Tratamientos y alimentos para prevenir la Cirrosis Hepática
- Autor/a de la tecnología
- Medicina Natural
- Institución que la publica
- Medicina Natural
- Documento fuente
- Cirrosis Hepática
- Síntesis elaborada por
- Medicina Natural
- Código de ficha
- 600809
Descripción de la tecnología: CIRROSIS HEPÁTICA
La cirrosis es la destrucción sistemática de células del hígado debido a una agresión prolongada lo cual trae como consecuencia la disminución de la efectividad del órgano para cumplir sus múltiples funciones, muchas de ellas vitales para la vida.
Las agresiones crónicas a este vital órgano, generalmente por muchos años, pueden tener varios orígenes: El abuso del alcohol; Las hepatitis B o C en su etapa crónica; El uso prolongado de ciertos medicamentos utilizados en padecimientos crónicos.
Un problema del padecimiento es que generalmente no produce ningún síntoma hasta que la enfermedad está en una etapa muy avanzada e irreversible. Debido a la dificultad de identificar la cirrosis en una etapa temprana lo más práctico es prevenirla.
PREVENCIÓN
Evitar el abuso prolongado del alcohol pues sabemos que normalmente terminará en cirrosis.
Evitar el uso prolongado de fármacos para enfermedades crónicas, cambiando estos por medicamentos herbolarios. Una mejor opción para evitar estos fármacos es ir a la raíz del problema y revertir la enfermedad crónica que nos hace tomarlos, utilizando un Tratamiento natural. Ver botón Tratamientos Para Enfermedades Crónicas.
La hepatitis crónica (B o C) también es asintomática pero antes de convertirse en crónica hubo una etapa aguda la cual sí es fácilmente identificable. Lo que podemos hacer si alguna vez tuvimos hepatitis, y en general si existe alguna sospecha de que pudiéramos tener el padecimiento, es cercioramos con una simple prueba de sangre. Si encontramos que efectivamente tenemos hepatitis crónica, estamos a tiempo de detener o incluso revertir la enfermedad a través de un Tratamiento de Desintoxicación. Ver botón: Padecimientos – Hepatitis Viral.
TRATAMIENTO NATURAL
Los daños en el tejido hepático que culminan como Cirrosis no son reversibles, por lo que no debemos esperar una mejoría importante. Sin embargo, sí hay mucho que se puede hacer para disminuir o detener el avance del padecimiento. Podemos pensar en dos niveles de intensidad de tratamientos naturales:
Tratamiento mínimo. Tres acciones relativamente sencillas pero de gran utilidad para el paciente son: Tomar al menos dos hepatoprotectores herbolarios de manera continua. En el tema Herbolaria se proponen diversas opciones de hepatoprotectores. Otra acción mínima importante es cuidar nuestra alimentación (ver tema Alimentación) pues así como hay alimentos que el cuerpo necesita, hay otros que agreden directamente al hígado. La tercer acción que sugerimos es limitar lo más posible los medicamentos fármacos pues al ser sintéticos tienen un efecto dañino para el ya de por sí lastimado órgano.
Tratamiento de Desintoxicación. Proponemos la Dietoterapia que al mismo tiempo limpia y nutre a las células de todo el cuerpo particularmente a las del hígado. La Dietoterapia es un tratamiento que implica mucho trabajo en la preparación de jugos y alimentos, así como un cambio radical en los hábitos alimenticios. Por otra parte podemos estar seguros que esta terapia es de lo mejor que podemos hacer para detener el avance del padecimiento. Ver detalles de la Dietoterapia en el botón Tratamientos Para Enfermedades Crónicas.
RECOMENDACIÓN MG*:
Té Contra la Cirrosis: Alcachofa y/o Cardo Mariano utilizando 1 cucharada por taza de agua (4 cucharadas por litro) de la mezcla de ambas plantas o de cualquiera de ellas. Tomar 2 a 3 tazas al día por 1 a 4 meses, o más de ser necesario. Mantenerse bajo vigilancia médica.
