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Cocina y Salud

TRATAMIENTOS PREVENTIVOS FRENTE A PLAGAS Y HONGOS.

Autor/a de la tecnología
TRATAMIENTOS PREVENTIVOS FRENTE A PLAGAS Y HONGOS
Institución que la publica
Eco Agricultor
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Síntesis elaborada por
Eco Agricultor
Código de ficha
600795

Descripción de la tecnología: TRATAMIENTOS PREVENTIVOS FRENTE A PLAGAS Y HONGOS.

HD Macintosh:private:var:folders:y6:nsf3f4l511l976cdtp57sm7w0000gn:T:TemporaryItems:images.jpgHD Macintosh:private:var:folders:y6:nsf3f4l511l976cdtp57sm7w0000gn:T:TemporaryItems:images.jpgPara que nuestro jardín o huerto tenga una salud óptima en primavera, es fundamental que pongamos en práctica, desde la puesta en marcha del jardín o huerto , todas aquellas técnicas que nos permitan tener plantas fuertes y vigorosas, capaces de resistir la llegada de plagas y enfermedades. Las técnicas preventivas son básicas en jardinería y agricultura ecológica, y más efectivas que disponer de todo un arsenal de productos y remedios.

– Abonado: Incorporaremos a nuestra tierra la materia orgánica ya fermentada (compost, humus de lombriz, etc.) Aportaremos la cantidad justa de abono, teniendo en cuenta el tipo de planta que irá en ese lugar y el abonado de años anteriores Un exceso de
Abonado, aunque sea orgánico, conlleva problemas de consumo excesivo de algunos nutrientes por parte de las plantas lo que aumenta la susceptibilidad de las plantas a plagas como los pulgones.

– Aireación: Dispondremos las plantas con una densidad adecuada, de forma que pueda circular el aire entre ellas.

– Riego: Es muy importante que los riegos sean moderados y frecuentes, pero no excesivos, pues esto podría ser la causa de numerosas enfermedades, sobre todo criptogámicas (hongos).

– Elección de variedades y fechas de siembra o plantación adecuadas a la región.

– Potenciar la presencia de fauna beneficiosa: mariquitas, erizos, arañas….Una sola araña, por ejemplo, es capaz de devorar un promedio de 2000 insectos en sus 18 meses de vida.

– Vigilar la presencia de hormigas, ya que éstas mantienen colonias de pulgones.

– Asociación de plantas o cultivos: cultivar o plantar de terminadas especies juntas puede reportar efectos beneficiosos para ambas. Son plantas cuyas raíces, hojas o tallos exudan sustancias que ahuyentan insectos perjudiciales para nuestros cultivos
Algunos ejemplos:

La albahaca, repelente de insectos en general, suele plantarse como repelente de pulgones y para ahuyentar los mosquitos de las casas.

La capuchina protege frente a la mosca blanca y los pulgones.

La caléndula controla la incidencia de nematodos y moscas blancas si se la siembra intercalada con hierbabuena. Además repele los insectos.

El ajo asociado a rosales, frambuesas, lechuga o tomates actúa como repelente y fungicida, además de prevenir el oídio de los rosales.

El romero y la salvia plantados cerca de repollos y zanahorias repelen especialmente la mosca de la zanahoria.

Los tagetes, repelen nematodos, y su olor aleja a los pulgones.

El tanaceto repele las moscas, hormigas y polillas.

El poleo, repele hormigas.

Menta, repele hormigas, mariposa blanca de la col, roedores.

Hierbabuena, repele a pulgones.

Hisopo. Actúa eficazmente ahuyentando, orugas, pulgones y caracoles.

Lavanda. Sus flores ahuyentan la polilla del armario y es una planta melífera y que atrae insectos beneficiosos como la crisopa.

RECETAS SENCILLAS QUE NOS AYUDARÁN EN NUESTRO JARDÍN y HUERTO
Aparte de estas buenas prácticas de horticultura y jardinería, la aplicación de preparados vegetales resulta una gran ayuda para reforzar los cultivos. Se trata de tratamientos vitalizantes de sencilla preparación que aumentan la resistencia a las plagas y enfermedades de las plantas además de activar su crecimiento.
Podemos distinguir los siguientes tipos de preparados:

Decocción: Se obtiene hirviendo las plantas (la cantidad respectivas se especifican en cada receta) en agua, tendremos que utilizar agua de lluvia y si es del grifo, la dejaremos airear bien. Seguiremos los siguientes pasos:
Cortamos las plantas no muy finas y las dejamos en remojo durante veinticuatro horas en agua a temperatura ambiente.
Emplearemos una cazuela de acero inoxidable para ponerlas en ebullición, y mantenerlas así durante 20 ó 30 minutos, a fuego suave y con la tapa puesta: las esencias más volátiles contenidas en las plantas se escapan por efecto del vapor.
A continuación dejamos enfriar.
Filtramos la decocción con un filtro de café
Empleamos la decocción, ya que no se conservan más que algunas horas, una o dos horas como máximo. A partir de ahí fermentan, se acidifican y deben ser empleadas entonces como extracto fermentado.

Infusión:
Troceamos las plantas (la cantidad respectivas se especifican en cada receta).
Empleamos una cazuela de acero inoxidable para echar el agua fría y las plantas troceadas.
Calentamos el agua, cuando llegamos al punto de ebullición, apagamos el fuego y tapamos la cazuela.
Dejamos que se vaya haciendo la infusión mientras se va enfriando.
Una vez fría filtramos y utilizamos.
Las infusiones no se almacenan, lo que nos sobre se puede guardar unos días en el frigorífico, en una botella cerrada.

