible que todos los cacaoteros reciban una atención individual, ya que un solo cacaotero infectado servirá de fuente de infección para todos los demás árboles del cacaotal. Si no se cuida, un árbol enfermo provocará la diseminación de la enfermedad a todos los demás. Se emplean cuatro métodos para la prevención de las enfermedades o para su control una vez establecidas: regulatorio, agronómico, biológico y orgánico.
En el control regulatorio, se toman medidas – normalmente por obligación legal – para impedir que el material contaminado con algún patógeno se transporte de una zona en la que se encuentra determinada enfermedad a otra donde aún no se ha establecido. El control agronómico representa un enfoque amplio que supone establecer condiciones que no propicien la diseminación y proliferación de patógenos, impidiendo que el patógeno entre en contacto con, o infecte a, los cacaoteros, o bien de erradicar el patógeno o reducir de forma notable su presencia en una planta individual o una zona determinada. El control biológico implica una serie de medidas, entre las que destaca la introducción directa de otros microorganismos enemigos del patógeno o de feromonas que, en determinadas condiciones específicas, se pueden emplear para controlar plagas. El control orgánico se realiza con el fin de que no se contamine el medio ambiente y según la enfermedad se debe aplicar con regularidad, para tener una plantación sana.
No emplear plaguicidas, con el fin de proteger los cultivos. Se debe poner más énfasis en el uso de variedades resistentes, y en el control agronómico, orgánico y biológico de plagas y enfermedades.
Debe fomentarse la adopción de sistemas de Manejo Integrado de Plagas (MIP). Los cacaocultores deben buscar consejos profesionales sobre el MIP para el control de plagas y enfermedades.