FUNDESYRAM
Insumos Orgánicos

Producción de lombricompuesto

Autor/a de la tecnología
Perotti. L, Ramilo, D.
Institución que la publica
SAGPyA · Argentina
Documento fuente
Producción de lombricompuesto · 1 pág.
Síntesis elaborada por
Raúl Ángel Gavidia, FUNDESYRAM
Código de ficha
200002

El procesamiento de restos orgánicos con lombrices rojas californianas, permite obtener un fertilizante natural que contribuye a solucionar el déficit de nutrientes en cultivos hortícolas familiares.
Esta tecnología procura solucionar el déficit de nutrientes en cultivos hortícolas familiares y la necesidad de un buen sustrato para la preparación de almácigos de especies hortícolas de transplante.
Las principales características son: su bajo costo y excelente calidad para su uso como soporte de almácigos y cultivos hortícolas familiares (alto contenido de materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes), ya que aprovecha restos de cosecha, guanos (estiércoles) o residuos domésticos orgánicos vegetales que están disponibles en forma ilimitada en la pequeña propiedad campesina. Su elaboración ocupa pequeños espacios en el terreno de la finca.
Para su aplicación hay que separar las partes orgánicas vegetales de los restos de cosecha, guanos (estiércoles) o residuos domésticos, luego hay que apilarlos en un terreno apropiado e ir formando capas intercaladas de éstos y suelo. Luego es preciso regar y si hace frío tapar la pila (con plástico o paja), para que se produzca la descomposición progresiva de la materia orgánica hasta formar el compost. El punto final se determina con la caída de la temperatura, momento en que deben inocularse las lombrices rojas californianas, que producirán el vermicompostaje y como resultado final el lombricompuesto.
Contexto de uso
Esta tecnología es utilizada en varias localidades de los Valles Calchaquíes salteños, más precisamente en Cachi y Luracatao, en particular para la realización de almácigos.
Las escuelas rurales de estas zonas usa esta tecnología para las huertas escolares, invernaderos y pequeños montes frutales, debido a que proporciona un excelente medio pedagógico para explicar a los niños cuestiones como el reciclaje natural. Además, permite a las escuelas con comedor reciclar una gran cantidad de residuos de cocina, de origen vegetal, que producen.
Los sistemas productivos en los que se utiliza, son los caracterizados como minifundistas, con escaso capital de trabajo, escasa o nula mecanización, que trabajan extensiones entre 0,25 y 7 ha (el mayor número de productores con alrededor de 2 ha). Se presentan distintas situaciones de tenencia de la tierra. Los principales rubros de producción son: poroto pallar, pimiento, arveja, alfalfa, tomate, cebolla, frutales, quesos de cabra, chivitos y corderos, para venta. Además, para consumo, producen maíz, hortalizas, habas, papas nativas, vacunos para leche y carne. En esta zona no existen infraestructuras de riego comunitario de gran envergadura (diques, canales revestidos, etc.), ni un sistema organizado y equitativo de administración y distribución de agua para riego. La mano de obra es principalmente familiar, y pueden llegar a contratar mano de obra en momentos clave de los cultivos (siembra, transplante, cosecha, postcosecha). En otras épocas del año, la mano de obra familiar puede ocuparse extrapredialmente.
El Valle Calchaquí es un valle árido de altura, que va desde los 3.000 msnm en el extremo norte (La Poma) hasta los 1.400 msnm en el sur (Santa María, Catamarca). El régimen de lluvias es estival, concentradas en los meses de enero y febrero, con registros de 100 a 150 mm anuales en las localidades donde se implementó la tecnología. Los inviernos son fríos y secos, con fuertes vientos entre julio y setiembre, y los veranos son calurosos; hay una gran amplitud térmica entre el día y la noche, en ambos períodos, con alta insolación.
Los suelos son de escaso desarrollo, muy pobres en materia orgánica y nitrógeno, con un alto contenido de arenas. Estas características, sumadas a la topografía de montaña, los hace sumamente sensibles a todas las formas de erosión.
Desempeño
Tanto técnicos como productores evalúan esta tecnología como buena, en especial para la obtención de un excelente soporte para la producción de plantines.
El sistema tradicional para obtener ese soporte es la utilización de mantillo o tierra del monte, que implica movimientos, en algunas ocasiones a distancias considerables.
Las ventajas que ofrece la técnica descrita es la sencillez del proceso, la disposición local de todos los insumos y elementos y el hecho de que es una técnica que sólo requiere de un insumo externo la primera vez: las lombrices (rojas californianas), que se multiplican en el compost. Presenta como desventaja que requiere una fuente de agua cercana y de buena calidad, y hay competencia con el ganado en la utilización de los restos de cosecha (pajas) en invierno.
Costo
El único insumo que hay que comprar en el mercado son las lombrices, que tienen un costo de $ 30 por 700-1.200 lombrices (un núcleo). Desde el interior del sistema productivo se aporta con restos de cosecha, guano (estiércol) y residuos domésticos y herramientas, así como un espacio de terreno de 3 x 12 m. No es necesario comprar periódicamente ningún insumo para reemplazar.
La incorporación de la tecnología al sistema productivo demanda 2 jornales de trabajo, y su uso cotidiano 2 horas semanales para riego y acondicionamiento. También se requiere una capacitación técnica al inicio de la experiencia.
Resultados esperados
Con el uso de esta técnica se procura lograr mejoras en el vigor de los plantines y en el tiempo de crecimiento, reducir el uso de agroquímicos para los almácigos (fungicidas y fertilizantes) y disminuir el uso de mano de obra en la búsqueda y traslado de mantillo. Puede mejorar el ingreso de los pequeños productores a través de la disminución de costos de los almácigos, menor número de fallas al transplante y mejor vigor de plantas en el cultivo, razón por la cual posee un impacto social positivo.
Esta tecnología no produce ningún efecto adverso sobre el ambiente, y sí produce un efecto positivo en el ambiente ya que recicla elementos naturales, mejora la estructura y la fertilidad de los suelos y aumenta la retención de agua útil de éstos.
Adaptación
La tecnología es absolutamente adaptable a otras características de perfil productivo, social, etc. La única limitante para su incorporación a los sistemas productivos de los pequeños productores es la necesidad de contar con un espacio apropiado y agua de buena calidad.
Institución
Esta tecnología ha sido desarrollada por la EEA Salta del INTA, AER Seclantás y Proyecto de Investigación Adaptativa PROINDER. Para la difusión de la técnica se ha editado una cartilla de divulgación, "Producción de lombricompuesto", a través del proyecto PROINDER-INTA, a la que se ha dado amplia difusión. Otra institución que ofrece una tecnología similar es la cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía (UBA)