Tratamientos con tomates para una piel más linda y saludable
- Autor/a de la tecnología
- Lucila Benito
- Documento fuente
- La bio- guia · 1 pág.
- Código de ficha
- 600488
El tomate es una fruta rica en vitaminas A y C y minerales como hierro, fósforo, calcio, magnesio, zinc, cobre, potasio y sodio. Estas cualidades le dan propiedades excelentes para mantener la piel saludable. Es un astringente natural que nutre, refresca y purifica. Se lo suele emplear principalmente para tratar quemaduras, pieles grasas y acné. También sirve para cerrar los poros.
Para tratar el acné y la piel grasa.
Si bien son tratamientos lentos, cualquiera de estas opciones puede ayudarte a combatir la piel grasa y las espinillas, granos y puntos negros. Recordá no apretalos, ya que podrían quedarte cicatrices imborrables. Aplicá alguna de estas mascarillas dos o tres veces por semana para que sean más efectivas.

- Cortá el tomate por la mitad y retirá la mayor cantidad posible de pulpa con una chuchara. Colocá esta pasta directamente sobre tu rostro. También podés mezclarla con un poco de miel para mayor hidratación. Dejala sobre tu piel de 5 a 10 minutos, lavate la cara con agua fría y secala con un paño limpio.
2. Otra alternativa es mezclar la pulpa con un aguacate (palta), que ayuda a suavizar la piel. Aplicá la pasta sobre tu rostro, dejala reposar por 20 minutos, y enjuagala con agua tibia.
3. Lava un tomate maduro y licualo. Agregale una cucharadita de jugo de limón a la pulpa molida. Colocala sobre tu cara, dejala actual por 15 minutos y enjuagala. Para darle más consistencia, podés agregarle una cucharada de avena, que limpia los poros y también ayuda a combatir el acné, mientras que actúa como un suave exfoliante y humectante natural.
4. Corta rodajas de tomate y ponelas directamente sobre tu rostro, frotando y presionando ligeramente para que la piel absorba el jugo. Deja reposar durante 5 a 10 minutos, lavate la cara con agua fresca y secate con un paño fresco.
Para las quemaduras.
El tomate también tiene propiedades cicatrizantes. Después de quemarte, limpia bien la zona con agua fresca. Después, saca la pulpa de un tomate con una cuchara y procésala junto con el interior de un tallo de aloe vera. Aplícalo sobre la zona afectada y déjalo actuar durante 15 minutos. Luego, retira cuidadosamente con agua fría.