Zanjas y pozos de infiltración
- Autor/a de la tecnología
- Recopilado por Hieronimi. H.
- Institución que la publica
- Tierra Amor · Michoacán, México
- Documento fuente
- 2007. Manejo de agua en el paisaje
- Síntesis elaborada por
- Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
- Código de ficha
- 100089
Ayudan a detener agua, tierra y materia orgánica, establecer árboles y vegetación, controlar la pérdida de suelos y almacenar agua, donde más se necesita: ¡Adentro de la Tierra!
Son una manera sutil pero prometedora para recargar los mantos acuíferos, si fueran realizadas a gran escala en las montañas y laderas sin capa vegetal.
Las zanjas de infiltración solo se pueden implementar en terrenos, donde todavía queda algo tierra o por lo menos la capa de arcilla, para poder excavar. No se pueden realizar en los terrenos totalmente erosionados hasta la capa de la roca madre.
En laderas que tengan una inclinación entre 2 y hasta 45%, se recomienda construir zanjas sobre las curvas a nivel. Cada ladera debe llevar una distancia diferente entre cada curva de nivel, de acuerdo con la pendiente e inclinación. Esto se debe a que el agua no escurre igual en todas las laderas.
Por ejemplo, en una ladera que tiene 2% de desnivel se da una distancia horizontal de 30 m entre zanjas, mientras que para una ladera con un 16% de desnivel se da solamente una distancia de 16 m.
Entre mayor sea el porcentaje de inclinación de la ladera, más rápido y mayor cantidad de agua se escurrirá. Por eso las zanjas a nivel deben estar más cerca una de otra, para que sean suficientes y puedan guardar toda el agua que se escurre.
Recuerde también que debe tomarse en cuenta la clase de suelo para decidir la distancia, porque sí una ladera es arenosa y otra es de barro, se dará menos distancia en ésta última porque absorbe menos agua que la arenosa. Además, un terreno con mucha materia orgánica también absorbe mucha agua, por o tanto, se puede dar una distancia un poco más abierta que en un terreno de barro.
Ahora que ya conocemos estas razones, es muy útil estudiar esta tabla, construida en base a la experiencia de muchos campesinos que han hecho zanjas en sus terrenos para protegerlos de la erosión.
=> Se excavan las zanjas, siguiendo la línea de los contornos. Acomodamos la tierra que sacamos en su orilla montaña abajo. En terrenos pequeños se pueden hacer a mano, pero en extensiones grandes es útil pensar en el empleo de maquinaria.
=> Las zanjas de infiltración son, como su nombre lo dice, para que se infiltre la mayor cantidad de agua posible. Su tamaño varía según el tipo de suelo, la pendiente y la cantidad de agua que hay que manejar. En laderas con mucha pendiente se excavan muchas zanjas que no tienen mucho ancho y más profundidad. En laderas con poca inclinación las zanjas pueden tener hasta varios metros de an
cho. La profundidad depende también del suelo, si es arenoso (menos) o arcilloso (mas profundidad)
=> Las zanjas de infiltración generalmente se construyen con un canal de desborde para poder, durante los fuertes aguaceros, guiar el agua que no se alcanza a infiltrar, a la próxima zanja de infiltración más abajo etc.; Si hay que controlar cantidades muy grandes, podemos construir también estanques y pozos de infiltración. La idea es, que no se vaya a escapar ningún flujo de agua por la superficie del terreno, causando así erosión y pérdida de materia orgánica.
=> Conviene ahora poner el punto más alto del montículo de tierra al mismo nivel a lo largo de toda la zanja, para que el agua se pueda distribuir parejo. Solamente, donde hacemos los canales de desviación, dejamos el nivel más bajo. Así la zanja se puede llenar de agua hasta cierto punto, y cuando esté el punto de desbordarse, el agua puede ser desviada hacia la próxima zanja de infiltración. Este canal de desborde lo reforzamos con piedras y rocas, para que no se presente erosión allí.

=> Inmediatamente después de excavar las zanjas de infiltración se deben de plantar las superficies de la zanja: Arriba del montículo se pueden plantar especies que requieren menos humedad, como hierbas de olor y plantas medicinales, incluso flores y leguminosas mejoradores del suelo pueden ser sembrados. Montaña abajo del montículo es un muy buen lugar para sembrar árboles frutales, para que aprovechen el agua que se infiltra en la zanja
=> Con el tiempo y las lluvias las zanjas de infiltración se llenarán de materia orgánica y tierra de monte, dejando así camas fértiles para sembrar mas especies útiles. Eventualmente en algunos años hay que excavar mas zanjas, o puede ser que las plantas y árboles establecidos ya acabaron por completo con la erosión y los deslaves.
En las imágenes:
zanjas de infiltración en Granja Tierramor

- Después de excavarlas al inicio de la temporada de lluvias 2) tres meses después, sembradas ya con una variedad