Mantenimiento del Cacaotal y Prácticas Agronómicas
- Autor/a de la tecnología
- RSCE
- Institución que la publica
- RSCE
- Documento fuente
- Directrices sobre las mejores prácticas conocidas en la cadena de valor del cacao · 5-6 pág.
- Código de ficha
- 900215
La longevidad productiva del cacaotal, y su viabilidad económica, vienen determinadas por la aplicación de buenas prácticas de mantenimiento, sobre todo en cuanto al control de plagas y enfermedades. Por lo tanto, es imprescindible mantener un alto nivel de manejo del cacaotal, para reducir la susceptibilidad de los cacaoteros a la enfermedad y a las plagas de insectos, además de asegurar una respuesta adecuada en caso de producirse brotes específicos. Se recomiendan las prácticas siguientes.
Mantener y mejorar el nivel de materia orgánica en el suelo mediante la aplicación de abonos naturales.
Adoptar técnicas de cultivo que minimicen la erosión del suelo, por ejemplo, manteniendo la cobertura vegetal.
Fomentar el empleo más eficaz de los recursos agrícolas (mano de obra, insumos, etc.).
Optimizar el aprovechamiento de la mano de obra, evitando sobre todo las peores formas de explotación laboral infantil.
Emplear tecnologías eficaces de riego y gestión de agua, para minimizar las pérdidas y evitar tanto la lixiviación como la salinización.
Adoptar medidas adecuadas de control de maleza, para mantener el suelo alrededor del cacaotero y del árbol de sombra libre de malas hierbas. Se pueden distinguir dos técnicas para el control de las malas hierbas: el control manual/mecánico. El control manual/mecánico implica el empleo de machetes o chapeadoras mecánicas.
Por poda se entiende la eliminación de ramas no deseadas de un cacaotero. Es una operación importante, que puede influir en el rendimiento durante meses o incluso años, además de influir en la forma o la estructura del árbol durante el resto de su vida. Los insectos y las enfermedades se propagan con mayor facilidad en los cacaoteros sin podar, con dosel denso, que en árboles aclarados mediante la poda, con un dosel bien ventilado. La poda también puede estimular la floración y la producción de mazorcas. La poda adecuada requiere el empleo de buenas herramientas, tales como una sierra de arco, una podadera, un machete cortachupones y unas tijeras de podar de mango largo.
La sombra ejerce un efecto muy considerable sobre el crecimiento y la productividad del cacaotero a lo largo de su maduración. Se necesita cierto grado de control de la sombra mediante la poda y la aclaración, para conseguir el nivel deseado de sombra y así maximizar tanto el crecimiento como la producción. El efecto de la sombra sobre el cacao es muy complejo. La sombra influye en el microclima del cacaotal, a través de su efecto sobre la cantidad de radiación solar recibida por los cacaoteros, sobre el viento, la humedad relativa; además, y a través de su influencia en el índice metabólico de los cacaoteros y en su productividad, la sombra afecta de forma indirecta el estado del suelo en cuanto a nutrientes. El microclima, a su vez, influye en la incidencia de plagas y enfermedades.
Todas estas prácticas son con el fin de tener un manejo adecuado del cacaotal t asegurar la productividad sostenible del cultivo.