Tratamientos y alimentos para el Colesterol y la hipertensión
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- Colesterol e Hipertensión
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- Medicina Natural
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Descripción de la tecnología: COLESTEROL E HIPERTENSIÓN
El cuerpo humano no ha podido asimilar los cambios tan radicales que el hombre moderno ha venido haciendo en su alimentación desde hace aproximadamente un siglo. La incapacidad de nuestro organismo para adaptarse a una comida cada día más artificial, ha traído como resultado una cantidad de enfermedades crónicas sin precedente en la historia. Dentro del innumerable listado de enfermedades propias de las sociedades modernas, el depósito de colesterol en las arterias ha resultado ser el padecimiento que más muertes causa.
La dieta moderna contiene un exceso de aceites y grasas animales y vegetales que con la idea de obtener algunas ventajas comerciales han sido manipuladas, y transformadas en procesos industriales. Estos aceites modificados que no existen en la naturaleza hacen difícil para el cuerpo su procesamiento o metabolismo provocando que un porcentaje cada día mayor de personas tenga un nivel muy alto de colesterol en la sangre con su consecuente depósito en las arterias. Este taponamiento de las arterias que origina la Hipertensión, es un proceso lento que en sus etapas iníciales no produce ningún síntoma, pero en una etapa avanzada resulta un padecimiento muy serio.
Síntomas
En una primera etapa de alto colesterol en la sangre cuando aún no hay depósitos en las arterias, no se presenta ningún síntoma. Cuando empiezan los depósitos generalmente (no siempre) la presión empieza a aumentar e irán apareciendo diversos síntomas según sea el avance de la obstrucción en las arterias, por ejemplo:
Nausea
Mareos
Dolor de Cabeza
Visión Borrosa
Retención de Líquidos
Cansancio y falta de aire al hacer un esfuerzo o ejercicio
Dolor de piernas al caminar alguna distancia sin detenernos
Dolor de pecho, hombro y brazo izquierdo.
Causas y Prevención
Si seguimos las costumbres normales de vida moderna, particularmente en cuanto a la alimentación, estamos en riesgo de estar dentro de la estadística de pacientes con Hipertensión Crónica que en sociedades desarrolladas excede al 15 % del total de la población. Para evitar cometer los mismos errores que estos pacientes cometieron deberemos estar conscientes de las causas y de cómo evitarlas. Veamos algunas de estas causas junto con sus acciones preventivas.
El primer factor de riesgo para que aparezcan depósitos de lípidos en las arterias es un alto nivel de colesterol en la sangre (arriba de 240 mg/dl), particularmente del colesterol de baja densidad (arriba de 160 mg/dl). Para saber nuestra situación real se requiere un examen de lípidos en la sangre.
Un sinnúmero de estudios señalan una clara relación entre las personas que fuman y quienes tienen depósitos de colesterol. Por mucho, la principal causa de muerte de los fumadores es la falla del corazón causada por depósitos de colesterol.
Una alimentación abundante en grasas saturadas como las que encontramos en la carne, leche, queso, mantequilla, huevos, estimularán los altos niveles de colesterol en la sangre. La acción preventiva no significa dejar la carne y sus derivados pero sí reducir su consumo y evitar las carnes procesadas como las salchichas, jamón, tocino y hamburguesas de comida rápida.
Los aceites y mantecas vegetales hidrogenadas (Trans), súper procesadas (con químicos adicionados) y sobre calentadas, todas ellas utilizadas en los alimentos procesados en fábrica (repostería, y cualquier alimento que contenga aceite), o en cadenas de comida rápida (pizzas, hamburguesas…) son la principal causa de los depósitos de colesterol. Estos aceites son manipulados y transformados para hacer más fáciles los procesos industriales y comerciales, pero le dificultan la tarea al organismo para metabolizarlos pues son sustancias extrañas para el cuerpo ya que no existen de esa forma en la naturaleza.
Así como hay alimentos que nos causan daños, hay otros que nos protegen, tal es el caso de los micronutrientes que son la materia prima de que se nutren nuestras defensas. Las Enzimas, Vitaminas, Minerales, Antioxidantes y cientos de Fitoquímicos más los encontramos en todos los alimentos naturales (no procesados) de origen vegetal. Basar nuestra dieta principalmente en alimentos de origen vegetal será nuestra mejor defensa contra los depósitos.
El ejercicio suave hecho de manera cotidiana ha demostrado reducir la incidencia de los depósitos. Por ejemplo, caminar a un paso más acelerado de lo normal durante media hora al día, todos los días, es un excelente preventivo para que se depositen nuestros excesos de colesterol.
