Manejo de escoba de bruja (Moniliophthora perniciosa)
- Autor/a de la tecnología
- Yeirme Jaimes Suárez, Fabio Aranzazu Hernández
- Institución que la publica
- Corpoica, Fedecacao, IICA · Colombia
- Documento fuente
- MANEJO DE LAS ENFERMEDADES DEL CACAO (Theobroma cacao L) EN COLOMBIA, CON ÉNFASIS EN MONILIA (Moniliophthora roreri) · 59-60-61 pág.
- Código de ficha
- 900259
Descripción de la tecnología:
Esta enfermedad después de su detección, en las décadas de 1970 y 1980, empezó a invadir las principales zonas cacaoteras del país, afectando severamente todas las plantaciones antiguas, establecidas con semilla común. En esa época se pensaba que la escoba de bruja era más grave que la monilia. Sin embargo, con el transcurrir de los años, los materiales SCA 6 y 12, IMC 67 y P 7 cruzados con clones trinitarios, ofrecieron diferentes grados de resistencia, evitando la devastación de los cultivos.
Durante ese periodo, el ICA realizó una serie de investigaciones en el Urabá y eje cafetero y la Universidad Nacional en el piedemonte llanero (Meta), en aspectos básicos de epidemiología y biología de M. perniciosa que concluyeron en una serie de recomendaciones para el manejo de la enfermedad. Estas recomendaciones se basaron principalmente en prácticas culturales y control genético con híbridos que brindan algún nivel de resistencia.
El manejo de M. perniciosa en cacao ha recibido gran atención desde inicios del siglo XX. En general, se han definido cuatro estrategias principales, a saber: sanidad, el control químico, la resistencia genética y el control biológico. Con la remoción de 95% de tejido afectado se reduce la pérdida de mazorcas en 50%. Sin embargo, se considera una práctica tediosa y costosa (Rudgard y Butler, 1987; Meinhart et al., 2008).
• Control genético
Existe un número de accesiones tanto de cacaos silvestres como aquellos seleccionados por los agricultores según su resistencia a M. perniciosa. Entre los materiales considerados altamente resistentes se encuentran los scavina SCA 6 y SCA 12. La resistencia de los clones SCA parece ser de mayor durabilidad, según observaciones realizadas en Trinidad durante cincuenta años. Sin embargo, también existe un fuerte efecto de la localidad o zona sobre los clones SCA y la progenie derivada de éstos. Se ha observado que los clones resistentes en Brasil y Trinidad son susceptibles en Ecuador (Bartley, 2001; Meinhart et al., 2008), lo que sugiere que el mejoramiento de materiales de cacao se debe realizar teniendo en cuenta las variaciones geográficas entre los aislados del patógeno. Además se encontró que la resistencia del clon SCA 6 está dada por un gen mayor recesivo (Meinhart et al., 2008).
• Control biológico Otro método de control de la escoba de bruja, en el cual se ha avanzado en los últimos
años, es el control biológico. Se ha encontrado que especies microbianas endófitas habitan en diferentes tejidos de la planta de cacao, incluidas las raíces, los troncos, los tallos y las flores. Entre los hongos endófitos asociados con cacao se encuentran principalmente Gliocladium catenulatum, Trichoderma stromaticum, T. viride y T. polysporum. En el caso de G. catenulatum mostró reducir los síntomas de la escoba de bruja en condiciones de invernadero (Rubini et al., 2005). T. stromaticum es un micoparásito de basidiocarpos de M. perniciosa (Sanogo et al., 2005).
Labores para el manejo de escoba de bruja (M. perniciosa)
• Es imprescindible reducir y mantener la altura de las plantas de cacao, a un límite de 3,5 m.
• Realizar mínimo dos podas de mantenimiento a finales o comienzo de los periodos secos, es decir, entre los meses de febrero–marzo y julio–agosto.
• Durante y después de las podas se debe hacer una revisión y remoción de tejidos enfermos o escobas y frutos.
• En las plantaciones (jóvenes o adultas) donde la enfermedad se detecte por primera vez es prudente hacer observaciones más frecuentes (igual que para el manejo de monilia) y retirar inmediatamente e incinerar o enterrar el material.
• Para zonas boscosas, húmedas, bajas, cálidas y apartadas es conveniente establecer plantaciones con semilla híbrida. Dentro d estas zonas se encuentran la Costa Pacífica y el Urabá chocoano. Para estas mismas zonas y las partes bajas del Magdalena Medio, en las que se decida sembrar clones, se deben establecer los modelos diseñados con materiales que han demostrado tener algún grado de
resistencia a la enfermedad (figura 1).
• No se debe recomendar control químico con fungicidas sistémicos, ya que en Brasil, Ecuador, Perú y Colombia se ha comprobado una gran diversidad de microorganismos nativos que están ejerciendo un control natural.
