FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Principios fundamentales en la gestión de plagas y enfermedades, agricultura ecológica

Institución que la publica
Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
Documento fuente
Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 237-238 pág.
Código de ficha
300969

Descripción de la tecnología.

La gestión de plagas y enfermedades se basa en un conjunto de medidas y actividades que se apoyan unas a otras para proteger a las plantas. La mayoría de las medidas de gestión son actividades a largo plazo que tienen como finalidad la prevención fitosanitaria frente a los patógenos que pueden afectar a la cosecha. La gestión se dirige, sobre todo, al mantenimiento de los enemigos de las plantas en niveles bajos. En contraposición, el control es un una actividad a corto plazo que se basa en disminuir esas poblaciones. El enfoque general en agricultura ecológica es concentrarse en las causas del problema antes de tratar los síntomas y esto es aplicable al caso de las plagas y enfermedades. Por ello, la gestión tiene una prioridad mucho mayor que el control.

A la hora de plantear las estrategias de protección de plantas en el capítulo de la fitopatología debemos tener en cuenta una serie de principios básicos a través delos cuales se puede actuar primeramente de forma preventiva y posteriormente controlando las poblaciones de parásitos.

En la agricultura ecológica no se entiende un sistema agrícola sin sus parásitos y sus depredadores. Juntos se llega a alcanzar un grado de equilibrio que permite su coexistencia. Por tanto las estrategias de trabajo no van a pretender la erradicación delos organismos parásitos o patógenos, sino un cierto control, de manera que las plantas y esos organismos cohabitarán en el mismo sistema en unas condiciones en las que la vida de las plantas y su productividad no se vea amenazada.

Como se verá hay mecanismos más específicos a la hora de enfrentarse con un problema concreto pero también hay unos métodos que podríamos llamar generales y que deben tenerse en cuenta desde el principio para evitar los problemas que pueden venir posteriormente.

Dentro de estos principios se podrían englobar los siguientes:
Diversificación de los cultivos mediante la utilización de rotaciones y asociaciones de cultivos o cultivos mixtos.
La utilización de variedades más resistentes contra determinados tipos de plagas y enfermedades más comunes.
El abono orgánico que estimula la actividad biológica del suelo.
El uso de técnicas de control biológico, a base de extractos de plantas y minerales naturales.