Pulgón del algodón o del melón (Aphis gossypii)
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- 300541
Descripción de la Tecnología:
Aphis gossypii es un pulgón de la familia de los áfidos. Su nombre común es el de pulgón del melón o pulgón del algodón. Es un insecto verdadero que chupa la savia de las plantas. Se encuentra ampliamente distribuido, atacando a un gran número de cultivos agrícolas, en especial a Cucurbitáceas, Rutáceas y Malváceas.
Los pulgones se localizan en los brotes tiernos, flores y frutos. Al chupar la savia causan la deformación y enrollamiento de hojas jóvenes, y detienen el crecimiento de las ramas. Son productores de melaza, lo que acarrea con posteridad la presencia de fumagina (negrilla) sobre los órganos afectados. Hay que resaltar que los mayores daños los causa al ser un vector de enfermedades virosas.

Detalle de los dos sifones (en negro) de un adulto áptero
Taxonomía
- Clase: Insecta
- Orden: Homóptera
- Familia: Aphidae
- Género: Aphis
- Especie: gossypii
Distribución:
No se conoce con certeza el lugar de origen de esta especie, pero se trata de un áfido ampliamente extendido. Actualmente se encuentra en regiones tropicales y templadas de todo el mundo. Es un insecto muy común en América del Norte y del Sur, Asia Central, África, Australia, Brasil, India, México y en el sur de Europa.
Morfología
Las ninfas se parecen notablemente a los adultos ápteros, solo que más pequeñas, (0,5 a 1 mm). Las que se convertiran en adultos alados presentan primordios alares en los estadios tardíos. Los adultos tienen un tamaño menor que el resto de los áfidos. Miden aproximadamente 1,20 mm de largo y tienen un cuerpo blando. Son de color amarillo a verde oscuro con la cabeza y tórax negros. Las hembras ápteras (sin alas) miden 1a 2 mm de largo y su cuerpo es piriforme. Tienen el tórax y abdómen unidos. Su color varía entre el amarillo, el verde claro y el verde oscuro. Los sifones suelen ser de color negro. Las antenas y cornículos son más cortos que en los adultos alados. Los individuos de color claro tienden a ser más pequeños y a tener antenas menos segmentadas que los oscuros.Las hembras aladas son ligeramente más pequeñas, de color verde amarillo y con la cabeza y el tórax negros. Tienen un cuerpo fusiforme al presentar el tórax y el abdómen separados. Las antenas son más largas que las de las hembras ápteras. Las alas reposan sobre el abdomen cuando el individuo se encuentra en reposo. Los pulgones son insectos chupadores por lo que están provistos de un largo pico articulado que clavan en el vegetal. En la zona final y superior del abdomen, disponen de dos sifones, por los cuales segregan sustancias céreas.
Biología
El pulgón del algodón no tiene fase sexuada, se reproduce por partenogénesis (a partir de hembras, sin aparición de machos), mientras las condiciones climáticas son óptimas. Las hembras partenogenéticas son vivíparas y dan a luz una media de 4 o 5 ninfas hembras diariamente durante un período de 15 días. Puede producir cerca de cincuenta generaciones al año en condiciones favorables. La temperatura ideal para la reproducción de esta especie es de 21 a 27 °C, aunque a diferencia de muchos otros áfidos pueden soportar temperaturas elevadas. El periodo ninfal se completa en 7a 8 días lo que indica que tiene un gran potencial reproductivo. En las zonas templadas los áfidos pasan el invierno en forma de huevo, pero en las zonas tropicales o en los invernaderos se alimenta y reproduce constantemente. Al llegar la primavera, comienzan de nuevo el ciclo reproductivo. La aparición de individuos alados responde a la necesidad de trasladarse de una planta agotada a otra sana o a una densidad excesiva de la colonia.
Daños
Los pulgones colonizan el cultivo en los primeros estados de desarrollo del mismo y mantienen su actividad mientras las características de la alimentación le resultan favorables. Prefieren los órganos jóvenes, tiernos y en desarrollo. A. gossypii se alimenta preferentemente en la parte inferior de las hojas y especialmente en la parte apical de los brotes.
Colonia de áfidos en el envés de una hoja de tabaco.
Los adultos y ninfas, al absorber la savia de las plantas, provocan un debilitamiento generalizado, que se manifiesta en un retraso en el crecimiento y amarilleamiento de la planta. Durante la alimentación, los pulgones inyectan saliva que contiene sustancias tóxicas ocasionando deformaciones de hojas, como enrollamiento y curvaturas. Si el ataque es muy severo puede secar la planta. Todo esto se traduce en una reducción de la producción.
El pulgón del algodón afecta a numerosos cultivos herbáceos, hortícolas y arbóreos, además del algodón, que le da su nombre. Presenta un carácter polífago y es transmisor de virosis. Además, dado su alto poder reproductivo, es una plaga muy perjudicial para numerosos cultivos de importancia económica. Los principales daños se dan en pimiento, berenjena, cacao, cítricos, cucurbitáceas, alubias, patata, tabaco y tomate entre otros, así como a plantas ornamentales, árboles maderables y más de 250 especies de malezas, por lo que sus poblaciones se mantienen de forma permanentemente. Más que por el daño directo, su peligrosidad radica en la su capacidad para transmitir un número elevado de virus. Posee una gran movilidad y se desplaza fácilmente desde las plantas infestadas a otras sanas mediante sus formas aladas. Pueden invadir un todo un campo en muy poco tiempo. Los áfidos deben tomar gran cantidad de savia para conseguir suficientes proteínas, excretando el exceso de azúcar como melaza que se deposita en el envés de las hojas. El exceso de melaza favorece el desarrollo de negrilla (Cladosporium spp.), lo que origina una reducción de la actividad fotosintética de la planta y un descenso de la producción. Cuando este hongo mancha los frutos, deprecia su valor comercial.
Control
Buenas prácticas culturales
- Mantener el cultivo libre de malas hierbas.
- Buen manejo del riego y la fertilización. Evitar excesos de nitrógeno.
- Evitar la proximidad a otros cultivos hospedantes e infectados.
- Uso racional de plaguicidas
- Eliminar los residuos de cosecha y las plantas sospechosas.
- Respetar sus enemigos naturales.
- Sembrar en la fecha óptima.
- Control y seguimiento de la planta para detectar la presencia de la plaga.
Las áfidos presentan gran número de enemigos naturales como Baccha clavata, Chrysopa sp., Coccygominus marginellus, Cycloneda limbifer, Hippodamia convergens, Lysiphlebus testaceipes, Coleomegilla masculata, Driopis sp, Hemerobius sp, Baccha sp, y algunos hongos entomopatógenos. De entre todos el parásito más efectivo es Lysiphlebus testaceipes. Se recomiendan también aplicaciones de Verticillium lecanii o Beauveria bassiana