Sistemas de producción animal (la nutrición)
- Autor/a de la tecnología
- El Cuaderno del porque biotecnología
- Institución que la publica
- Porque biotecnología. · Argentina
- Documento fuente
- Nutrición Animal · 1-4 pág.
- Síntesis elaborada por
- Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
- Código de ficha
- 400077
La ganadería aplicada a la producción de alimentos se limita principalmente a la cría de un pequeño número de especies de mamíferos rumiantes (bovinos, ovinos, caprinos) y monogástricos (porcinos, conejos y aves), y de peces, crustáceos y mariscos.
Los sistemas pastoriles constituyen el principal sistema de producción animal extensivo y se basan en la capacidad de los rumiantes para aprovechar los forrajes fibrosos y transformarlos en tejido (carne). De esta forma el ser humano puede conseguir un alimento de alta calidad biológica a partir de materiales que no puede consumir directamente.
Sin embargo, la cría y engorde del ganado en sistemas pastoriles es una opción posible en países con grandes extensiones territoriales, como Brasil, Argentina, Australia o Nueva Zelanda. Actualmente muchos productores mantienen sistemas pastoriles de producción y realizan adición de suplementos dietarios para completar la nutrición y favorecer el engorde de los animales.
En el otro extremo, se encuentra el sistema de producción animal intensiva o Feedlot donde el total del alimento consumido es suministrado diariamente por el ser humano. Es una tecnología de producción basada en el confinamiento de los animales y dietas de alta concentración energética (generalmente basadas en maíz) y alta digestibilidad. Se busca que la alimentación sea la más ajustada posible para producir la mayor cantidad de carne en el menor tiempo y al menor costo posible, maximizando la ganancia diaria. Por otro lado, de esta manera también se está dando valor agregado a cultivos como el maíz, convirtiendo proteína vegetal en proteína animal, la cual es de mayor valor biológico. La tecnología de feedlot puede adaptarse y acoplarse a un sistema pastoril, y constituir así un sistema semi-intensivo de engorde o terminación a corral.
Fuentes de alimento para animales
El tipo de alimentación proporcionado al ganado depende del animal (rumiante o monogástrico), del sistema de producción adoptado por el productor (intensivo, extensivo, semi-intensivo) pero además del objetivo de producción del animal: carne, leche, lana.
El grano de maíz es la fuente preferida de energía para sistemas de producción de ganado. Se calcula que, del total de maíz producido a nivel mundial, un 75% es usado para dietas de monogástricos y el resto para rumiantes. La soja domina la producción mundial de oleaginosas y es a menudo el suplemento proteico preferido en la producción de ganado. Un 97% de los coproducíos (expeler, pellet) son usados para alimento animal tanto para rumiantes como para monogástricos.
Alimentación de rumiantes: las dietas contienen cantidades variables tanto de forraje fresco (pasturas) como de forraje conservado (heno o silaje) en combinación con granos, o concentrados y residuos agroindustriales. Durante las estaciones seca o fría, los recursos forrajeros son preservados en forma de heno o silaje, lo que asegura la alimentación regular continuada del ganado, ya sea para sostener el crecimiento, el engorde o la producción de leche, como para continuar la producción en períodos difíciles cuando los precios del mercado son más altos. Simultáneamente mediante estas técnicas se permite liberar tierras aptas para la agricultura, mejorando de esta manera la rentabilidad de los sistemas productivos.
La diferencia fundamental entre un sistema de conservación de forraje y otro, radica en que en el silaje se realiza la conservación por vía húmeda a diferencia de la henificación (fardo o rollo) donde la conservación del material se produce a partir de una deshidratación previa. El henolaje es un sistema de conservación de forraje húmedo, intermedio entre la henificación y el silaje. Su utilización en Argentina creció considerablemente en los últimos tiempos.
El silaje da origen, a partir de la presencia de ciertos microorganismos y en ausencia de oxígeno, a una sucesión de procesos químicos y biológicos a partir de los cuales se obtiene un alimento de calidad semejante a la del forraje en estado verde. El ensilado puede ser de planta entera o granos. Permite conservar forrajes que serían difíciles de henificar, tales como el maíz o el sorgo.
Con la henificación (formación de heno) se trabaja con la hierba seca. Se corta la hierba y se deja secar varios días al sol y se almacena en fardos, pilas o en hoyos hasta que se necesite. Las plantas que se utilizan comúnmente para el heno incluyen el Lolium multiflorum y el L. perenne, con mezclas de otras hierbas y tréboles (rojo, blanco). Cereales como avena, trigo y cebada también suelen formar parte del heno. En muchos países, se prepara un heno de calidad superior con alfalfa para el ganado bovino y equino. El heno se utiliza normalmente para alimentar a animales domésticos como las ovejas, cabras, vacas y caballos cuando no hay suficiente hierba fresca, o cuando la hierba fresca es poco digerible por los animales Los cerdos pueden ser alimentados con heno, pero no digieren la fibra de las plantas muy eficientemente.
Alimentación de animales monogástricos: se suelen suministrar en forma de piensos compuestos que contienen materias primas concentradas, ingredientes complementarios y aditivos, aunque en algunos casos se incluyen cantidades más o menos importantes de concentrados fibrosos (salvado de trigo, alfalfa deshidratada, pulpa de remolacha).
Cualquier suplemento que le aporte al animal los nutrientes que necesita y que la dieta a base de pasturas no le aporte, puede dar un buen resultado productivo. Los principales componentes dietarios que aportan energía y proteínas son generalmente los cereales como maíz, cebada y trigo, y coproductos de la industria harinera o de la industria aceitera como expelers o pellets de soja, canola y algodón. Tanto los granos como los coproductos son procesados antes de ser incorporados a las dietas de ganado. Los granos de cereal son usualmente molidos por medios físicos para aumentar la digestibilidad de los mismos. Las semillas de oleaginosas son sujetas a métodos químicos o físicos para extraer los aceites y obtener un coproducto rico en proteínas. El residuo remanente de leguminosas como la soja, es también tratado con calor para destruir los factores antinutricionales como inhibidores de tripsina o lectinas. También se utiliza el grano húmedo de maíz y el silaje de planta entera de maíz picada. En algunos casos se suele suplementar el forraje con grasas tales como cebo animal y grasas de grado alimentario de origen vegetal y animal.
Cultivos modificados genéticamente que se usan en alimentación animal
Los principales cultivos genéticamente modificados que se cultivan actualmente en el mundo son la soja tolerante a herbicidas, maíz resistente a insectos y/o tolerante a herbicidas y algodón resistente a insectos o tolerante a herbicidas. Estos cultivos son usados ampliamente en la alimentación de ganado tanto como fuente de energía como de proteínas. Estos cultivos OGM utilizados en producción animal, han sido analizados exhaustivamente en lo que respecta a bioseguridad ambiental e inocuidad alimentaria y se han aprobado como seguros para cultivo, comercialización y consumo humano o animal. No presentan diferencias (conversión, crecimiento, reproducción) cuando son utilizados en alimentación animal en comparación con maíces convencionales. Tampoco es posible detectar ADN o proteínas provenientes de la modificación genética en los productos derivados de estos y otros animales, ya sea carne, leche o huevos.