FUNDESYRAM
Tecnologías Apropiadas

Sistema de riego por goteo con botellas plásticas

Autor/a de la tecnología
Marcelo Gregorio Gómez
Institución que la publica
SAGPyA · Argentina
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
500051

Mediante el uso de pequeñas cantidades de agua, esta tecnología contribuye a disminuir el estrés hídrico causado por la falta de lluvia y la excesiva evapotranspiración producida por las altas temperaturas. Esto es muy importante ya que en la zona el agua apta para riego y consumo humano no es abundante. El sistema permite mantener un nivel de humedad constante, sin que se produzcan fluctuaciones bruscas en el contenido de agua en el suelo. Si este sistema se utiliza, por ejemplo, en la producción de tomates, se evita el problema de necrosis apical de los frutos, provocado por la alternancia de exceso y falta de agua.
El sistema consiste en botellas plásticas (gaseosas descartables) a las que se les hace una perforación pequeña (2 mm de diámetro) en la base. Las botellas son llenadas con agua y se las tapa. Al taparlas, la presión atmosférica hace que el agua salga en forma de gotas por el orificio practicado, pudiendo aumentarse o disminuirse la velocidad de salida del líquido según se abra o cierre la tapa de la botella. Las botellas se cuelgan de un alambre, quedando suspendidas sobre el suelo a una altura que permita su cómoda operación por parte de quien las maneja. Esta técnica se probó con 250 plantas de tomate platense, sembradas en líneas apareados (25 cm entre plantas y 40 cm entre líneas) y con tutorado tipo "barraca". Las botellas se cuelgan del alambre que une transversalmente a los tutores. Se coloca una botella cada dos plantas, las cuales se ubican en el entre-línea (125 botellas en total). Las botellas llevan un gancho de alambre alrededor del pico, lo que permite colgarlas como una percha. Todos los días (excepto los días de lluvias), las plantas fueron regadas dejando gotear el contenido de las botellas (1,5 l). Para recargar las botellas con agua, una persona camina junto a los líneas, descuelga las botellas, las destapa y sumerge en un tacho con agua a fin de llenarlas y las vuelve a tapar colgándolas de nuevo en su posición original. El ciclo del cultivo fue de 7 meses (julio a febrero). El cultivo fue regado durante 106 días y en total se utilizaron 19.875 l de agua.
Contexto de uso
Esta técnica fue desarrollada en una chacra del Paraje Tres Naciones, del departamento Maipú (provincia de Chaco). Al obtener buenos resultados, varios técnicos y productores visitaron la experiencia. Se estima que esta tecnología es utilizada por más de 20 productores en distintas especies vegetales.
Los sistemas productivos de los pequeños productores de la región son, por lo general, mixtos y tienen como cultivo principal al algodón. Otros cultivos de menor importancia son el maíz y las cucurbitáceas (zapallo plomo, coreanito y sandía). Para el autoconsumo se produce mandioca, batata y algunas pocas hortalizas como lechuga, acelga y repollo. También tienen algunos animales vacunos para renta (entre 5 y 40) y cerdos, cabras, aves de corral y algunas ovejas, destinados casi exclusivamente al autoconsumo. La tenencia de la tierra tiene distintas formas: propietario con título definitivo, con título provisorio, adjudicatario en venta, arrendatario y ocupante de tierra fiscal. El tipo más frecuente de tenencia varía en cada zona o departamento de la provincia. Los tamaños de las chacras son muy variables y oscilan entre 10 y 100 ha. No obstante, la superficie promedio utilizada para la agricultura es de 10 hectáreas. El resto suele estar ocupado por monte y cañadas. La mano de obra utilizada mayormente es familiar y se contratan jornaleros sólo para las carpidas y la cosecha del algodón. En la zona en la que se está usando la tecnología descripta, los registros anuales de lluvias oscilan alrededor de los 900 mm, las cuales se concentran en el período estival. Son comunes las sequías y también frecuentes las precipitaciones muy intensas que provocan inundaciones de campos. El déficit hídrico supera los 400 mm y el período con peligro de ocurrencia de heladas se extiende entre mayo y septiembre. Debido a la escasez de agua para riego, este sólo es usado en pequeñas parcelas cultivadas con hortalizas. En la provincia de Chaco, la mayor parte del agua subterránea no es apta para consumo humano ni para riego debido al alto contenido de sales. Los suelos tienen texturas variables y van desde arcillosas a arenosas. Incluso, se pueden encontrar tipos muy distintos dentro de la misma chacra. En general, los suelos son salinos y, si no se los maneja adecuadamente, se salinizan rápidamente hasta impedir su uso agrícola. La mayoría de las chacras tienen más de 40 años de cultivo, encontrándose muy erosionadas debido al monocultivo de algodón y al tipo de labranzas que se efectúan (siempre con inversión del pan de tierra). La tracción a sangre es la más utilizada.
