FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Daños por áfidos o pulgones en el cultivo de loroco y sus control

Autor/a de la tecnología
OIRSA
Institución que la publica
MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería), OIRSA · El Salvador
Código de ficha
300473

ARTROPODOS ASOCIADOS AL CULTIVO DE LOROCO
Aphis gossypii ; Aphis nerii
Nombre común: Afidos o pulgones
Orden: Homoptera
Sub-Orden: Sternorrhyncha
Superfamilia: Aphidoidea
Familia: Aphididae

La biología de los áfidos o pulgones es compleja y en los climas trópicos como el nuestro, se reproducen partenogenéticamente o por viviparidad, presentando un ciclo de desarrollo post-embrionario con cuatro estadíos ninfales y producción de hembras adultas ápteras y aladas.

El polimorfismo es un fenómeno común en éste grupo, es decir, que existen individuos morfológicamente diferentes dentro de una misma especie como respuesta a la variación en las condiciones ambientales, tipo de savia, mutaciones o mimetismo; por tanto la coloración del cuerpo de A. gossypii (Fig. 25), es de color variable, por lo general verde oscuro, auque los hay verde amarillo, amarillo y aún casi negro; por tanto el color del insecto no tiene importancia como carácter de identificación de las especies de áfidos.

Su primer reporte como plaga fue en una finca de algodón en 1985 en Carolina del Sur, Estados Unidos; posteriormente algunos autores estimaron que parece ser una especie que comprende distintos genotipos que varían con respecto a su habilidad para reproducirse, y en alternancia y preferencia de hospederos. Esto permite entender su potencial evolutivo para adaptarse a plantas hospederas inusuales, por tanto existe un gran potencial para incrementar el número de plantas cultivadas atacadas.

La importancia de esta especie se debe no sólo a los daños directos, sino también a su capacidad de transmitir virus ya que es vector de más de 50 virus fitipatógenos; reportándose además la resistencia a productos químicos como los Organofosforados, Carbamatos y Piretroides.


Colonia de Aphis gossypii, en el envés de una hoja de loroco

Otro áfido encontrado en los cultivos de loroco es Aphis nerii, el cual es cosmopolita y según algunos autores, los hospederos de esta especie pertenecen a dos familias de plantas en particular (Apocynaceae y Asclepiadaceae); en el presente estudio se reporta en el cultivo de loroco Fernaldia pandurata que pertenece a la Familia Apocynaceae. Las colonias densas generalmente están concentradas en los ápices de los retoños, en las inflorescencias (Fig. 26) y en el envés de las hojas, sin ocasionar malformaciones.

  
Fig. 26. Colonia de Aphis nerii en plantas de loroco

El ciclo biológico de los áfidos es de aproximadamente 21 días con variaciones dependiendo de la temperatura. Los áfidos son considerados los más importante en el cultivo de loroco en El Salvador. Las ninfas y adultos viven formando colonias en los tallos, brotes terminales, pecíolos, envés de las hojas y flores, succionando savia de los tejidos tiernos de la planta (Fig. 26). Su acción se traduce en un debilitamiento de los órganos afectados de la planta, manifestándose por la reducción del desarrollo, amarillamiento de las hojas, disminución de la producción y calidad de las flores, afectando su comercialización.

Es reportado como vector del virus del mosaico a la papaya y el chile dulce. En las plantaciones de loroco se observaron síntomas cloróticos en el follaje y albinismo en flores (Fig. 27), las cuales probablemente se deban a la presencia de virus transmitidos por áfidos o problemas relacionados con fitoplasmas.

El tubo digestivo de los áfidos presenta una modificación denominada "Cámara de filtración" que únicamente permite el paso de alimentos ricos en proteína mientras que el resto es eliminado directamente a través del ano y los sifúnculos en forma de gotas de tamaño variable. Se trata de una sustancia azucarada que al depositarse en las hojas y flores del loroco, sirve de medio de desarrollo a una esfermedad llamada fumagina producida por hongos saprofitos de los siguientes géneros: Fumago sp., Capnodium sp. y Cladosporium sp. Cuando la capa depositada en las hojas es
espesa se reduce el proceso de fotosíntesis, afectando indirectamente el desarrollo y producción de flores que es el principal órgano de interés económico para los agricultores. Cuando la "fumagina" se desarrolla en las flores (Fig. 28), obliga a limpiarlas antes de iniciar su proceso industrial o su comercialización, incurriendo en mayores gastos económicos.


