FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

¿Cómo se ve un ecosistema de cacao amigable con la biodiversidad?

Autor/a de la tecnología
Mario Larrea L.
Institución que la publica
(EcoCiencia / CORPEI), UNCTAD · Ecuador
Documento fuente
EL CULTIVO DE CACAO NACIONAL: UN BOSQUE GENEROSO · 24-25-26 pág.
Código de ficha
900226
Descripción de la tecnología:

Los cultivos manejados con lo propuesto en este manual, se parecerán mucho más a los ecosistemas boscosos. Su estructura estará conformada por varios niveles, estratos o pisos:

1) Un sotobosque o estrato bajo la sombra del cacao y los otros árboles, que se conformará por especies de poco fuste y arbustos, en su mayoría frutales.
2) Un segundo estrato bajo la sombra alta, conformado por el cacao y otras especies de fuste similar.
3) El tercer estrato de sombra superior baja, constituido por árboles de sombra en crecimiento y superior al cacao
4) Un último estrato de árboles emergentes o mayores, que son aquellos árboles maderables de los bordes, que sobresalen del resto de árboles por ser muy altos.

Ahora el cultivo si se parecerá a un bosque en su estructura, pero también en la gran cantidad de especies incluidas. Desde arriba o si pasáramos volando sobre él, veríamos un bosque bien estructurado y diverso como el diagrama a continuación:

La semilla
Entre los factores más importantes para conseguir el adecuado funcionamiento del cultivo como ecosistema, están: el origen, la calidad y la sanidad de las semillas que usemos. Por ello, es importante que el agricultor tenga un buen conocimiento sobre este material.

¿Qué es?
La semilla es el embrión de la planta, en otras palabras es el “huevo de gallo y gallina”.
Permanece en estado de latencia o suspendido hasta que consiga las condiciones adecuadas (o sea empollado) para germinar, dando origen a una nueva planta. Las semillas tienen las más diversas formas y tamaños, desde tan pequeñas como un grano de tierra, hasta tan grandes como el coco. Lo importante es saber que algunas de ellas pueden tener una mayor resistencia a la falta de agua y otras requieren humedad para mantenerse. Este último es el caso de casi todas las semillas de árboles y arbustos tropicales. Son semillas húmedas. Esta característica complica el mantenimiento de su capacidad para germinar y hace necesario tomar medidas adecuadas para evitar que se dañen.

¿De dónde viene?

La procedencia u origen de las semillas es una condición que siempre hay que tener en cuenta. Al adquirir semillas de manera informal, es posible que no tengan la calidad que se necesita. Es fácil que “le den gato por liebre” pues hay semillas de variedades con producción no adecuada, que son idénticas a las de variedades buenas. Por ello, es mejor recolectar frutas o semillas, verificando y observando la calidad del árbol padre o de lo contrario investigar la procedencia de la mismas antes de comprar.

Cuidados y mantenimiento
Colectada o adquirida la semilla, conociendo su origen, es necesario mantenerla de manera adecuada. Para su traslado y si la siembra va a demorar unos pocos días, se debe envolver la semilla en papel periódico húmedo y cambiarlo todos los días. No hay que exagerar la humedad, solo tiene que estar húmedo, no empapado. Si la siembra va a demorar más, se colocan las semillas empacadas en el periódico en una funda plástica nueva y se las refrigera en la parte más baja del frigorífico a una temperatura de 4 grados centígrados. Nunca hay que congelarla pues la semilla muere. Al realizar la siembra lo más pronto posible, se asegura mayor germinación.