FUNDESYRAM
Tecnologías Apropiadas

Sistema de agua rural

Autor/a de la tecnología
Mario Basán Nickisch
Institución que la publica
SAGPyA · Argentina
Documento fuente
Sistema de agua rural · 1 pág.
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
500050

La propuesta tecnológica que aquí se presenta se propone disminuir los inconvenientes que ocasiona la falta de agua durante 6 a 8 meses al año. Para visualizar la potencialidad de este sistema hay que situarse en el contexto de las regiones semiáridas a áridas, donde el régimen de lluvias es monzónico. Los problemas entonces se agudizan desde mayo-junio a octubre-noviembre. El agua subterránea tiene altos porcentajes de sulfatos y/o sodio y arsénico y elevados residuos secos.

Aprovechando la experiencia de los productores en el manejo de agua de lluvia, se implementaron módulos que aprovechan dicha experiencia asociada a modernos conceptos y equipamiento. La propuesta puede ser tomada en su totalidad (consumo animal, humano y riego para producción de autoconsumo) o parcialmente (producción animal).

Para implementar estos módulos se deben realizar las siguientes actividades (en orden cronológico): acondicionamiento del terreno de las obras y área de captación; construcción de la represa y del terraplén soporte para el tanque australiano y el filtro lento; construcción del decantador, del tanque australiano y del pozo calzado; colocación del molino y derivación; construcción del filtro lento y clorinador; instalación de cañerías de distribución, grifos públicos y bebederos. El área de captación, natural o artificial, considera la superficie necesaria para que a través de regueras se alimente la represa, cuyas dimensiones deberán estar acordes a los requerimientos de agua demandados, más las pérdidas por evaporación e infiltración (información climática y de suelos). El decantador de sedimentos, la rápida de ingreso a la represa y el disipador de energía que unen el área de captación y la represa, permiten retener gran parte de los sólidos en suspensión y arrastre que trae el agua. Esto prolonga el volumen útil de la represa, espacia las extracciones de sedimentos y en consecuencia ahorra dinero y jornales de trabajo. El pozo calzado cercano a la represa permite la recaptación del agua que se infiltra a través del piso de la represa y la utilización del acuífero libre como complemento o sustituto cuando la represa se seca. Este pozo debe ser de aproximadamente 1 a 1,20 m de diámetro, por 10 ó 15 m de profundidad (variable según el nivel freático).

La propuesta de extracción del agua se basa en el uso de energía eólica. Esto se debe a su nulo impacto ambiental, simple manejo, muy bajos costos de funcionamiento y mantenimiento y una inversión inicial baja (en comparación con equipos alimentados por energía solar). Se recomienda colocar el molino en un antepozo contiguo al pozo calzado para asegurar la estanqueidad del agua de este último (mejor preservación de la fuente de agua) y facilidad de manejo y mantenimiento del molino. El depósito debe estar elevado 2 m de altura, a fin de asegurar un volumen de reserva y la presión necesaria para los puntos de abastecimiento. En general se opta por un tanque australiano de placas premoldeadas por su facilidad de armado, durabilidad y bajo costo. En el caso que se decida implementar el sistema completo, también se deben prever instalaciones para potabilización y riego para autoconsumo. Completan este esquema los alambrados perimetrales y de sectores de bebida (si se desea manejar distintos grupos), cañerías, bebederos y grifos. Como ejemplo, un sistema completo puede considerar: cuatro bebederos con flotante automático (dos para animales grandes: vacunos, yeguarizos, y dos para pequeños: caprinos, cerdos y ovinos), cañería total en PVC de 75 y 50 mm y dos grifos públicos para agua potable.
Su uso es muy simple ya que luego de recibir la capacitación básica, cada una de las partes del sistema es manejada por las propias familias. El molino tiene un sistema automático de cierre ante vientos fuertes que impide averías en sus mecanismos. Puede operarse para extraer agua de la represa o del pozo calzado mediante el cierre y apertura de dos válvulas contiguas ubicadas en el antepozo. Puede estar siempre abierto ya que los mecanismos de retorno impiden cualquier pérdida del agua del sistema. En el sistema básico es necesario observar que funcionen los flotantes de los bebederos, y en el completo, es importante, además, controlar el estado del filtro lento, la dosificación del clorinador y el estado de los goteros del riego que pueden obstruirse con impurezas.

Contexto de uso
El número actual de familias beneficiadas con módulos completos en funcionamiento es: 16 familias en San José (departamento Avellaneda), 6 familias y una escuela en Quimilioj (departamento San Martín) y 14 familias en La Zalamanca (departamento Taboada). Otras 69 familias del departamento Avellaneda van a construir módulos completos, los cuales van a ser financiados con 4 proyectos FOPAR. También 68 familias de los departamentos Figueroa y J. F. Ibarra van a construir los módulos completos. Los módulos básicos son numerosos en el área de cada uno de los proyectos de minifundio sobre distintos departamentos en Santiago del Estero, este de Catamarca y Llanos de La Rioja (estos últimos con adaptaciones locales).

