FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Principios o fundamentos del método de cultivo biointensivo

Autor/a de la tecnología
desconocido
Institución que la publica
Azoteas Verdes · México
Documento fuente
Manual de agricultura orgánica · 8 -9 -10 pág.
Código de ficha
301154

Principios o fundamentos del método de cultivo biointensivo.
Doble excavación.
Siembra cercana.
Asociación y rotación de cultivos.
Doble excavación. El primero y uno de los más importantes principios su práctica permite la entrada de aire al suelo, con lo que ayudamos a que la vida se desarrolle mejor y se retenga más agua para las plantas. Este proceso se hace una vez al año en camas de 6m x 1.5m o más. En espacios más pequeños se hará cada 6 meses en vez de cada año a menos que tengamos plantas todo el tiempo (perennes).


VENTAJAS DE ESTA SIEMBRA:
Reduce la evaporación.
Limita el crecimiento de malezas.
Impide la proliferación de plagas.
Crea un microclima apropiado para la variedad sembrada.
Asociación y rotación de cultivos. Las plantas desde que nacen, crecen y se desarrollan establece relaciones cada vez más estrechas con las plantas que la rodean. Estas relaciones son especialmente importantes entre las plantas adultas.
La asociación de cultivos beneficia a las plantas en materia de salud y crecimiento, nutrición y protección física, y control de insectos y plagas.

La rotación de cultivos es un principio que debemos seguir fielmente para que el suelo esté protegido por las plantas. Las plantas tienen diferentes hábitos de alimentación y crecimiento. Algunas necesitan muchos nutrientes, y si se cultivan dos veces seguidas en el mismo suelo agotan sus elementos y minerales.

Para una adecuada rotación es necesario conocer las plantas y sus hábitos. Ello se logra con tiempo y observación, así como aplicando las siguientes reglas básicas:
DONANTES (leguminosas como frijol, habas, alfalfa, veza de invierno, lentejas, por ejemplo), que ayudan a abonar el suelo.

CONSUMIDORAS LIGERAS (lechugas, rábano, betabel, zanahoria, hierbas y plantas de olor, entre otras), que no requieren muchos nutrientes del suelo.

VORACES (papa, jitomate, maíz, calabaza, chile, ajo, girasol, avena, sorgo, ajo, cebolla, granos como trigo y centeno, por citar algunas), que necesitan una alta cantidad de nutrientes para desarrollarse.

Uso de semillas de polinización abierta. En el método biointensivo utilizamos semillas de polinización abierta, las que empleaban nuestros abuelos para sus cultivos. Son conocidas en muchos lugares como criollas y nativas. Estas semillas son las que la naturaleza creó y, por tanto, son recursos naturales valiosos para los seres humanos, es importante su uso y conservación. Además, muchas de ellas son patrimonio de las naciones, como el maíz, que es capital natural y cultural de los mexicanos, pues es originario de nuestro país.

Cultivo para la producción de composta y generación de carbono y calorías. Para que nuestro huerto siempre tenga suficiente materia orgánica y nutrientes, así como una buena estructura en el suelo, debemos abonarlo con composta, la cual podemos elaborar a partir de ciertos cultivos y tenerla permanentemente disponible.

Por lo general, en invierno es difícil producir algunas hortalizas u otros cultivos que no son resistentes a las heladas o muy bajas temperaturas. Entonces debemos aprovechar para sembrar ciertos cultivos con los que podamos hacer composta, aquellos que aporten materias seca o verde.

Cuidado integral. El octavo principio del método biointensivo consiste en integrar todos sus fundamentos. La correcta aplicación de cada uno de ellos potenciará los beneficios: alta productividad en pequeños espacios; ahorro de agua, energía y fertilizantes; uso de abono orgánico; y salud y fertilidad del suelo. Debemos realizar todos los principios sin excepción, de lo contrario el método no funcionará óptimamente y los resultados serán contraproducentes, para el suelo.

Para una planeación adecuada y éxito en las actividades, te recomendamos consultar los anexos de este manual.