FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Propagación por y preparación del terreno para sembrar la maracuyá

Autor/a de la tecnología
Mario Alfonso García Torres
Institución que la publica
CENTA · El Salvador
Documento fuente
Guía Técnica cultivo de Maracuyá Amarillo · 18-19 pág.
Código de ficha
300860

Propagación por estaca.
La planta matriz de donde se tomarán las estacas se selecciona siguiendo los mismos criterios que para cuando se hace propagación por semillas, y se deben agregar los siguientes:

• La estaca debe tener tres nudos y el grosor de un lápiz.
• El corte basal se hace en el nudo y el apical sobre el último nudo.
• Se pueden usar hormonas para enraizamiento como el ácido indol butírico.
• La estaca se introduce 2/3 de su longitud en el sustrato.
• Se debe colocar a la sombra para disminuir la transpiración.

Preparación del suelo.
La preparación del suelo tiene como objetivo proporcionar las condiciones físicas necesarias para el buen desarrollo del sistema radicular y este pueda hacer un mejor aprovechamiento de agua y nutrientes. Se recomienda que en aquellos suelos en que la topografía del terreno lo permita dar un paso de arado con una profundidad de 0.30 m y luego dos pasos, colocando en el último el trozo para una mejor nivelación. Posteriormente se construyen camas de siembra (Fig. 1 a) con un ancho de 2.5- 3.5 m dependiendo de los distanciamientos de siembra seleccionados, la parte central de la cama debe quedar más alta que el resto para que el agua no se acumule en esa zona que es donde se sembrará la planta, entre cama y cama quedará un canal que servirá para drenar los excesos de agua, también se puede sembrar en camellones (Fig. 1 b).

En laderas se deben seguir las prácticas y obras de conservación de suelos como son sembrar en curvas a nivel o desnivel, construcción de bordas, intercalar cultivos que ayuden a evitar la erosión como son la piña o zacate vetiver.


Figura 1. a) Siembra en cama y b) en camellones.

Trazo y estaquillado.
Para el trazo de los surcos se deben considerar varios factores, entre los cuales tenemos la pendiente del terreno, la dirección de los vientos dominantes (los surcos deben orientarse en el mismo sentido de los vientos para minimizar el daño por estos), además se orientan siguiendo la misma trayectoria del sol o sea de Este a Oeste para lograr un mejor aprovechamiento de la luz.

Una vez decidido el trazo sopesando los factores anteriores se procede a estaquillar y a marcar las posturas donde se ahoyará de acuerdo al distanciamiento seleccionado.

Distanciamientos.
En cuanto a los distanciamientos se han realizado muchos trabajos en Brasil y Venezuela para determinar el mejor distanciamiento, y los resultados son bastante contradictorios. Se dice que cuando se usan distanciamientos cortos entre plantas se obtienen rendimientos mayores en el primer año que en cultivos con distanciamientos grandes (4-5 m), pero en el segundo año son similares, debido a que el exceso de masa foliar provoca demasiada sombra reduciendo la eficiencia fotosintética de la planta, además se reduce la vida útil de la planta.

Los distanciamientos más frecuentes son:
Entre hileras 2.5-3.0 m o 3.0-3.5m
Entre plantas 2.5-4.0 m.

El CENTA está recomendando el distanciamiento de 2.5 x 2.5 metros, con lo cual se logra que la cosecha sea precoz, alrededor de 6 meses, manejado con podas.

Ahoyado.
Una vez definidos los distanciamientos se procede a realizar el ahoyado con las dimensiones de 0.30 x 0.30 x 0.30 m, se hacen con un mes de anticipación. Las dimensiones del hoyo se pueden disminuir cuando se usan plantas propagadas en tubetes o macetas plásticas, y el suelo está bien suelto por la mecanización, las dimensiones pueden ser lo suficiente como para colocar el pilón y dejar abajo de él un espacio de 15 cm, para colocar el abono orgánico.

Siembra.
El material estará listo para siembra cuando alcance una altura de 15-20 cm, independientemente de si se propagó por semilla o por estaca, esto ocurre entre 1-2 meses después de la siembra.