FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Protección de cultivos en agricultura ecológica

Institución que la publica
Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
Documento fuente
Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 235-236 pág.
Código de ficha
300970

Descripción de la tecnología.

Desde que nació la agricultura el objetivo es conseguir cada vez mayores producciones y tener los menos problemas posibles en los cultivos. También desde el principio aparecieron una serie de organismos cuyos hábitos alimentarios estaban muy relacionados con las plantas que se cultivaban. Con el paso del tiempo han evolucionado tanto las denominadas plagas como los cultivos en una especie de competencia por la supervivencia que seguirá de forma indefinida a pesar de los medios que se toman para acabar con estos organismos tan molestos.

Muchas estrategias se han ideado con el paso de los años para proteger los cultivos de aquellos temibles organismos que les afectan.
La última es el intento de aniquilación a través de sustancias químicas tóxicas. La experiencia está demostrando que los resultados no son los que se esperaban sino que, al contrario, los problemas se han ido agravando. Acaso es que hay que pensar en otros tipos de estrategias distintas, tal vez más lentas pero a la larga más eficaces.

Quizás el primer paso que hay que dar es conocer como es y cómo funciona un sistema agrícola, comprender las múltiples relaciones que se establecen en él; entender cómo se alcanza un equilibrio inestable que puede ser modificado por agentes internos o externos al sistema. Cuando es perturbado se produce una evolución del mismo para alcanzar nuevamente el equilibrio. Este es un proceso natural que se da en los ecosistemas pero que a veces es demasiado lento para las necesidades de muchos.

A la hora de hablar de protección de cultivos, se deben determinar cuáles son los factores que han cambiado y cuales los medios que se pueden adoptar para volver nuevamente al equilibrio. Esto significa que no se debe aislar un problema concreto (por ejemplo una enfermedad o una plaga) del resto de los condicionantes ambientales que también intervienen.

En la agricultura convencional moderna el problema comienza por diseñar un ecosistema agrario excesivamente simplificado en el que se ha instalado un monocultivo y en el que se abusa de la utilización de abonos químicos de síntesis ocasionando graves desequilibrios en el suelo que más tarde se van a manifestar en las plantas. En esos sistemas además las plagas y enfermedades se asientan de forma estable de manera que es muy complicado conseguir desarraigarlas. Se confía solamente en la utilización de plaguicidas químicos que lo único que hacen, en el mejor de los casos es disimular el problema y en otros agravarlo.

Estos son algunos de los problemas unidos al empleo de plaguicidas.

  • Suelen ser productos químicos ajenos al medio que poseen potencial para poder alterar una amplia gama de elementos comenzando por el suelo y sus microorganismos hasta llegar a los animales superiores que viven en él.
  • Los residuos pueden alcanzar la cadena alimentaria humana, acumularse en los alimentos y producir varias enfermedades coma las alergias y el cáncer.
  • Muchos plaguicidas son directamente tóxicos para los seres humanos provocando procesos de envenenamiento tanto entre los que los manejan como entre los que consumen alimentos tratados con esos productos.
  • Durante el proceso de fabricación se liberan contaminantes que afectan directamente al medioambiente y a los seres que viven en él como los animales, las plantas y el propio hombre.
  • En los organismos a los que van destinados inducen una fuerte presión genética que les lleva a alcanzar un alto grado de resistencia a esos productos que deben ser cada vez más tóxicos para alcanzar los mismos resultados.

Esa vía es un camino sin retorno en el que no se estudian afondo cuales son las causas de los desequilibrios que facilitan que las plantas puedan ser atacadas por múltiples organismos patógenos. Se necesita un cambio de mentalidad que permita abordar los problemas desde otro punto de vista, que permita conocer no solamente las consecuencias sino sobre todo las causas que originan estos problemas para poder definir sistemas de actuación más acordes con las necesidades de las plantas y el entorno que las rodea

En el fondo se trata de diseñar sistemas de gestión sostenible que permitan afrontar los problemas que lleva consigo la producción vegetal de manera que no se hipoteque el futuro de esos sistemas, se mejore su productividad y al mismo tiempo no se altere el entorno