FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Selección del terreno para la siembra de añil

Autor/a de la tecnología
José Mardoqueo González
Institución que la publica
IICA, GTZ · El Salvador
Código de ficha
300777

Descripción de la tecnología:
El cultivo se adapta a una gran especie de topografías y condiciones. El terreno no tiene que encharcarse o empantanarse. Las especies de Jiquilite no toleran el encharcamiento y no se adaptan muy bien a suelos arenosos o completamente arcillosos. Para seleccionar el área de siembra se debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:

La ubicación. El cultivo de Jiquilite se debe realizar en lugares con vías de acceso favorables, disponibilidad de mano de obra local y cerca del obraje. Si el cultivo y el obraje están demasiados lejos, puede aumentar los costos por el transporte de la biomasa al obraje.

Pendiente del terreno. Es determinante para definir las medidas y obras de conservación de suelo, el sistema de producción y las labores del cultivo. En terrenos con pendientes es necesaria la siembra al contorno o cultivo a nivel. Los terrenos para la siembra del cultivo de Jiquilite varían desde plano a inclinado, pero en terreno de laderas se dificulta realizar las labores agrícolas en el cultivo.
Un terreno muy inclinado facilita la erosión del suelo ocasionada por las lluvias.

Drenaje. Se deben evitar los suelos con mal drenaje superficial o interno, porque asfixia y favorece el desarrollo de hongos que causan la pudrición de las raíces. Ninguna de las especies cultivadas se adapta a suelos que se encharcan por un tiempo prolongado.

Contenido de materia orgánica. Debe ser mayor al 3.5%, suelos ricos en materia orgánica favorece el crecimiento adecuado del cultivo, principalmente, porque es muy frecuente no aplicar fertilizante al cultivo.

Textura. No se recomienda sembrar en terrenos arenosos; estos suelos son pobres en nutrientes y el Jiquilite no se desarrolla adecuadamente. Los ideales son franco arenosos y franco arcillosos. Para la especie suffruticosa se recomiendan suelos franco arenosos y para la especie guatemalensis suelos franco arcillosos y secos con buen drenaje.