FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Cacao

Clasificación de los cacaos cultivados en Centroamérica y sur américa

Autor/a de la tecnología
Humberto Reyes, Lilian Capriles de Reyes
Institución que la publica
Cacao-REYES · Venezuela
Documento fuente
C ACAO en Venezuela MODERNA TECNOLOGÍA PARA SU C ULTIVO · 30-31-32-33-34-35 pág.
Código de ficha
900292

scripción de la tecnología:

Clasificación de los cacaos cultivados
En general, presentan una variabilidadmuy grande en cuanto a color, dimen-siones y formas de las diferentes partesde la flor, del fruto y de las semillas.Bajo el punto de vista taxonómico exis-ten diversas interpretaciones, siendoMorris, en 1822, citado por Braudeau(1970), el primer botánico en clasifi-carlo en dos grandes grupos: Criollos yForasteros. Más tarde, Pittier (1930) re-conoció dos formas diferentes: el Crio-llo, de frutos alargados, puntiagudos yde cotiledones blancos y el Forastero,de frutos redondeados, casi liso y de cotiledones color violeta, sustentando queestas dos formas corresponden a dos especies distintas:

T. cacao, nativo de Centroamérica, que dio origen a todos los tipos decacao Criollo.

T. leiocarpum, de cotiledones violetas, originario de Suramérica, dondeexiste en estado espontáneo.La teoría de Pittier fue cuestionada por Cheesman (1944), quien mantiene laclasificación de los cacaos cultivados en dos grandes grupos: Criollo y Forastero,pero los considera pertenecientes a la misma especie y sugiere que el Criollo, cuyasformas salvajes pueden ser encontradas desde Venezuela hasta el Sur de México,sería originario de la cuenca superior del Amazonas y que dos ramas distintas se ha-brían formado por la intervención del hombre, dando origen a los Criollos centroa-mericanos y a los suramericanos. Sin embargo, el comportamiento de los Criollosfrente a enfermedades y plagas, a las cuales son altamente susceptibles, apoya unatesis contraria a la de Cheesman, puesto que todas las pruebas realizadas hasta ahorano han logrado encontrar plantas de Criollos resistentes a las enfermedades presen-tes en cacao, lo cual indica que, si descendieran directamente de los amazónicos, de-berían presentar un mejor comportamiento ante estos agentes bióticos.Posteriormente, Cuatrecasas (1964) subdividió al género en dos subespecies:

T. cacao, subespecie cacao, donde agrupa las poblaciones de Criollos deCentro y Suramérica.

T. cacao, subespecie sphaerocarpum, dentro de la que incluye todas las otraspoblaciones, incluyendo los tipos Angoleta, Cundeamor, Amelonado y Calabacillo(Figura 3).Los trabajos de Lanaud (1992) y Laurent (1993) determinaron la discrimina-ción proveniente de los tipos Criollos con respecto a los Forasteros, a través de téc-nicas de análisis con marcadores bioquímicos y moleculares, estableciendo las ba-ses teóricas para la diferenciación independiente unos de otros, a ambos lados dela barrera andina y apoyando la hipótesis de que los Criollos no pudieron originarse a partir de los Forasteros amazónicos. Los resultados de los trabajos de estosautores, tanto a nivel citoplasmático como mitocondrial, sugieren que los Criollosy Forasteros se diversificaron separadamente durante la evolución de las especieso de una especie relacionada con T. cacao, lo que concuerda con la hipótesis plan-teada por Cuatrecasas de la existencia de las dos subespecies.