Daños que Causa
El sistema circulatorio es una red hidráulica enormemente sofisticada que tiene la función de llevar a cada célula la cantidad de sangre que en cada momento necesita. Debido a que los requerimientos de flujo para cada tejido varían continuamente dependiendo de la tarea que estén realizando, existe un sistema de control que modula dicho flujo en cada arteriola y en cada grupo de vasos sanguíneos. Cuando a nivel general el cuerpo requiere mayor o menor flujo de sangre, el corazón aumenta o disminuye la presión arterial de salida. Como la bomba (el corazón) funciona por pulsos, las arterias son elásticas con la capacidad de expandirse con un doble propósito: aumentar el área de paso de la sangre (para reducir el trabajo de corazón) y también para hacer llegar la sangre a las arteriolas de una manera mas continua y uniforme.
Al depositarse el colesterol en las arterias, el sistema circulatorio se ve afectado de varias maneras: la parte interior de las arterias la forma un tejido elástico que se nutre de la propia sangre que se conduce. Al depositarse en él la capa de grasa dicho tejido queda sin alimento y se vuelve rígido, poco flexible, obligando al sistema de bombeo (corazón) a aumentar la presión para mantener el flujo que el cuerpo demanda. Además, estos depósitos de grasa reducen el área de conducción y aumentan la fricción entre el líquido y las paredes, provocando nuevamente que el corazón aumente la presión de manera permanente. Son principalmente tres las formas en que los depósitos causan daños no sólo al sistema circulatorio sino a todo el organismo:
ALTA PRESIÓN: La causa principal de una alta presión arterial de tipo permanente son los depósitos de colesterol. Esta presión permanentemente alta en arteriolas y vasos, estimula los derrames en cualquier órgano como en ojos, cerebro, riñones, etc.
BAJO FLUJO: Cuando una arteria se encuentra muy obstruida, los mecanismos que tiene el cuerpo para compensar esta limitación no son suficientes y los tejidos u órganos completos padecerán una falta de irrigación. Esta falta de sangre (isquemia) puede afectar a cualquier parte del cuerpo por ejemplo: los músculos de las piernas (claudicación intermitente), músculos del Corazón (Angina de Pecho), cerebro, riñones, retina de los ojos, etc.
OBSTRUCCIÓN DEL FLUJO: Un problema serio ocurre cuando se desprenden pedazos o placas de colesterol y corriente adelante obstruye el flujo completo de alguna zona de músculo o de órgano. Cuando el tejido deja de recibir sangre muere y cuando esto sucede en algunos lugares vitales como el corazón o el cerebro, la vida del paciente está en riesgo.
Cómo Reducir los Depósitos
Para tener una idea del nivel de depósitos que tenemos, el mejor indicador es la medición de la presión arterial. Si nuestra presión es alta (arriba de 140/90) pero no presentamos ningún síntoma de los anteriormente descritos, tal vez sea otra la causa de nuestra hipertensión, por lo que sugerimos lo siguiente: Durante al menos dos semanas llevar una dieta muy baja en sal y en alimentos procesados (por su contenido de sal) y tomar nuevamente la presión. La sal, el estrés y algunos medicamentos pueden subir la presión temporalmente, pero la principal causa de una alta presión permanente son el endurecimiento de las arterias (Arterosclerosis), y las obstrucciones de grasa de las arterias (Aterosclerosis) que a su vez causaron dicho endurecimiento.
Contrario a lo que muchas personas piensan, los depósitos de colesterol en las arterias se pueden reducir o eliminar por completo e incluso los tejidos dañados de las arterias pueden sanar por completo. Todo depende del nivel de cambios que hagamos en nuestra alimentación. El tratamiento central para revertir los depósitos y eventualmente sanar los tejidos, es una dieta vegetariana, muy baja en grasas animales y sin aceites o mantecas vegetales industrialmente manipuladas como las grasas Trans, sobre procesadas o sobre calentadas. Esta dieta deberá ser también muy baja en cualquier alimento procesado (enlatado, embolsado, empaquetado, embutido, etc.) aún que no contenga aceites por su alto contenido de sal o azúcar refinada. Con este tratamiento (ver Dieta Vegana en botón Tratamientos Para Enfermedades Crónicas) los niveles de colesterol en la sangre bajarán rápidamente, y de manera más lenta pero continua, se reducirán los depósitos de grasa en las arterias. Si estamos tomando medicamento para bajar la presión debemos continuarlo hasta que nuestra presión arterial nos indique que ya no es necesario.
Una medida complementaria pero importante consiste en mover, presionar, y flexionar las arterias. Esto se logra con ejercicios diarios suaves y de preferencia prolongados. Otra acción complementaria que nos ayudará a acelerar la recuperación es junto con la dieta llevar un tratamiento herbolario. Algunas plantas son efectivas no sólo para disminuir el colesterol en la sangre sino también para reducir paulatinamente los depósitos.
