Manejo Agroecológico de Cacao
Principios generales para la formación y mantenimiento de la arquitectura de la planta de cacao
- Autor/a de la tecnología
- Humberto Reyes, Lilian Capriles de Reyes
- Institución que la publica
- Cacao-REYES · Venezuela
- Documento fuente
- C ACAO en Venezuela MODERNA TECNOLOGÍA PARA SU C ULTIVO · 127-128 pág.
- Código de ficha
- 900287
Descripción de la tecnología:
Para lograr un buen equilibrio y formación de la planta cacaotera, a través dela técnica de la poda, es recomendable considerar los siguientes principios:
- Cuando un árbol ramifica muy bajo a menos de 1,2 m de altura y sus ramas tienen el hábito de crecer hacia el suelo, es preferible dejar desarrollar un nuevo chupón que supere esta altura. En este caso, el nuevo chupón quedará como el verdadero árbol, mientras que gradualmente se va eliminando la primera ramificación.
- En el caso que una planta sufra volcamiento total, a causa de un crecimiento desequilibrado, sin posibilidad de recuperar su posición original, se recomienda eliminar parte de las ramas que obstruyen la circulación de personal y dejar que la planta emita nuevos chupones, de los cuales se elegirá el más vigoroso cercano al pie del tallo. A este chupón se le aporca para que forme raíces propias y se le da formación mediante podas, al crecer sustituirá a la planta volcada, lográndose así recuperarla, sin necesidad de su eliminación o de resiembra.
- Cuando por causa de fenómenos incontrolables como vientos fuertes o fallas en el piso de asiento se producen destrozos en las plantas, debe aplicarse el mismo principio anterior de dejar crecer un chupón vigoroso y cercano al pie, procediendo de manera similar.
- La poda de formación en árboles propagados vegetativamente, en los cuales la ramificación es muy baja e irregular, la técnica que se aplique debe orientarse a crear una copa de altura apropiada, ayudándola con tutores para evitar que se produzcan volcamientos durante la fructificación.
- Como la fructificación es consecuencia del proceso fisiológico de un folla- je bien repartido sobre ramas vigorosas y en cantidad satisfactoria, el encargado dela poda debe realizar un trabajo cuidadoso y delicado, favoreciendo las áreas leñosas y semileñosas destinadas a la formación de los cojines florales y posteriores puntos de fructificación, facilitando el acceso hasta dichas zonas y asegurando que se mantenga el IAF requerido para que exista una proporción de 60 hojas activas por cada fruto formado asegurando la producción fotosintética que cada fruto requiere.
