FUNDESYRAM
Insumos Orgánicos

Tipos de sustratos para realizar semilleros

Autor/a de la tecnología
Federico Gómez. M
Institución que la publica
EARTH · Costa Rica
Código de ficha
200259

MATERIALES UTILIZADOS PARA SUSTRATOS
Existe una gran cantidad de sustratos que se pueden utilizar en el vivero para la producción de plántulas. A continuación se mencionan algunos de los más comúnmente utilizados.
Suelo
El suelo es el medio por excelencia para el crecimiento de las plantas. Es uno de los medios de cultivo más utilizados por su bajo costo y facilidad de obtención, sin embargo, es importante mencionar que no todos los suelos son aptos para este fin.
Las principales características que debe tener un suelo para ser utilizado como sustrato es la ausencia de factores inhibitorios como la concentración tóxica de sales solubles y patógenos, los cuales se encuentran en los suelos que no llevan ningún tratamiento especial antes de ser utilizado como sustrato (Foth, 1985)
Arena y grava
Tanto la arena como la grava se utilizan en forma combinada, ya que debido a sus características físicas, como el tamaño de las partículas, pueden mejorar la aireación radicular. Dependiendo del origen de estas, que comúnmente es sílico o cálcico, pueden tener cierta influencia en el pH del sustrato y, por ende, en el desarrollo de la plántula. Lo más importante en el uso de arenas y gravas es tener en cuenta que no deben contener sustancias nocivas, enfermedades o plagas, y que el grano no se desintegre con facilidad. Es por esto que las arenas de ríos no se recomienda usarlas a menos que sean limpiadas antes de su uso (Jiménez, 1990).
Lombricomposte (vermicomposte)
Según Rosmini (1995), el humus de lombriz es de color oscuro, su olor es agradable, está constituido por partículas finas sin grumos y es fácilmente manipulable. Las inclusiones del humus de lombriz en el sustrato causan la liberación gradual de los nutrimentos, limitan las pérdidas por lixiviación y favorecen la absorción paulatina de nutrimentos.
Fibra de coco
En la actualidad la fibra de coco se está utilizando considerablemente al haberse comprobado como un buen sustrato de crecimiento para plántulas.
Esta fibra supera al suelo como sustrato en términos físicos como: retención de humedad, densidad y peso. Además, posee excelentes propiedades de adhesión y cohesión. Sin embargo, en cuanto a las características químicas es muy pobre y necesita inevitablemente la adición de nutrientes para que la planta pueda desarrollarse de la manera adecuada (Kijkar, 1991).
Según Peaceful valley farm supply (1998), la fibra de coco dura tres veces más que la turba de bosque y posee una mayor retención de humedad (retiene de 8–9 veces su peso en agua). Su pH oscila entre 5.2 y 6.8.
Aserrín o viruta
Estudios realizados por Grez y Gerding (1995), indican que el aserrín, al ser utilizado como sustrato, puede tener un efecto favorable sobre la dinámica de los elementos nutritivos, ya que permite que haya mayor posibilidad de ser absorbidos por las plantas. Es importante considerar el origen del aserrín, puesto que puede contener sustancias nocivas como los taninos, que pueden causar problemas de toxicidad en las plantas.
Turba
Por sus diferentes características físicas y químicas, este es un material muy utilizado como sustrato único o en combinaciones. Sin embargo, existe una amplia variedad de turbas, que pueden tener adecuadas o malas características para ser utilizadas como sustrato. La diferencia básica entre una turba y otra se da principalmente por el origen de esta, ya que la materia vegetal que da origen a la turba puede ser muy variada. Sin embargo, aquella turba que resulta con mejores características es la que proviene de ciertos musgos como el Sphagnum sp. (Jiménez, 1990).