FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Implementación de un vivero para diversificación

Autor/a de la tecnología
Mario Larrea L.
Institución que la publica
(EcoCiencia / CORPEI), UNCTAD · Ecuador
Documento fuente
EL CULTIVO DE CACAO NACIONAL: UN BOSQUE GENEROSO · 26-27-28-29 pág.
Código de ficha
900228

Descripción de la tecnología:
Una de las alternativas para conseguir plantas para la diversificación, es comprarlas en viveros. Sin embargo, resulta muy costoso para pequeños finqueros. Por otro lado, es muy difícil llegar a conocer la procedencia de las plántulas y diferenciar las variedades adecuadas en etapa de desarrollo temprano de las plantas. Por último, es casi imposible conseguir plantas de las especies nativas, pues no existe un mercado formal de semillas.

En algunos sectores del país, es posible conseguir semillas de las especies sugeridas, sobre todo de las frutales introducidas. En comunidades indígenas de la costa, como son los Awa y los Chachi, ya existe una gran variedad de estas plantas. Estas comunidades las manejan desde hace años y tienen una producción periódica de plántulas. Es importante establecer contactos por parte de las asociaciones de productores con estos
potenciales proveedores de semillas. La estación de INIAP en Pichilingue (Quevedo), es otro potencial enlace para la obtención de estos materiales.

Las semillas de árboles nativos maderables deben ser recolectadas por el finquero. Se las encuentra mayormente en la zonas aledañas a bosques originales. Para facilitar la implementación masiva de estas prácticas, es indispensable la conformación de verdaderas redes de compra, venta e intercambio de semillas. Dichas actividades pueden ser coordinadas por la dirigencia de las asociaciones. Existen también experiencias de organizaciones no gubernamentales como FURARE (Fundación Rescate del Bosque Tropical) que pueden servir de enlace en estas redes y posiblemente apoyar este importante proceso.

Con las semillas a disposición, sólo es necesario desarrollar técnicas elementales de manejo, como son viveros propios, sencillos y de bajo costo. En la presente sección se describe un modelo sencillo.

Preparación del lugar

El éxito de un buen vivero depende principalmente de la buena disponibilidad de agua que este tenga, por ello, es mejor tenerlo cerca de una fuente de agua para contar con acceso a riego. Es ideal su construcción en un lugar abierto de 4 x 4m, ligeramente inclinado, para evitar el encharcamiento. Escogido el sitio, se lo limpia complemente, eliminando piedras, troncos y malezas. Circundando este cuadro, se construye un cerco con caña u otros materiales del lugar para evitar el ingreso de los animales de la finca. El alto del cerco depende del tipo de animales que merodeen el lugar. Por ejemplo, si es ganado vacuno el cerco tendrá que ser bastante alto y resistente.

La cama de germinación
Dentro del cuadro cercado, se elaboran tres camas de germinación o almácigos de 120cm de ancho por 25cm de alto y 3m de largo. El largo puede variar dependiendo las necesidades del finquero.

El ancho no puede ser mayor porque dificultaría la siembra de cada lado, obligando al finquero a pisar la cama. Para construirla, se utilizan palos largos, jampas que quedan al aserrar madera o tablones. Las mismas se sostienen con estacas de cada lado para formar un cajón cuyo fondo es el mismo suelo.

Para preparar la tierra de la cama, se recoge de un lugar dentro del cultivo de cacao o de un bosque. Para ello, se retira la hojarasca con el rastrillo evitando levantar la tierra negra o humus. Con un azadón o pala, se toma la capa superficial de humus, de 3cm de espesor, y se lo coloca en sacos para trasladarlo al vivero. Se recubre el suelo con la hojarasca que fue arrumada en un costado. Posteriormente, se recolecta arena de río sin piedras y ceniza del fogón tamizada. Se hace la mezcla con dos partes de humus, una de arena y media de ceniza.

Este material sin partículas gruesas se esparce al interior de las camas, nivelándolo para conseguir una adecuada superficie de siembra.

La siembra en el vivero
La posición de la semilla para la siembra es importante, no se deben insertar las semillas en el suelo sin ninguna consideración. La manera en que cae la semilla, si se la suelta desde la mano es la forma adecuada para su germinación. La profundidad desde la superficie es dos veces el grosor de la semilla, tapándola con el mismo suelo preparado. La distancia entre semillas será de por lo menos 3 cm. Es necesario colocar una identificación para no olvidar lo qué se sembró en cada cama. En época seca, se las debe regar con cuidado para evitar destapar a las semillas.
El transplante a funda

Las semillas germinan en diferentes tiempos, dependiendo de las especies. Cuando las plantitas tienen por lo menos cuatro filas de hojas se puede iniciar el transplante a fundas. Para esto es necesario previamente, cortar por la mitad todas las hojas, menos las del cogollo. Las fundas deberán ser llenadas con la misma mezcla de las camas y tener perforaciones para evitar el exceso de agua. Hay que tener cuidado de no doblar la raíz de las plantita al momento de colocarla en la tierra de la funda. En las fundas las plantas permanecerán por unos dos o tres meses, si se quiere mantener por más tiempo es necesario sembrar en fundas mayores y podar las raíces para evitar que pasen al suelo.

Transplante directo
Para evitar la siembra en fundas, es posible pero no muy recomendable, realizar el transplante directo de la cama al sitio definitivo. No todas las especies resisten este transplante. Debe hacerse solamente en época de lluvias y seguir los pasos de poda de hojas, sacar las raíces con sumo cuidado y mantenerlas húmedas colocándolas en papel periódico con tierra húmeda. De inmediato, transportarlas con cuidado al sitio de siembra que no debe estar muy apartado del vivero.

Ubicación de la siembra en el terreno definitivo

Cada especie tiene requerimientos especiales de ubicación definitiva para conseguir un adecuado desarrollo y lograr la estructura deseada del ecosistema. Hay que colocar las plantitas pensando en las características de hábito descritas en las tablas de la sección anterior teniendo en cuenta las recomendaciones de si es mejor sembrarlas en el interior o el borde del cultivo. Para la siembra, se debe cavar un hoyo de 40 X 40 cm, separando el suelo superficial del profundo. Se rompe la funda con cuidado en el interior del hoyo y se completan los espacios con tierra superficial, nunca con el suelo profundo. Se fija la planta y finalmente se la riega para mejorar la compactación y dotarla de humedad.