FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Cultivo de frijol con el uso de biofermentos a base de estiércol de vaca

Autor/a de la tecnología
Isidro Galdámez
Institución que la publica
FUNDESYRAM · El Salvador
Documento fuente
Boletín camino al desarrollo; equidad –agricultura orgánica, cambio climático, desarrollo territorial, empendedurismo. · 4 pág.
Síntesis elaborada por
Isidro Galdámez, Técnico de FUNDESYRAM
Código de ficha
300218

En la microrregión Tacuba, tradicionalmente el frijol se ha cultivado con una gran cantidad de agroquímicos, lo que redunda en altos costos de producción y daños a la salud y al medio ambiente. Ante esta situación, con todos los grupos de productores organizados en las diferentes comunidades, FUNDESYRAM impulsa la producción de frijol de las variedades Tinto, de seda, chile quemado, sangre de toro (variedades de coloración rojiza), laguneño, negro cuarenteño, mono y rabia (variedades de coloración negra), mediante la aplicación de biofermentos a base de estiércol de vaca.

Preparación en las fincas de los biofermentos enriquecido con sales también conocidos como abonos foliares
El proceso de la preparación de los abonos foliares se realiza tres semanas antes de ser utilizados, período en el cual el producto está listo para utilizarse, en la "Biblioteca Virtual de Tecnologías Agroecológicas Apropiadas" www.fundesyram.info puede ver como se prepara. La técnica consiste en realizar cuatro aplicaciones del abono foliar, que es un biofermento enriquecido con sales. Las aplicaciones se realizan a los 8,15, 22 y 32 días de establecido el cultivo. La dosis se va adecuando conforme este se desarrolla. Se sugiere no efectuar aplicaciones después de los 35 días. No se fertiliza al suelo.

Los resultados obtenidos han demostrado que no existen diferencias significativas entre la producción convencional y la que se realiza con los biofermentos, siendo en ambos casos 12 quintales por manzana la producción promedio, pero los costos con la fertilización orgánica son mínimos, ya que no se invierte en insumos sintéticos. Con el uso de estos biofermentos se preserva el medio ambiente y la salud de los consumidores.