Especies maderables: ¿cómo escogerlas?
- Autor/a de la tecnología
- J.Beer, M.Ibrahim, E.Somarriba, A.Barrance, R.Leakey
- Institución que la publica
- CATIE · Centroamericanos
- Documento fuente
- Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 209-210-211 pág.
- Código de ficha
- 700015
Conocimiento local de la especie. Debemos asegurarnos que ya hay experiencia exitosa con la especie (sea nativa o exótica) en la misma zona o zonas comparables. La consideración de experiencias previas y preferencias en la zona, de otros agricultores o proyectos, ya sea en plantaciones puras de bloques o en forma de sistemas agroforestales, contribuye a la selección de especies con altas posibilidades de éxito y aceptación. La decisión de plantar especies exóticas o nativas debe ser de los agricultores y no de los técnicos.
Valor comercial de la especie o uso local.
Es importante enfatizar este criterio, pues muchas veces el agricultor requiere que la plantación de árboles produzca, en el mediano plazo, ingresos que justifiquen el esfuerzo e inversión. En el caso de los maderables, deberá buscarse que produzcan maderas de mediana o alta calidad (p.ej. Enterolobium cyclocarpum, Carapa guianensis, Calophyllum brasiliense, Cordia megalantha, Astronium graveolens), aunque lo óptimo sería introducir árboles de madera de la máxima calidad y precio en el mercado como Dalbergia retusa, cedro o caoba, cuando los factores ambientales y las tasas de crecimiento lo aconsejen.
Las opciones de comercialización y la demanda de los productos (local y fuera de la zona) serán factores muy influyentes en la decisión de la especie (ver capítulos 4 y 9). Algunas especies permiten la extracción de productos secundarios, como postes y leña al hacer podas y raleos.
Crecimiento rápido. El retorno de la inversión realizada en cualquier negocio, además de ser satisfactoria, debe concretarse en el menor tiempo posible. Esta es una realidad inherente a la producción agrícola, pecuaria y forestal; el crecimiento rápido de una especie arbórea puede contribuir a aliviar este problema porque produce más rápidamente el producto esperado y también porque la especie alcanza más rápidamente un desarrollo que disminuye los costos de mantenimiento.
Autopoda en condiciones de campo abierto. Los árboles en sistemas agroforestalestienden a tener peor forma del fuste que los deplantaciones en bloque, dada la ausencia decompetencia lateral por la luz debido a los ampliosespaciamientos utilizados. Eso resulta en unamayor ramificación y persistencia de las ramas, eimplica mayores costos de aprovechamiento, másdesperdicios de aserrío y menor calidad debido alos nudos grandes que quedan en la madera. Sinembargo, en algunas especies maderables lasramas inferiores tienen lo que se denomina"autopoda"; o sea que las ramas se secan y caenrápidamente aun en campo abierto. Es preferibleseleccionar estas especies para los sistemasagroforestales, ya que permiten la reducción decostos y el incremento del valor del producto. Dosejemplos son el laurel (Cordia alliodora) y elmundani (Acrocarpus fraxinifolius). La melina (Gmelina arborea) y el ciprés mexicano (Cupressus lusitanica) son ejemplos de especies maderables que no tienen estas características.
Disponibilidad de germoplasma certificado. Las probabilidades de éxito de lainversión se pueden aumentar si existen fuentes para la obtención de semillas o arbolitos certificados. Donde esté disponible, se debe utilizar material genético de alta calidad que produzca plantas fuertes y sanas. Debe evitarse eluso de material genético de calidad o procedenciadudosa (ver Capítulo 8). La selección de plantassanas y vigorosas en el vivero, o por un raleo deregeneración natural, es igualmente un factor degran importancia.
No tener susceptibilidad a plagas y enfermedades.
Deben evitarse especies susceptibles a plagas y enfermedades en la zona, o con problemas bien conocidos. Un caso particular las constituyen árboles de la familia Meliaceae, que incluye especies de gran valor como caoba o el cedro, que no deben ser usadas en plantaciones puras debido al ataque del barrenador del tallo.
Sin embargo, son componentes comunes (a bajas densidades) en sistemas agroforestales tradicionales; p. ej., en plantaciones de café y cacao, donde el ataque es mucho menor que en plantaciones puras.
Efectos negativos mínimos en los cultivos asociados. Aun con cultivos que generalmenteson manejados bajo sombra, algunos efectosnegativos como competencia para luz, nutrientesy agua (p.ej. excluir Eucalyptus spp. en zonasestacionalmente secas), son casi inevitables en sistemasagroforestales permanentes. Además demanejar la competencia (ver sección Manejo), hay que cuidar que los árboles no tengan efectos alelopáticos sobre los cultivos asociados.
Copa pequeña y abierta. Para minimizar la competencia por luz con cultivos asociados, se recomienda emplear especies como Cordia alliodora (copa abierta y/o poco ancha) o Eucalyptus deglupta (abierta). Al cortar los árboles, el trabajo es menos costoso y hay menor riesgo de dañar los cultivos, dado que la mayoría de los daños son causados por la copa y no por la caída del fuste. Además, una copa pequeña reduce la resistencia del follaje al viento y, por lo tanto, el riesgo de volcamiento. Es deseable un follaje no continuo, que proporcione sombra en parches y no una uniforme que produzca luz de baja calidad para los cultivos.
También en el caso de los árboles decíduos asociados a café o cacao en las zonas más calientes/secas, es deseable que rápidamente generen nuevas hojas para restablecer las condiciones originales de sombra. Finalmente, es una ventaja si la especie tiene hojas pequeñas, para evitar el efecto de unión de las gotas de lluvia que causan daños al cultivo y al suelo (erosión) por golpeteo.
Una copa pequeña y abierta minimiza la competencia por luz con los cultivos asociados
Sistema radicular no superficial. Un sistema radicular superficial da una competencia fuerte a los cultivos y es susceptible al daño por manejo agrícola. Además es deseable que el árbol sea resistente al volcamiento.
Poca exigencia en el manejo. Se deben preferir especies agresivas (p.ej., los eucaliptos) o robustas (p.ej., Tabebuia rosea) con potencial para sobrevivir y crecer rápidamente con un manejo no muy exigente, pues permitirán disminuir los riesgos y los costos de mantenimiento. Deben ser de fácil propagación y, cuando recién establecidas, tolerantes a la sombra lateral y algo de sombra vertical (p. ej., las meliáceas). Por otro lado, no deben tener la tendencia a reproducirse como malezas.
Características deseables al seleccionar árboles maderables:
- Conocimiento local de la especie
- Valor comercial o uso local
- Crecimiento rápido
- Autopoda en condiciones de campo abierto
- Disponibilidad de germoplasma certificada
- No tener susceptibilidad a plagas y enfermedades
- Efectos negativos mínimos en los cultivos asociados
- Copa pequeña y abierta
- Sistema radicular no superficial