Valoración de los alimentos, nutrición animal
- Autor/a de la tecnología
- Francisco Caravaca Rodríguez
- Documento fuente
- Introducción a la Alimentación y Ración Animal. · 10-11 pág.
- Código de ficha
- 400240
Descripción dela tecnologia:
Pero vamos a estudiar más detalladamente y uno por uno, los grupos de alimentos y los alimentos más importantes dentro de cada grupo. Para ello vamos a aprender a usar las tablas de valor nutritivo de los alimentos y a interpretarlas de forma correcta. Las tablas de alimentos, como se conocen comúnmente, son unos cuadros donde podemos encontrar los nombres de los alimentos y una serie de valores numéricos que nos indican su valor nutritivo (energía, proteína, fibra, minerales, etc.) que vendrán expresados en distintas unidades. Existen varios tipos de tablas dependiendo del país donde han sido elaboradas y entre las más utilizadas destacan tres, de tres países diferentes. Las tablas americanas o tablas NRC que utilizan como unidades de energía las Megacalorías (Mgcal) y de proteína los gramos por kilo de Proteína Digestible (PD). Las tablas inglesas o del ARC, utilizan como unidades de energía y proteína el Megajulio (Mgjul) y los gramos por kg de Proteína Digestible (PD) por kg de alimento o Materias Nitrogenadas Digestibles (MND).
Nosotros, en los ejemplos de cálculo de raciones, vamos a utilizar las tablas elaboradas en Francia por el INRA. Los alimentos vienen valorados en kcal en el caso de la energía para monogástricos, aunque para rumiantes se utiliza la Unidad Forrajera Leche. La proteína se medirá en proteína bruta y en gramos por kg de alimento de Proteína Digestible en el Intestino (PDI) en función de la Energía del alimento (PDIE) y en función del Nitrógeno del alimento (PDIN) en el caso de los rumiantes.
Conocer el valor nutritivo de un alimento es uno de los aspectos más complicados del racionamiento animal, si no es el más difícil de solucionar. Para conocer el valor nutritivo real de los alimentos que estamos utilizando en nuestra explotación la mejor forma de averiguarlo es mediante un análisis químico de nuestros productos. El análisis químico es conveniente hacerlo cuando tenemos una partida grande de alimento que vamos a utilizar durante todo el año o bien cuando compramos un producto regularmente y del cual no sabemos con certeza su composición.
Entonces se toma una muestra de alimento (de 0,5 a 1 kg) que se sacará tomando un puñado de varias zonas del almacén o silo donde esté almacenado. Es conveniente recoger muestra de las distintas partes ya que de esta forma la fiabilidad del análisis será mayor. Así, por ejemplo, si queremos analizar una partida de heno que tenemos almacenada y vamos a empezar a utilizar y cogemos una muestra de una paca que está en el suelo de la parte exterior del henil donde habrá más humedad y probablemente le haya llovido, el análisis dará como resultado que el heno es de muy mala calidad. Si por el contrario, elegimos varias muestras de varias pacas del henil, podremos obtener una media de las características nutritiva de dicho heno.
Insistimos en que analizar los alimentos de la explotación pueden evitar sorpresas desagradables ocasionadas por alimentos que no tienen el valor nutritivo que se espera. La diferencia entre un silo malo y un silo bueno a la hora de calcular una ración puede reflejarse en una fuerte caída de la producción de leche. Igual puede suceder con una soja con menos proteína que la que se cree o con un pienso de producción que no esté equilibrado en energía y en proteína.
Cuando utilizamos alimentos en la ración de los que disponemos de muy poca cantidad o bien debemos de gastarlos muy rápidamente y no merece la pena hacer un análisis, el uso de las tablas es aconsejable. También hay alimentos que para conocer su valor nutritivo podemos considerar el valor de las tablas, sobre todo los concentrados (granos de cereal, tortas de soja, etc.) que se utilizan muy frecuentemente en la alimentación de todo tipo de animales y cuya composición variará muy poco. No obstante un análisis nos puede sacar siempre de dudas.
Las tablas de valor nutritivo de los alimentos son una buena herramienta para cuando no se tiene ningún otro tipo de información de la composición de nuestros alimentos. Los datos que aparecen en dichas tablas son las medias de los análisis de muchos alimentos y como tales medias habrá que considerarlas. La otra cuestión que conviene recordar es que dichas tablas están elaboradas en otros países y por tanto las condiciones de los alimentos forrajeros, principalmente, pueden variar bastante. No obstante, más vale tener un dato que no tener ningún tipo de referencia.
También es necesario ser bastante prudente a la hora de escoger qué alimentos de las tablas se corresponden a los que tenemos en la explotación. La variación del valor nutritivo de un forraje que sea de primer corte o del tercer o cuarto corte es bastante. También influye el estado de crecimiento de la planta, si está en floración o no, etc. Muchas de las tablas recogen este tipo de variaciones y es por ello que debemos conocer las características de nuestros alimentos para poder compararlos con los de las tablas.
El manejo de las tablas es bien sencillo, aunque al principio los datos parecen ser demasiados. Para buscar un alimento determinado se puede buscar según categoría (forrajes verdes, praderas, henos, silos, concentrados, etc.) y también por orden alfabético. Una vez hemos localizado el nombre del alimento en la columna de la izquierda, los valores de dicho alimento nos vendrán dados siguiendo la línea hacía la derecha a la misma altura del nombre del alimento. El primer valor que encontramos suele ser el de Materia Seca, seguido del valor energético y el valor proteico; por último solemos encontrar los valores de calcio y fósforo. En las tablas vienen indicadas las unidades que se utilizan (tanto por ciento, gramos por kilo...) y si están referidos dichos valores a kilogramos de materia seca o de producto natural. Dependiendo del tipo de tablas, vendrán otros valores de valor lastre del alimento, densidad energética, nutrientes totales, componentes orgánicos, etc. En cualquier caso, lo único que debemos tener en cuenta es qué unidades hemos utilizado para valorar las necesidades del animal y elegir entre los valores de la tabla solamente aquellos que se corresponden con estas unidades. El resto de los valores, aun siendo interesantes, no serán útiles para nuestros propósitos.
Por último recordar que los alimentos van a tener diferente valor nutritivo dependiendo de la especie animal que los consuma. Por tanto existirán diferentes tablas de valor nutritivo de los alimentos para monogástricos y para rumiantes, e incluso valores nutritivos para las distintas especies (cerdos, conejos, aves) y estados fisiológicos dentro de una especie (pollitos, ponedoras, pollos de carne).