Té para fortalecer el Hígado: Partes iguales de Boldo, Diente de León, Cenizo y Regaliz. Agregar 2 cucharadas de la mezcla en 1 litro de agua hirviendo, apagar, reposar 20 minutos, colar, endulzar al gusto. Tomar 1 taza antes de cada alimento.
RECOMENDACIÓN JD*:
Cardo Mariano, extracto líquido 1 a 2 cucharaditas al día; cápsulas de semilla en polvo 1 gramo al día; suplemento estandarizado de sylimarin 420 a 840 mg al día.
Diente de León, tintura 1 a 2 cucharaditas hasta 3 veces al día; cápsulas de polvo 1.5 gramos 3 veces al día.
Dong Quai, extracto líquido 1 cucharadita a 1 cucharada al día hasta por un mes.
Schisandra, tintura ½ a 1 cucharadita 3 veces al día; cápsulas de 250 a 500 mg 1 a 2 veces al día.
Otras opciones: Regaliz, Kudzu, Zanahoria.
RECOMENDACIÓN ECE/CE*:
Cardo Mariano, 100 a 200 mg de sylimarin 2 veces al día con suficientes líquidos.
Soya, en hígado dañado por toxinas, preparaciones que contengan 3.5 gramos de coline al día.
RECOMENDACIÓN WF*:
Cardo Mariano, tintura ¼ a 1 cucharadita 3 veces al día.
Diente de León, Té 1 taza 3 veces al día.
Regaliz, tintura 1/8 a 1 cucharadita 3 veces al día; té preparado con 1 cucharadita de raíz por taza de agua reposando 20 minutos, tomar 1 a 3 tazas por día durante 6 semanas máximo.
Schisandra, polvo hasta 6 cápsulas de 580 mg al día.
Buplerum, tintura 1/8 a 1 cucharadita 3 veces al día.
RECOMENDACIÓN JF*:
Propóleo, cápsulas o tabletas 1 gramo 2 veces al día; más Polen de abeja, 1 cucharada 2 veces al día; más Reishi, 1 gramo 2 veces al día.
Alimentación
Una alimentación buena para el hígado debe ser nutritiva, de fácil metabolismo y sin sustancias tóxicas. Esto implica que los alimentos se preparen en casa, de origen principalmente vegetal y que vengan del campo. Por otra parte los alimentos especialmente dañinos son los que contienen exceso de grasas, sal, azúcar y aditivos sintéticos. Esto describe a la mayoría de los alimentos procesados en una fábrica o en una cadena de comida rápida. Dependiendo de cada paciente las necesidades podrán cambiar, pero en lo general una guía alimenticia deberá considerar:
EVITAR
Alcohol
Cigarro
Refrescos embotellados endulzados o de dieta
Alimentos preparados en una cadena de comida rápida.
Endulzantes artificiales
Carnes procesadas como embutidos.
Repostería y botanas de fábrica
Sopas de cubo, sobre, pre cocidas o de lata
Margarina y manteca vegetal
REDUCIR LO MÁS POSIBLE
Sal, máximo 2 gramos al día. Consumir solo sal de mar.
Azúcar refinada
Harina refinada (blanca)
Carne roja
Lácteos
Grasas y aceites calentados
CON MODERACIÓN
Pescado
Pechuga de ave
Chile
Café
Aceite vegetal
Pan integral (una pza. al día por su contenido de sal).
EN CANTIDAD LIBRE
Frutas
Verduras
Semillas integrales (arroz, tortillas de maíz, avena)
Leguminosas (frijoles, chícharos, habas, lentejas, garbanzos)
Aceite de oliva virgen
Agua, tés, jugos de fruta naturales sin endulzar.
Miel de abeja o estevia para endulzar.
RECOMENDACIÓN DIARIA
Uno a tres vasos de jugo de zanahoria o de frutas de estación sin endulzar
3 gramos de Omega 3
1 cucharada de Polen de abeja.