Propiedades de la zanahoria.
- Institución que la publica
- www.redpermacultura.org
- Documento fuente
- Permacultura
- Código de ficha
- 600435
Descripción de la tecnología:

De entre todas las hortalizas, la zanahoria es una de las más ricas en vitaminas y minerales. Entre sus componentes destaca la presencia de betacaroteno, pigmento que el hígado transforma en vitamina A. Asimismo, contiene vitaminas B1, B2 y C, así como oligoelementos.
Es especialmente eficaz para proteger la piel de los rayos solares y para potenciar y facilitar el bronceado. Aumenta la resistencia a las infecciones, favorece la producción de glóbulos rojos y activa todas las funciones de crecimiento. Por último, gracias a su riqueza en vitaminas, es una preciada ayuda para el mantenimiento de la agudeza visual.
El consumo habitual de esta hortaliza puede ayudar a impedir o disminuir la toxicidad de las intoxicaciones alimentarias causadas por listeriosis. Se utiliza el zumo de zanahoria para eliminar las lombrices intestinales, ya que este jugo ayuda a mantener el intestino libre de estos parásitos.
Las zanahorias son laxantes por lo que resultan útiles para evitar o solucionar el estreñimiento. Se ha comprobado como su ingestión favorece una buena regulación intestinal, previniendo la aparición del cáncer de colon o la diverticulosis que puede desencadenar episodios de diverticulitis. Al mismo tiempo, por su riqueza en pectinas, constituye un buen remedio para combatir la diarrea, resultando muy interesante en los casos de diarrea infantil.
Es un elemento alcalinizante, que ayuda a depurar la sangre. También constituyen un buen recurso, en caso de poseer gusanos intestinales. Se puede comer media taza de zanahoria rallada en ayunas y dejar una hora y media el estómago vacío para que esta se digiera bien. Realizar este tratamiento durante 4 o 5 días puede eliminar los molestos parásitos.
Las zanahorias en la cocina
Para aprovecharnos de su riqueza en vitaminas y minerales es conveniente comerlas crudas en ensaladas, mezcladas con otras frutas o verduras, aunque se ha comprobado que una ligera cocción incrementa su contenido en beta - caroteno. Con estómagos más delicados puede tomarse en forma de zumos, incluso mezclada con otras frutas, rayada o cocida junto a otras verduras o en purés con algo de aceite de oliva. Tenemos que tener en cuenta que los betacarotenos se oxidan en contacto con la luz, por lo que deberemos consumir estos alimentos lo más frescos posibles. En caso de pelarlos o rallarlos, deberán comerse lo antes posible.