FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Moniliasis (Moniliophthora roreri), en cacao y su control

Autor/a de la tecnología
Ingeniero Agrónomo, Edward Isla Ramírez, Ingeniero forestal Braulio Andrade Adaniya,
Documento fuente
PROPUESTA PARA EL MANEJO DE CACAO ORGÁNICO · 45-46-47 pág.
Código de ficha
900099

Descripción de la tecnología:
Es una de las plagas de mayor importancia en el cultivo de cacao, debido al impacto económico que genera su ataque. Los daños que causan son directamente al fruto y en cualquier edad. Cuando el ataque es en los primeros 3 meses (que es la etapa de crecimiento rápido), produce abultamientos o jorobas y muerte del fruto. Si el ataque es entre el tercer y cuarto mes, produce una decoloración de la mazorca produciendo un color parecido a la madurez como lunares no, en partes del fruto, posteriormente aparecen pústulas y manchas de color marrón oscuras, indicador típico del ataque. Provoca la pérdida del fruto, pues produce pudrición acuosa interna. Si el ataque es después de los 4 meses el daño es menor, pues se logran salvar algunos granos de la mazorca. Si la enfermedad logra completar su ciclo en el fruto, forma una sustancia algodonosa de color crema o blanquecino, luego el fruto seca, provocando su momificación (el fruto se fija al tronco o rama).

Control. Regular la sombra definitiva del cacaotal, para que permita mayor paso de luz y aire. Levantar la sombra con relación a la planta de cacao para reducir la humedad en su ambiente. No permitir que el agua se empoce o forme charcos, los cuales favorecen el desarrollo de la enfermedad. Regular, abrir y limpiar los drenajes. Revisar la plantación en forma permanente, de tal manera que las mazorcas afectadas sean destruidas antes que produzcan esporas, que transmiten la enfermedad a otros frutos. La recolección debe hacerse cada 5-7 días o antes; es decir, regresar al mismo árbol a los 5 días o menos, para detectar las mazorcas enfermas en el inicio de los síntomas y retirarlas a tiempo antes de que esporulen. Es conveniente no mover mucho las mazorcas del lugar, pues aumenta la dispersión de las esporas y el costo de la operación. Lo más recomendable es dejar la mazorca en el punto donde cae, sin tocarla. Las mazorcas enfermas detectadas y que caen al suelo debe ser retirada del árbol sin ningún daño, si quedan trozos o partes de estas, la enfermedad puede diseminarse.