Desempeño
Los resultados fueron muy alentadores debido a que las plantas no manifestaron ningún problema por estrés hídrico y se cosecharon 340 kg de tomates (1,36 kg/planta). El rendimiento productivo no satisfizo las expectativas del productor debido a que la variedad que se utilizó era de crecimiento determinado y presentaba muy pocos racimos florales por planta. Según el productor, otras variedades de crecimiento indeterminado que había cultivado anteriormente produjeron una mayor cantidad de racimos florales, los que se tradujeron en una cantidad de frutos mucho mayor. Destacó en cambio la sanidad de los tomates, ya que no se presentaron casos de necrosis apical de frutos como ocurre cuando se usan otros sistemas de riego. La sanidad de las plantas también fue buena y no se presentaron enfermedades causadas por bacterias u hongos. El llenado diario de las botellas aumentó los jornales de trabajo necesarios en la producción, pero el productor considera que los resultados obtenidos justifican el mayor esfuerzo.
Tradicionalmente, los productores de la zona cultivan muy poco tomate debido a la escasez de agua que origina la muerte de la planta, o quemaduras causadas por la intensa radiación solar. En aquellos pocos casos en los que se cultiva tomate, no se plantan más de 50-90 plantas y no se realizan riegos, o se riega por surcos mediante una bomba y con agua de pozo. Si bien el riego por surcos disminuye el estrés hídrico, con frecuencia se observan necrosis apicales y enfermedades causadas por hongos y bacterias. Además de usar una cantidad mucho mayor de agua, el riego por surco disemina las enfermedades. Utilizando el sistema de riego aquí propuesto, se logra mantener el suelo a capacidad de campo durante todo el ciclo del cultivo, evitando los problemas generados por los cambios abruptos de humedad del suelo. Como el agua cae en forma de gotas al suelo, no se producen salpicaduras que puedan diseminar una enfermedad de plantas enfermas a sanas. Además, el volumen de agua utilizado es comparativamente menor. Esto es importante ya que la disponibilidad de agua en la zona constituye una limitante importante. Como desventaja, puede mencionarse el mayor número de jornales que este sistema de riego demanda.
Resultados esperados
Esta técnica posibilita usar en forma eficiente el agua y aumentar el volumen y la calidad de los frutos cosechados.
Además de mejorar la dieta familiar y fortalecer el autoconsumo, esta tecnología podría aumentar los ingresos a partir de la venta de excedentes productivos. El hecho de incorporar una técnica exitosa, sencilla y muy económica aumenta la autoestima de los productores y permite a los campesinos utilizar su ingenio y creatividad para mejorar el sistema y adaptarlo a distintos cultivos.
Desde el punto de vista ambiental esta tecnología también es muy importante, ya que permite ahorrar agua, la que puede ser usada para otros fines. Además, si este tipo de riego va acompañado de otras medidas como por ejemplo el agregado de materia orgánica al suelo, se evitaría la salinización de los suelos por riego. No obstante, habría que resolver qué destino final se le da a las botellas plásticas descartadas por roturas.
Adaptación
Es una técnica que se puede adaptar a diversas situaciones y cultivos, siempre y cuando se trate de pequeñas extensiones de cultivo. Se adapta muy bien a la producción para el autoconsumo con comercialización eventual de excedentes. El único elemento que puede limitar su incorporación por parte de los productores, se relaciona con la demanda permanente de mano de obra, ya que el cultivo se debe regar todos los días. En familias con escasez de mano de obra, esto puede constituir un problema importante.

Institución
Esta tecnología es ofrecida por el Programa Social Agropecuario de la provincia de Chaco.

El PSA difunde esta propuesta a técnicos y productores mediante demostraciones a campo y visitas a las chacras donde se han obtenido resultados positivos. Además, se la presentó en la Primera Exposición de Tecnología Apropiadas para Pequeños Productores realizada en 1998 en Leandro N. Alem (provincia de Misiones). Para que los productores la incorporen se requiere una capacitación y una demostración práctica del sistema, donde se analicen sus ventajas y desventajas. Además, se debería realizar un acompañamiento técnico para analizar el estado sanitario del cultivo, las condiciones del suelo, etc.