FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Métodos de control de las enfermedades en el cultivo de cacao

Autor/a de la tecnología
Yeirme Jaimes Suárez, Fabio Aranzazu Hernández
Institución que la publica
Corpoica, Fedecacao, IICA · Colombia
Código de ficha
900261

Descripción de la tecnología:
Existen varios métodos o prácticas de control que buscan erradicar o reducir la cantidad de inóculo presente en un área, planta o parte de la planta (semilla o yemas vegetativas); estos métodos son:

• Control cultural: este método depende de acciones como la erradicación del hospedero, la rotación de cultivos, la creación de condiciones desfavorables para los patógenos (poda de mantenimiento, fertilización, remoción de frutos y tejido enfermo), coberturas con polietileno, riego, formación de la hojarasca, y en algunas ocasiones labranza mínima en la preparación del terreno. Otros tratamientos a tener en cuenta en el control cultural son la esterilización del suelo, tratamiento con calor o frío de los órganos de la planta (termoterapia), refrigeración y radiaciones de rayos alfa, beta, gamma y X, algunos de estos dependientes de condiciones tales como el calor o frío (Agrios, 2003).

• Control biológico: este método implica el uso de organismos vivos para reducir el inóculo del patógeno. Un ejemplo de este método es el empleo de plantas trampa y el uso de organismos antagonistas. También implica el empleo de enmiendas que potencien los microorganismos antagonistas nativos presentes en condiciones naturales. En el caso específico de los microorganismos antagonistas, estos actúan inhibiendo el crecimiento del patógeno ya sea mediante la producción de antibióticos o toxinas y mediante el parasitismo de las estructuras del patógeno directamente. Otra forma de actuar de estos microorganismos es la competencia por espacio o nutrientes, lo cual también limita el crecimiento del patógeno (Agrios, 2003).

• Control genético: este método implica la identificación y selección de materialesvegetales o plantas con cierto grado de resistencia a la enfermedad, ya sea que esta resistencia se haya adquirido por selección natural o mediante ingeniería genética. La resistencia, al igual que otras características, puede ser cuantitativa o cualitativa. La selección de los materiales se debe realizar de acuerdo con la
resistencia cuantitativa (RC), definida como una resistencia que varía entre varios fenotipos de una población de plantas, la cual puede ir desde imperceptible (sólo una leve reducción del crecimiento del patógeno) a muy fuerte (poco crecimiento del patógeno). En otros términos, la RC puede ser parcial, residual o resistencia en campo, que a menudo es mal definida como tolerancia. Esta resistencia es monogenética, incompleta, oligo o poligénica heredable. La evaluación de RC debe determinarse en campo, e incluir, en el caso de enfermedades causadas por hongos fitopatógenos, las mediciones de producción de esporas por unidad de área del hospedero y la frecuencia de las infecciones, trabajos que a menudo se tornan muy laboriosos (Ribeiro et al., 2001).

Los métodos mencionados anteriormente constituyen las herramientas clásicas de manejo. Sin embargo, el éxito y manejo adecuado de las enfermedades se logran con la implementación de un programa de manejo integrado de plagas (MIP). El MIP debe integrar todas las técnicas y métodos disponibles, de tal manera que sean compatibles y permitan mantener las poblaciones del patógeno en niveles que no causen daño económico. Además, este MIP debe basarse en resultados de investigación previa a su implementación comercial, para lo cual se requiere especificar los tiempos y frecuencias de aplicación de cada técnica o método.