Los resultados obtenidos por Lanaud y Laurent, reseñados anteriormente,también han permitido establecer las diferencias entre los cacaos del Alto y delBajo Amazonas, los cuales se dispersaron a través de los tributarios de los gran-des ríos a las Guayanas y a la Orinoquia. De acuerdo con las propuestas de Ste-yermark (1979) y Prance (1982), las transformaciones climáticas ocurridas du-rante el pleistoceno en la cota de 1.000 msnm, produjeron cambios de caráctercualitativo con marcados impactos sobre los organismos vivos, dando lugar a“saltos” en la estructura y composición de las comunidades. Los cambios climá-ticos, a través de variaciones en la precipitación y la temperatura, tuvieron mar-cados efectos sobre los organismos y ecosistemas de la región. En las zonas demontaña, la disminución de las temperaturas determinó el desplazamiento de lospisos de vegetación, constituyéndose áreas de refugio o islas terrestres. En laszonas bajas, durante este lapso de 1,5 millones de años, se sucedieron ciclos fríosy calientes con períodos alternados de sequía y humedad. Las selvas tropicalesperennifolias que hoy cubren enormes extensiones, entre ellas la cuenca amazó-nica, quedaron reducidas a pequeñas islas en un mar de vegetación xerófila deltipo de sabanas y selvas bajas caducifolias. Esta sucesión de contracciones y ex-pansiones puede considerarse como un poderoso mecanismo de especiación,donde sobrevivieron en sus hábitat actuales aquellas especies sitas en zonas devida con la humedad suficiente para permitirles su permanencia.

Situaciones como éstas pueden haber reinado en las hoyas hidrográficas y enlas riberas y desembocaduras de los grandes ríos. Tal es el caso de los organismosque habitaban alrededor de la zona sur del Lago de Maracaibo, considerada comoárea de refugio Catatumbo por Steyermark y Prance, donde los ríos y afluentes queaún existen contaban con la humedad suficiente para que especies como el cacaopudieran desarrollarse sin inconvenientes. Ello ha debido facilitar a los cacaosCriollos allí existentes manifestar una amplia diversidad de formas y colores, loque representa una de las características más importantes que sustenta la tesis deque esta zona constituye el nicho ecológico de origen del cacao Criollo, represen-tado hoy día por los Porcelanas en sus colores blanco-verdosos, verdes oscuros, ro-sados y rojos en sus formas lisas, por el cacao Pentágona y por los Criollos andi-nos de frutos rugosos de Zea, Estanques, Novilleros, Hernández, entre otros, todolo cual confirma una biodiversidad cacaotera única en el mundo.Igualmente debe reconocerse a la hoya del alto Amazonas como un centroprimario de diversidad para la subespecie sphaerocarpum, con una considerablevariabilidad genética, que además de la variación en los caracteres morfológicossobre frutos y semillas posee también buen comportamiento frente a plagas, enfer-medades fungosas y virales.




Por otra parte, tal y como lo señala Toxopeus (1987), los cacaos Criollos mi-graron desde las estribaciones de los Andes hasta llegar al Delta del Orinoco,donde deben haberse cruzado con cacaos Forasteros del bajo Amazonas prove-nientes de la Orinoquia. Como se sabe, los frailes tuvieron entre 1600 y 1700, elmonopolio de la producción cacaotera del Orinoco, que se caracterizaba por plan-taciones de alta producción. Debe ser allí donde se cruzaron los Criollos con lostipos del Bajo Amazonas, provenientes de la Orinoquia. De estos cruces resultaronplantas de altos rendimientos, gran habilidad de establecimiento y muy buena res-puesta a las condiciones agroecológicas, por lo que deberían denominarse híbri-dos Deltanos, dado que fue en el Delta donde tuvieron su origen. Estos materialesfueron introducidos en Trinidad en 1575 –donde se cultivaban sólo cacaos Crio-llos provenientes del continente (Venezuela). Como una alternativa ante undesastre, denominado por ellos “blast”, que causó serios estragos en las plantacio-nes allí cultivadas. Estos híbridos Deltanos tuvieron mejor comportamiento antelas enfermedades, debido a los genes heredados de los cacaos del Bajo Amazonasy lograron la recuperación de las plantaciones cacaoteras de la isla. Cuando estedesastre llegó a las costas venezolanas, cultivadores de origen corso, como JuanMaigmó en Curiepe y otros en la provincia de Cumaná, introdujeron estos híbri-dos Deltanos, los cuales llegaron a cubrir casi todo el territorio venezolano al estede los Andes. Se establecía así un tipo de cacao muy productivo, de buen compor-tamiento en campo, con acentuado y fragante sabor a cacao en las zonas de Bar-lovento, Aragua y Sucre, equivocadamente designados como Trinitarios, pero queen realidad son los híbridos Deltanos señalados anteriormente, originarios de laprimera hibridación entre Criollos y Amazónicos. La misma opinión comparteRincón (1982) y Toxopeus (1987) cuando especifican el origen de los principalestipos de cacao cultivados en América del Sur.