Maceración: llamadas también extractos en agua fría:
Dejar en remojo durante 24 horas las plantas cuidadosamente troceadas.
Filtrar y pulverizar sin diluir.
No se puede almacenar.

Extracto fermentado o purín:
Se cubre planta con agua libre de cloro.
Se tapa con un film de plástico con agujeros y deja fermentar, removiendo cada día. La fermentación habrá finalizado cuando al remover no asciendan burbujas de aire desde el fondo.
Una vez finalizada la fermentación se cuela con una malla fina.
Se puede almacenar en un recipiente, protegido de la luz y a una temperatura ambiente de 12 ºC (bodega o sótano). Es mejor almacenar el extracto fermentado en recipientes pequeños ya que una vez abierta la botella hay que consumirlo en menos de un mes

Purín o extracto fermentado de ortigas:

Se realiza a partir de ortiga (Urtica dioica y Urtica ureas), rica en nitrógeno y sales minerales y fácil de encontrar. La ortiga fortifica y estimula la flora microbiana de la tierra y de la vegetación (mejora la función clorofílica), además es buen activante del compost.

– Realización: Se cubre 1 Kg. de de ortigas frescas (con raíz) o 200 gr si es planta seca con 10 l. de agua libre de cloro. Se tapa y deja fermentar, removiendo cada día. La fermentación habrá finalizado cuando al remover no asciendan burbujas de aire desde el fondo (aproximadamente 15 días, en unas condiciones de 18- 20 ºC). Una vez finalizada la fermentación se cuela con una malla fina. Las impurezas se pueden incorporar al compost y el líquido obtenido se puede almacenar en un recipiente, protegido de la luz y a una temperatura ambiente de 12 ºC (bodega sótano).
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– Aplicación: el extracto de ortiga se diluye al 10% (1 litro de extracto en 9 litros de agua o 10 cl en 1 litro) para regar las plantas o el compost y diluido al 5% (medio vaso de vino en 10 litros, o 5 cl en 10 litros) para pulverización foliar. Aplicado sobre frutales y rosales al principio de la brotación, previene contra los pulgones y la clorosis.

Purín de diente de león:
El purín de diente de león es un buen estimulante de la tierra y de la vegetación. Sus principios activos están mas concentrados en la raíz, por ello hay que recoger la planta entera. Se puede secar.
– Realización: Se mezcla 1 Kg. de planta fresca en 10 litros de agua libre de cloro. Se deja fermentar y se filtra.
– Aplicación: regar las plantas con el extracto diluido al 20% (2 l. del preparado más 8 l. de agua).

Purín de caléndula:
La caléndula refuerza y da vigor a las plantas, sobre todo a las coles y tomateras
– Realización: extracto fermentado de 1 Kg. de hojas frescas en 10 l. de agua.
– Aplicación: se riegan las plantas con el preparado diluido al 10 % (1 l. de preparado más 9 l. de agua), preferible mente después de una lluvia.

Decocción de cola de caballo:
Se puede utilizar planta fresca o seca, que encontraremos en cualquier herbolario. Se usa como protector frente a enfermedades criptogámicas (hongos), principalmente la roya y el mildiu, en hortalizas y frutales.
-Realización: se utiliza 1 kg. De planta fresca o 150 gr. de planta seca en 5 l. de agua. Se realiza una decocción, dejando macerar (en remojo) la mezcla durante 24 horas. Después se trocean las plantas y se hierven durante 10-20 minutos a fuego lento. Se cuela y se aplica.
– Aplicación: se aplica diluido 10 veces y durante tres días consecutivos a partir de la brotación, dos veces al mes. En caso de ataque de araña roja se pulveriza sobre las plantas a pleno sol, en otros casos al amanecer o al atardecer.
Purín de ortiga y decocción de cola de caballo:
Es un magnífico preventivo contra arañas rojas y pulgonas.
-Realización: Mezclar 1/2 litro de decocción de cola de caballo con 1 litro de purín de ortiga en fermentación (4-5 días).
– Aplicación: diluir al 20% y aplicar antes de la formación de las hojas y flores. Si se le añade un 3% de jabón potásico aumenta su efectividad.
Infusión de ajo:
Inhibe el desarrollo de enfermedades criptogámicas y es muy efectivo contra ácaros y pulgones.
– Realización: Se machacan 75 gr. de ajo y se agregan a 10 l. de agua en ebullición. Se pone entonces una tapa. Se va haciendo la infusión mientras dejamos que el agua se enfrié antes de filtrar. Las infusiones no se pueden almacenar durante mucho tiempo, sí algunos días en el frigorífico.
– Aplicación: Se utiliza a comienzos de la primavera, aplicándoselo 3 veces con un intervalo de 3 días, sobre plantas y suelo sin diluir.
Purín de consuelda:
La consuela (Symphytum officinalis, Sympphytum x uplandicum) favorece las germinaciones, la maduración de los frutos (tomates, apio, coles, etc.), y activa el compost. Es difícil encontrarla silvestre, pero se puede reservar un trocito del jardín para
Cultivarla, pero hay que tener en cuenta que es una planta invasora y que puede ser difícil de erradicar una vez instalada.
– Realización: Kilo de planta fresca para 10 litros.
– Aplicación: Diluir al 20% para regar la tierra, al 5% en pulverización foliar (hojas) y sobre semillas.