FUNDESYRAM
Manejo Pecuario

Trastornos sanitarios de los conejos

Institución que la publica
FAO
Código de ficha
400337

Descripción de la tecnología:

En los conejos es mejor prevenir las enfermedades que curarlas. La buena alimentación y las conejeras limpias garantizan unos conejos libres de enfermedades.

Es fácil reconocer si un conejo está enfermo porque:

• El ojo no brilla

• El pelo carece de lustre

• Tiene diarrea

• Se acurruca en un rincón rechinando los dientes.

La temperatura corporal indica si el conejo está o no enfermo. La temperatura normal de los conejos es de 39, 3°C.

Objetivos de esta lección
Estudiando esta lección sabrá:

  1. Cómo manipular los conejos.
  2. Cuáles son las infecciones de las orejas de los conejos.
  3. Los problemas de dientes y dedos de los conejos.
  4. Los trastornos causados por los parásitos.

Manipulación de los conejos
Para agarrar un conejo se pone una mano alrededor de la base de las orejas para así controlarlo y sujetarlo por la piel suelta de la porción dorsal del cuello. Se utiliza la otra mano para mantener todo el peso del animal.

Sarna de las orejas (sarna auricular)
Es una enfermedad corriente de las orejas. Es provocada por ácaros, parásitos pequeños, que excavan en la piel del canal de la oreja (en el interior de las oreja).
El conejo sacude la cabeza lateralmente y se rasca las orejas contra la jaula y sus paredes. El canal de la oreja está cubierto por una costra blanco amarillenta (capa espesa).
La forma más fácil de tratar esta enfermedad es colocar unas gotas de aceite (de oliva, de sésamo o de girasol) en el interior de la oreja y darle masaje. Se repetirá todos los días hasta que mejore. Si dispone de algún polvo contra garrapatas y ácaros, puede emplearlo mezclándolo con el aceite (véase R 24, Anexo 1). Si persiste la enfermedad consulte con el oficial veterinario.
Las jaulas y madrigueras deben mantenerse limpias. Lave sus manos después de manipular un conejo y antes de tocar otros animales.

Crecimiento excesivo de las uñas y los dientes
Las uñas de los conejos crecen continuamente y a veces alcanzan tamaños excesivos. Pueden cortarse utilizando cortadores de uñas o tenacillas. No las corte demasiado rasas.
Los conejos tienen cuatro dientes incisivos en la mandíbula superior y dos en la inferior. Los dientes crecen continuamente, pero al roer se desgastan. A veces, cuando la boca está cerrada no coinciden los dientes de ambas mandíbulas. En este caso los dientes no se desgastan, en cuyo caso deberá cortarlos con unas tenacillas o un Dar de alicates.

Trastornos causados por los parásitos
Los conejos pueden tener pulgas que chupan la sangre y transmiten enfermedades. Las pulgas ponen sus huevos en las grietas de las paredes de las conejeras. Los conejos pueden tratarse con un polvo insecticida (véase RAS, Anexo 1) contra las pulgas y las conejeras deben lavarse bien y pulverizarse.
Los coccidios (parásitos pequeños) del hígado y del intestino pueden constituir un problema sobre todo en los gazapos menores de cuatro meses. Originan diarrea que contiene sangre, los animales pierden peso y tienen el vientre hinchado. Los coccidios pueden matar muchos conejos.
Los parásitos se encuentran en las heces por lo que las conejeras y jaulas deben mantenerse siempre limpias. Para prevenir esta enfermedad puede emplearse tintura de yodo, una cucharilla de café (5 ml) en 5 litros de agua de bebida. Debe administrarse a la coneja madre antes de parir.
Los conejos también pueden padecer diarrea, estreñimiento, abscesos, mastitis e infecciones oculares. El oficial veterinario le aconsejará sobre estos problemas de sus conejos.