RECOMENDACIÓN MG*:
Hojas de Olivo y/o Hierba del Sapo. Agregar 2 cucharadas de una o ambas plantas a un litro de agua hirviendo, apagar y reposar 30 a 40 minutos, colar. Tomar 3 tazas al día por el tiempo que sea necesario, generalmente 2 a 3 meses será suficiente (junto con una dieta adecuada). Alimentos que reducen el colesterol: Avena, Zanahoria, Apio, Ajo, Frijol, Aguacate, Ajonjolí, Jengibre, Manzana, Pera.
RECOMENDACIÓN JD*:
Comer 2 o más Zanahorias crudas al día. Además, incluir en nuestra dieta: Aguacate, Frijoles, Apio, Ajo y Jengibre.
Rehmannia, Extracto líquido, 1 cucharadita a 1 cucharada al día.
Otras opciones: Psyllium, Soya, Avena, Azafrán, Barbasco, Cardo Mariano, Cebolla, Fenogreco, Linaza.
RECOMENDACIÓN AC*:
Como preventivo, tomar 1 a 2 dientes de Ajo fresco al día.
Ginkgo, extracto líquido ½ cucharadita con agua 2 veces al día por 2 a 3 meses seguidos.
Jengibre, agregar ¼ cucharadita de Jengibre fresco a la comida diariamente.
RECOMENDACIÓN ECE/CE*:
Ajo, fresco 4 gramos al día.
Cebolla, fresca 50 gramos al día.
Soya, en preparaciones que contengan 3.5 gramos de coline al día.
RECOMENDACIÓN OMS*:
Albahaca Morada, Té, preparado con 6 a 12 gramos al día.
Rehmannia. Té preparado con 9 a 15 gramos al día de raíz seca.
Para Reducir el Colesterol:
Ajo en polvo, 600 a 1200 mg al día durante los meses que sea necesario.
Alcachofa, Extracto sólido 1 a 2 gramos al día.
Espino Blanco, 1 a 1.5 gramos de hierba molida o 160 a 900 mg al día de extracto estandarizado.
Fenogreco, Extracto líquido 6 ml al día, o 6 gramos de semilla molida al día.
Ashwaganda, polvo de raíz, de 3 a 6 gramos al día.
RECOMENDACIÓN JF*:
Para bajar el Colesterol: Jalea Real, 500 mg (sublingual) 2 veces al día, más Propóleo, 1 cucharadita de tintura al día, por el tiempo que sea necesario.
Para prevenir la formación de depósitos: Aumentar fibra en la dieta diaria e incluir un suplemento Antioxidante como: Azafrán, Orégano, Extracto Semilla de Uva, Arándano, Jengibre, Cardo Mariano, Propóleo.
Alimentación
Este padecimiento es el resultado de llevar durante años la dieta típica moderna que se basa en alimentos hechos o procesados en fábricas o en cadenas de comida rápida. Otra característica de esta dieta es que es rica en alimentos de origen animal y pobre en alimentos vegetales traídos directamente del campo. Durante los años de comida animal y semi artificial el nivel de colesterol en la sangre se incrementará lentamente y los depósitos en las arterias se irán formando de manera lenta pero continua. La manera de revertir los daños es corrigiendo el origen del problema y esperar que nuestro propio organismo sea quien se sane a sí mismo. Una vez eliminados los depósitos, el tejido de las arterias se regenerará con relativa facilidad. Pensar en aliviarnos solamente tomando un medicamento, fármaco o natural, sin hacer cambios radicales en nuestra alimentación es un error frecuente.
El tratamiento central para prevenir, detener o revertir el padecimiento es la alimentación. Podemos definir una dieta de diferente intensidad según sea el avance del padecimiento o de nuestra determinación de curarnos. Sin embargo cabe mencionar que la diferencia entre una alta presión que apenas inicia y un padecimiento que pone nuestra vida en riesgo, es de solamente algunos años. Veamos tres niveles de cambio en nuestra alimentación según sea la gravedad del padecimiento.
PREVENIR. Para quienes aún no tienen un problema relacionado con el colesterol y desean nunca tenerlo, la recomendación es modificar sus hábitos alimenticios reduciendo el consumo de: carne, grasas animales, alimentos procesados en fábrica y comida rápida; y aumentando todos los alimentos de origen vegetal que vengan del campo.
CONTROLAR. Cuando los niveles de colesterol de baja densidad están arriba de 160 mg/dl pero aún no se presenta alta presión, sugerimos detener el problema potencial con una dieta en la cual durante cinco días seguidos a la semana no se come carne roja ni aves, y durante los otros dos días se consumen con moderación. Además se evitan por completo las comidas rápidas y los alimentos procesados que tengan aceite o manteca vegetal, así como reducir el consumo de lácteos y huevos.
REVERTIR. Para eliminar de manera definitiva los depósitos de Colesterol que a su vez son causa de Alta Presión y de un sinnúmero de padecimientos, proponemos una terapia de un año de duración conocida como Dieta Vegana.