Propiedades del ajo
- Autor/a de la tecnología
- Dra. Sonia Miranda de Mena, CRS / SV
- Institución que la publica
- CRS Proyecto Agricultura para las Necesidades Básicas (A4N), Ejecutado por consorcio Caritas San Miguel y Santiago de María, FUNDESA y REDES. Financiado por Fundación Howard G. Buffett · El Salvador
- Documento fuente
- Guía Metodológica nutricional, consejo en salud y recetario [11:17:26 a.m.] Silvia Elizabeth Linares Lemus: · 44-45 pág.
- Código de ficha
- 600002
Ajo Nombre científico: Allium ascalonicum
Contiene: agua, hidratos de carbono, proteínas, lípidos, potasio, sodio, vitamina, fósforo, hierro. Está comprobado que reduce los niveles de colesterol en la sangre y que mejora el sistema cardiovascular. Lo primero se debe a que reduce la producción de colesterol por parte del hígado, aumenta el nivel del bueno (HDL), y reduce el del dañino (LDL). Respecto a lo referente al sistema cardiovascular, el ajo opera dilatando los vasos sanguíneos, facilitando la circulación sanguínea y previniendo la artereoesclerosis. Además, es efectivo contra ciertos microorganismos inmunes a los medicamentos. Conocido antiparasitario, el ajo combate a fuertes parásitos y lombrices, como la Tenia, y limpia nuestros intestinos de la existencia de estos seres. El ajo es un importante contribuyente de vitaminas A, B1, B2 y C a nuestro organismo, además de ser un eficaz antiinflamatorio.
Puede ingerirse crudo ó cocido de cualquier manera y en tabletas. Sin embargo, si bien el consumo de tabletas puede parecer más cómodo (y además es más barato), se recomienda comer el ajo crudo. Para combatir su fuerte olor y el mal aliento que puede ocasionarnos, se recomienda masticar unas hojas de perejil, menta fresca ó apio, por sus altos niveles de clorofila. También, luego de masticar estas hojas se recomienda enjugarse la boca con agua y algunas gotas de limón. Su sabor se encuentra entre la cebolla y el ajo, y es muy apreciado en la alta cocina por el toque delicado y aromático que aporta a los platos en que se utiliza. Resulta un ingrediente indispensable en muchas salsas de restaurantes de alta cocina. Sus cualidades las convierten en perfectas acompañantes de las carnes fuertes y los pescados. Se emplea fundamentalmente como condimento. También se consume crudo en ensaladas.