Por las particularidades del ambiente y las limitaciones de agua, los sistemas tienen una base ganadera para autoconsumo y comercialización. A esto se agregan producciones de verano, en su mayor parte para autoconsumo (maíz, hortalizas, frutos). En las zonas del este santiagueño, las mayores precipitaciones permiten realizar algunos cultivos comerciales (algodón, maíz, poroto). En las primeras, los ingresos se complementan con el trabajo extrapredial y otros aportes (sociales, giros, etc.). Las bajas precipitaciones y su irregularidad hacen que los ecosistemas sean frágiles y en muchos casos presenten signos de degradación. La acción localizada de los pastoreos en áreas cercanas a las fuentes de agua, la selección de las especies, la sobrecarga y la falta de un manejo mínimo del ganado, confluyen para que la sustentabilidad de los sistemas se vea comprometida.

Desempeño
Esta tecnología superó satisfactoriamente 5 años de experimentación adaptativa. Durante este período y con la participación de las comunidades se fueron realizando una serie de adaptaciones a fin de brindar la mejor respuesta técnica, económica, social y ambiental. Para tener una idea de la performance de este sistema, se calcula que un molino que extrae 3.500 l/hora, durante 7 h/día suministra un volumen de aproximadamente 25.000 l/día. En general los productores aprecian más el aumento en la cantidad de agua, que la mejora de su calidad. Sería conveniente integrar técnicos sanitaristas a los equipos de trabajo, que profundicen en este tema, de alta incidencia como factor social y productivo.

En cada zona se analizan las posibilidades de implementar parcial o totalmente la propuesta y es notable el esfuerzo de las familias por aportar de distintas formas a su objetivo. La presencia de programas que faciliten el avance a etapas de mayor inversión (aunque en general son bajas) estimulan la adopción hasta lograr el sistema completo.

Tradicionalmente, la forma de superar parcialmente el problema consistía en el acarreo diario del agua desde alguna fuente permanente. Para satisfacer necesidades mínimas, la tarea de baldeo, traslado y distribución demanda 3 a 4 horas diarias. Este trabajo se extiende durante los 6 a 8 meses en que las represas comunes están secas. La principal ventaja de la tecnología ofrecida es que constituye una solución definitiva al problema de abastecimiento de agua en cantidad y calidad. La principal desventaja reside en los recursos económicos que se requieren para realizar la inversión inicial. Por otra parte, al manejarse bajo esquemas de grupos, pueden aflorar problemas de relacionamiento, al tratarse de un bien escaso en la comunidad. Por lo tanto, la tarea de organización y diagnóstico es fundamental.

Resultados esperados
La tecnología propuesta constituye una mejora substancial en las formas precarias de captación, conservación y uso de agua de lluvia en todas las zonas de secano de las zonas áridas y semiáridas. Su costo, no obstante, puede constituir una limitante que dificulte su incorporación.

Estos sistemas permiten una mayor estabilidad de las explotaciones de pequeños productores de base ganadera y mejoran su calidad de vida. También permite una mayor eficiencia del sistema productivo. Si bien puede aumentar el ingreso, éste está supeditado a un conjunto amplio de factores productivos (supervivencia de los animales de venta, aumento de los rendimientos, incorporación de otros elementos o insumos antes no considerados por la falta de agua, nuevas alternativas o épocas de producción, etc.). Posibilita, además, mejorar la producción para el autoconsumo, reduce los jornales destinados al acarreo de agua y fomenta la organización comunitaria.

Adaptación
Si los factores de producción se combinan de una manera adecuada, la tecnología aquí ofrecida permite mejorar el uso de los recursos naturales. Superar las limitantes que genera la escasa disponibilidad de agua permite modificar pequeñas áreas o sectores en beneficio del ambiente (cortinas forestales y frutales, reforestación del monte degradado con especies nativas y exóticas, etc.).

Institución
Esta tecnología es ofrecida por la Estación Experimental Agropecuaria INTA Santiago del Estero. Otras delegaciones del INTA como por ejemplo las EEAs Catamarca y La Rioja también abordan esta misma problemática.
La tecnología se difunde mediante proyectos participativos que involucran a un conjunto de comunidades con problemas comunes y además por medios de difusión, publicaciones y eventos de capacitación y transferencia. El uso de esta tecnología implica cambiar la actitud frente al problema del agua. Por lo tanto, es necesario realizar un trabajo organizado de los beneficiarios, quienes en conjunto deben asumir una serie de responsabilidades. Es decir que las capacitaciones son indispensables y van más allá de los temas exclusivamente técnicos. Como las familias participan activamente en la construcción, la operación y el mantenimiento, deben recibir la capacitación general y específica de cada parte señalada en concordancia al tipo de módulo que se implemente. Los grupos reciben capacitación en aspectos tales como características generales, construcción, manejo y mantenimiento. Para un sistema básico se considera un mínimo de cuatro capacitaciones técnicas (partiendo del grupo organizado) y luego reuniones de ajuste o seguimiento