Tipos de plagas
- Autor/a de la tecnología
- Dra. Andrea Brechelt Fundación Agricultura y Medio Ambiente (FAMA) República Dominicana.
- Institución que la publica
- HIVOS, Fondo Biodiversidad /Holanda; Sociedad Sueca por la Conservación de la Naturaleza. · República Dominicana
- Documento fuente
- El Manejo Ecológico de Plagas y Enfermedades · 7 pág.
- Código de ficha
- 300333
Plaga claves
Son plagas que ocurren en forma permanente en altas poblaciones, son persistentes y muchas veces no pueden ser dominadas por las prácticas de control; si no se aplican medidas de control pueden causar severos daños económicos. Sólo pocas especies adquieren esta categoría dentro de los cultivos, generalmente porque no poseen enemigos naturales eficientes. Sobre esta categoría de plagas se basan las estrategias de control en los cultivos.
Las plagas claves más importantes en la región tropical son las Moscas Blancas, los áfidos y las larvas de lepidópteros entre otros en varios cultivos.
Plagas ocasionales
Son especies cuyas poblaciones se presentan en cantidades perjudiciales sólo en ciertas épocas, mientras que en otros períodos carecen de importancia económica. El incremento poblacional por lo general está relacionado con cambios climáticos o desequilibrios causados por el hombre.
Plagas potenciales
Hay que entender que la gran mayoría de especies que ocurren dentro de un cultivo, tienen poblaciones bajas sin afectar la cantidad y calidad de las cosechas. Pero si por alguna circunstancia, desaparecieran los factores de control natural, estas plagas potenciales pueden pasar a las categorías anteriores. Por ejemplo la aplicación exagerada de insecticidas que también mata los benéficos y los monocultivos entre otras actividades pueden causar este cambio.
Plagas migrantes
Son especies de insectos no residentes en los campos cultivados, pero que pueden llegar a ellos periódicamente debido a sus hábitos migratorios causando severos daños. Ejemplos son las migraciones de langostas.
La clasificación de plagas puede sufrir algunas variaciones de apreciación, dependiendo del sistema de producción agrícola, aquí se tiene por ejemplo a la agricultura de bajos insumos externos y a la agricultura ecológica; en esta última la dinámica de las plagas está condicionada por la biodiversidad generada por las características del sistema.
En un sistema conducido con los parámetros de la agricultura ecológica, las plagas claves reducirán su acción nociva, debido a que se evita contar con una sola especie de planta que provoca un mayor incremento de su población. Esto dependerá del tipo de cultivo, las dimensiones del área de cultivo, las características del desarrollo de plaga, las condiciones ambientales, etc., de tal manera que la disminución de la cosecha por acción de una plaga clave puede ser muy variable de estos y otros factores.
La multitud de problemas fitosanitarios se combaten desde hace mucho tiempo con insecticidas químicos. Mucho más todavía en la agricultura moderna, son tratados como la única solución para dichos problemas, causando efectos inmediatos para reducir espectacularmente las poblaciones de insectos de manera efectiva y en el momento oportuno. Pero como resultado han provocado una situación más grave todavía. Especialmente en la región tropical se presentan grandes problemas de intoxicaciones de los mismos agricultores y obreros, efectos residuales en los productos agrícolas, contaminaciones de suelo, agua y aire, plagas resistentes contra prácticamente todos los insecticidas en el mercado y como consecuencia de todo esto la destrucción de los sistemas ecológicos.
En los sistemas agrícolas tradicionales, los métodos de protección vegetal básicamente son preventivos influyendo de manera negativa las condiciones ambientales para las plagas y de manera positiva para los insectos benéficos. Los sistemas ecológicos, además, son asociaciones entre plantas, animales, microorganismos y los componentes abióticos. Cada ser viviente tiene su hábitat y su convivencia con otros seres vivientes. Esta relación se ha desarrollado durante un largo proceso de adaptación y selección.
Las regiones dedicadas a la agricultura deben ser tratadas como sistemas ecológicos. Esto significa que hay que adaptarlas a las condiciones locales y tomar en cuenta las leyes ecológicas para el desarrollo agropecuario.