FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Requerimientos agroecológicos y aspectos productivos del Tomate.

Autor/a de la tecnología
Marcos Viera, José Cristóbal Betancourt, Napoleón Mejía.
Institución que la publica
MAG – CENTA, FAO. Proyecto CENTA – FAO – Holanda. · El Salvador
Código de ficha
300178

Nombre científico: Lycopersicum esculentum (M.)

Rango altitudinal óptimo: De 0 a 2,300 m.s.n.m.

Rango óptimo de temperatura promedio: De 21 a 32°C. Temperaturas afuera de este rango provocan aborto de flores. Una variación diurna de 5.6°C es deseable.

Condiciones óptimas de suelo: Suelos de cualquier clase textural, pero bien drenados; ricos en materia orgánica son buenos, pero un exceso de N puede causar crecimiento excesivo y "fruto hueco". El pH óptimo está entre 5.5 y 6.8. La deficiencia de calcio o sequía puede causar "podredumbre apical del fruto"..

Exigencia de agua: Requiere de 400 a 450 mm de agua durante el ciclo; suelo húmedo, pero no en exceso, para no favorecer las enfermedades.

Profundidad del sistema radicular: Las raíces del tomate pueden alcanzar más de 1.0 m de profundidad, pero el 90% está hasta unos 30 cm de profundidad y a la redonda de la mata.

Requerimientos de radiación solar y tolerancia a sombra: Se cultiva a pleno sol; en el verano tolera una sombra poco
densa para que no haya quema de frutos.

Meses con mejores precios en el mercado: Mayo a julio, noviembre y diciembre.

Período de la siembra a la cosecha: De 90 a 100 días, durando de unos 45 a 60 días, dependiendo del crecimiento del material y época de siembra (verano o invierno).

Período óptimo para la siembra en función de mercado: Semillero de febrero a marzo (con riego), agosto y septiembre (requieren riego).

Exigencias específicas importantes: El estricto control de plagas y enfermedades, bajo un enfoque de manejo integrado.

Problemas más comunes: Mosca blanca que transmite los Geminivirus, tizones y marchitez bacterial.

Puntos clave: El manejo adecuado de plagas y enfermedades.

Riesgos ambientales y a la salud: Se recomienda dejar el suelo cubierto en las entrelíneas (calles) para evitar la erosión y ahorrar agua; la aplicación continua de pesticidas puede contaminar frutos cercanos a la cosecha.