Manejo ecológico del suelo para la producción de arroz
- Autor/a de la tecnología
- Manuel B. Suquilanda V.
- Documento fuente
- MANEJO INTEGRADO DE PLAGAS EN EL CULTIVO DE ARROZ · 4-5-6 pág.
- Código de ficha
- 300842
Que es el Manejo Ecológico del Suelo (MES)
El Manejo Ecológico del Suelo (MES), está constituido por una serie de alternativas tecnológicas ecológicamente racionales orientadas al mantenimiento de sus condiciones físicas, químicas y biológicas, con el propósito de mantener su salud y propiciar su productividad de manera indefinida a fin de alcanzar su sostenibilidad agrícola.
Mantenimiento de las condiciones físicas del suelo
La degradación física del suelo, comprende la erosión (causada por el arrastre de partículas finas del suelo) la destrucción de la estructura y la compactación. Esta situación puede deberse a la eliminación de la cobertura vegetal y al uso intensivo de la labranza convencional que modifica desfavorablemente las propiedades físicas del suelo.
En la producción de arroz el mantenimiento de las condiciones físicas del suelo, es de suma importancia pues es necesario que este tenga porosidad y soltura para que haya una buena aireación del sistema de raíces y estas a su vez puedan penetrar de manera adecuada para extraer tanto agua como nutrientes.
El mantenimiento de las condiciones físicas de los suelos arroceros se puede lograr con la practica de una labranza apropiada, evitando el sobre laboreo para que la tierra no se compacte y procurando un manejo racional del agua para evitar la perdida del suelo por arrastre de sus partículas.
La puesta en practica de técnicas de manejo y conservación de suelos y aguas como la elaboración de terrazas y muros de contención posibilitan de buena manera el mantenimiento las condiciones físicas de los campos dedicados a la producción de arroz, lográndose de esta manera un manejo adecuado del ambiente físico donde deba desarrollarse el cultivo.
Mantenimiento de las condiciones biológicas del suelo
La baja de la productividad observada últimamente en los cultivos en el país, es atribuible en buena parte a la degradación biológica de los suelos, lo cual comprende la reducción en el contenido de humus en la capa superficial del suelo, disminución de la actividad microbiológica, eliminación de cepas nativas de microorganismos que participan en el reciclaje de Nitrógeno y Fósforo, y de aquellos que ayudan a regular las poblaciones de patógenos en el suelo.
La degradación biológica de los suelos se debe fundamentalmente a la eliminación de la cobertura vegetal y a la incapacidad de garantizar el reciclaje de la biomasa producida en las explotaciones agrícolas; esta situación se ve empeorada por la aplicación de agro tóxicos (insecticidas, fungicidas y herbicidas) que afectan directamente a la población microbiana del suelo.
Para posibilitar el mantenimiento de las condiciones biológicas del suelo se proponen algunas alternativas tecnológicas, tales como: la practica de los abonos verdes (siembra de especies leguminosas solas o asociadas con gramíneas y crucíferas) la agricultura de “mulch” (coberturas muertas principalmente en base a desechos vegetales), coberturas vivas (a base de la siembra de especies leguminosas), asociaciones de cultivos, reciclaje de desechos orgánicos (vegetales y animales) y la inoculación de agentes microbiológicos. Las alternativas referidas van a permitir potenciar la flora y la fauna del suelo y el mantenimiento de los niveles adecuados de materia orgánica y con ello el mejoramiento de la producción y productividad de los cultivos