FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

Procesamiento de la semilla forestal

Autor/a de la tecnología
A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Documento fuente
Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 296-297 pág.
Código de ficha
700051

El manejo de semillas forestales es relativamente sencillo, pero se deben tener en cuenta algunos factores que pueden originar la muerte de la semilla, tales como la humedad o un almacenamiento inadecuado.

Si uno mismo piensa hacer la extracción de semillas, hay que distinguir el tipo de fruto (carnoso o seco) para determinar el tipo de procesamiento requerido. Para los frutos carnosos (p.ej. Gmelina arborea, Simarouba amara) hay que:
1) eliminar la pulpa,
2) separar y lavar la semilla,
3) secar la semilla.

Una forma de eliminar la pulpa es remojar los frutos, pero por no más de 48 horas para evitar la fermentación. Luego se maceran los frutos para sacar la semilla, la cual por último se seca a la sombra (vea abajo). Para los frutos secos hay que dejar que sequen más, para que abran y suelten la semilla. El secado se debe hacer con los frutos extendidos sobre manteados o mallas, para que haya buena circulación de aire. Si el sol está muy fuerte se deben poner bajo sombra, para evitar temperaturas muy elevadas. Sin embargo, en el caso de las vainas de leguminosas, se pueden dejar al sol directo para que se abran y suelten su semilla. En estos casos se debe evitar que la semilla se moje por alguna lluvia inesperada. Para cualquier tipo de semilla, al igual que se hace para el maíz o frijol, se debe limpiar al viento para quitar las impurezas.



Una vez recolectados los frutos, colóquelos en canastos, caja abiertas o en sacos con buena ventilación, evitando la luz directa del sol y llévelos rápidamente al lugar de procesamiento (p.ej. banco de semillas, patio del propio recolector) para extraer y procesar la semilla. Nunca utilice bolsas plásticas o lonas para transportar los frutos o semillas, pues estos siguen respirando y se presenta un aumento en humedad, propiciando el crecimiento de hongos y el deterioro de la semilla.