Fig. 27. Racimo floral de loroco con albinismo (a), Sana (b) y Follaje clorótico (c)


Fig. 28. Racimo floral de loroco con fumagina producida por el hongo Capnodium sp

El incremento de las poblaciones de áfidos está en relación con el estado fisiológico de la planta en lo referente al contenido de azúcares, nitrógeno y al pH de la savia. Así la mayor incidencia de la plaga estaría relacionada con el alto contenido de azúcares y nitrógeno que se encuentre en las plantas principalmente después de aplicaciones de fertilizantes ricos en nitrógeno; además el incremento del pH después de la aplicación de Arseniato de Calcio u otra fuente de Calcio. Cuando existen altas poblaciones de áfidos en los órganos de la planta, aparecen individuos alados que se dispersan para colonizar nuevos órganos en otras plantas.
También determinadas condiciones ambientales pueden ayudar al aparecimiento de adultos alados en medio de las poblaciones del insecto. Los vuelos activos son cortos, por tanto la distribución en las parcelas o campos agrícolas suele ser por focos. Sin embargo, cuando ya han iniciado el vuelo activo pueden ser arrastrados pasivamente por el viento, siendo el principal medio de dispersión. Las corrientes de aire elevan a los áfidos alados sobre los cultivos y los arrastran, cayendo sobre otras plantas. Esta dispersión origina distribuciones aleatorias (al azar), siendo muy peligrosas cuando las poblaciones arrastradas por el viento vienen de cultivos atacados por virus.

Control biológico
Los parasitoides son más eficaces que los depredadores en el control de áfidos, es así que Lysiphlebus testaceipes (Fig. 29) es recomendado como uno de los candidatos en programas de control biológico, el cual se ha encontrado parasitando más de 29 especies de áfidos en diferentes plantas hospederas, siendo dicho parasitoide probablemente originario de Norte y Centroamérica. Se reporta que L. testaceipes fue introducido a Hawai en 1923 y de Cuba a Francia en 1974; posteriormente en 1977 fue detectado en Italia, y para los años 1982 y 1985 en España y Portugal respectivamente. Esta avispa también fue introducida en Australia para controlar las poblaciones de áfidos. El cultivo de loroco reúne condiciones apropiadas para su manejo por medio del control biológico por ser una planta perenne cuando se mantiene con riego y buena fertilización.

Avispa parasitoide de áfidos: a) Afido parasitado; b) Hembra de Lysiphlebus testaceipes

Existen depredadores que se alimentan de todos los estados de desarrollo de los áfidos, entre los cuales se mencionan las moscas sírfidas: Allograpta oblicua, Ocyptamus sp., Baccha sp. Mesograpta sp., Syrphus sp., Pseudodorus sp. (Orden Diptera, Familia Syrphidae). Las larvas se alimentan de los áfidos (Fig. 30 a y b) y los adultos (Fig. 30 c y d) son de vida libre alimentándose del polen de las plantas.


Fig. 30. Diptera depredadora de áfidos: a y b) Larvas de mosca sírfide alimentándose de áfidos; c) Mosca del género Mesograpta sp.; d) Mosca del género Baccha sp.

También existen larvas (Fig. 31) y adultos (Fig. 32) de insectos del Orden Coleoptera que se alimentan de todos los estados de desarrollo de los áfidos. Del Orden Neuroptera se encuentra el género Chrysoperla sp. (Fig. 33), perteneciente a la Familia Chrysopidae.


Fig. 31. Estado larval de Coleoptera de la Familia Coccinellidae depredadores de áfidos


Fig. 32. Estado adultos de Coleoptera de la Familia Coccinellidae depredadores de áfidos: a) Cycloneda sanguinea; b) Scymnus sp; c) Adalia bipunctata; d) Adalia sp; e) Coleomegilla maculata; f y g) Chilocorus sp ; h) Hippodamia convergens


Fig. 33. Larva (a) y adulto(b) de Chrysoperla sp , depredadores de áfidos

También existen entomopatógenos que ejercen un buen control, principalmente en época lluviosa. Uno de los hongos efectivos para el control de áfidos es Verticillum lecanii (Fig. 34).

Fig. 34. Afido atacado por el hongo Verticillum lecannii