Aplicación de abonos orgánicos en cacao
- Autor/a de la tecnología
- María A. Ormeño D. Adrián Ovalle, José C. Garnica
- Institución que la publica
- INIA. Centro de Investigaciones Agrícolas del Estado Mérida · Venezuela
- Documento fuente
- Recuperación de plantaciones improductivas de cacao con prácticas orgánicas · 19 pág.
- Código de ficha
- 900188
El abono debe ser aplicado en el suelo, limpiando la hojarasca donde se proyecte la sombra de las ramas más largas. Si los árboles están en pendiente se debe aplicar en forma de media luna sobre la parte superior a la planta. Si se está en zona plana, éste se debe aplicar en forma de media luna, considerando cada lado en las aplicaciones.
Preparación de abono orgánico (té de estiércol)
En una pipa o tambor de plástico de 200 litros, se agregan 50 kilogramos de estiércol de vaca semisólido y se diluyen con 200 litros de agua limpia. Se revuelve todos los días por tres meses (de acuerdo con las condiciones ambientales de esta zona). Cuando el líquido huele a tierra húmeda está listo para ser aplicado. En plantas adultas se aplica en una solución al 50%, es decir, una parte del té de estiércol y una parte de agua limpia, dos veces al año, después de la poda de recuperación y antes de la floración de la segunda cosecha.
Preparación de compost con restos de cosecha
La mayoría de los productores de cacao desperdician los restos de la cosecha (conchas, semillas vanas, entre otros) y los dejan arrumados en una parte de la parcela sin darle uso, facilitando la proliferación de insectos-plaga y enfermedades.

Para evitar esto, se puede construir un compostero con materiales de la zona (orillones de madera, bambú, tallos de plátano, entre otros) y colocar un techo con los mismos materiales, o usar láminas de zinc si en la zona llueve mucho. Para la prueba piloto se construyó un compostero de 4 x 2 metros de ancho, por un metro de alto y con una pendiente aproximada de 3%. Se repicaron todos los desechos de cosecha, se amontonaron en un lado del compostero, se aplicó agua y se tapó con hojas de cambur, dándole vuelta una vez por semana. Pasados 15 días, la cantidad de desechos merma, y éstos deben ser reacomodados en cada volteo para mantener la altura del compostero.
En cuatro o cinco meses (bajo estas condiciones climáticas), se obtiene un compost rico en materia orgánica y que adicionalmente aporta nitrógeno al suelo, el cual puede aplicarse en cada planta anualmente a razón de 2 kg/planta para mejorar la estructura del suelo y la absorción de los nutrientes.