FUNDESYRAM
Manejo Agroecológico de Café

Practicas en café sobre la conservacion de suelo

Autor/a de la tecnología
FIAGRO
Institución que la publica
CLUSA/El Salvador, UCRAPROBEX · El Salvador
Documento fuente
Manual de Caficultura Orgánica para el Productor · 11-12-13-14 pág.
Código de ficha
800025

Prácticas de conservación de suelos
Uno de los principios básicos de la agricultura orgánica es mantener, recuperar y mejorar la fertilidad del suelo. La pérdida de fertilidad de los suelos se debe principalmente a la extracción de nutrientes por las cosechas, la escasez de nutrientes por filtración, por lavado superficial, la pérdida por combustión y por volatilización como en el caso del nitrógeno. Con las prácticas de manejo y conservación de suelo, se busca reducir la alteración física del mismo, y mantener o aumentar su fertilidad.

a. Deshierbo selectivo
La caficultura orgánica no considera las hierbas como maleza, sino como plantas acompañantes. Pero, en los cafetales recién establecidos, éstas compiten por agua, luz, nutrientes y espacio físico; teniendo ventajas sobre las plantías de café, debido a su rápido crecimiento. Los dos primeros años son los más críticos para el cafeto orgánico, requiriendo deshierbo más frecuentes. Un método conveniente para manejar las malezas del cafetal, conservar el suelo y reducir los costos del deshierbo, es el de alternar deshierbos totales del cafetal con el placeado de las plantías de café. Es decir, deshierbar en un radio de 80 cm alrededor dela planta de café. Esto quiere decir que durante el primer año el cafetal recibe de dos a tres deshierbos totales y dos placeados. A partir del tercer año, los deshierbo se pueden reducir a dos por año; esto se logra usando cobertura (mulch) y también influye la sombra de los árboles sembrados para este fin. Es necesario, dentro del cultivo de café orgánico, y en general en la agricultura orgánica, fomentar las hierbas nobles y realizar los deshierbos con cuma o machete a cinco centímetros de la superficie del suelo. Los deshierbos con azadón, principalmente en laderas, no son aconsejables.

b. Coberturas nobles
Una práctica sencilla, económica y efectiva para prevenir la erosión del suelo y mantener su fertilidad, es el manejo de coberturas vegetales vivas. Estas hierbas amortiguan el impacto de las gotas de lluvia y forman una superficie rugosa en el suelo, que frenan la velocidad del agua que escurre. Las raicillas amarran el suelo, aumentan la porosidad de éste y mejoran la permeabilidad. Cobertura vegetal viva o maleza noble es toda planta de porte bajo y crecimiento rastrero, con raíz fibrosa superficial o típica, con la característica de formar una cobertura densa en el suelo, con gran poder de invasión y alta competencia con las gramíneas (zacate).En todos los lugares se pueden encontrar plantas nativas con esas características.

Por medio del deshierbo selectivo, es decir, eliminando únicamente las malezas de mayor altura, la maleza noble puede dominar y formar una cobertura favorable para la protección del suelo. También se pueden utilizar coberturas nobles de leguminosas no nativas como el maní forrajero (Arachis pintoi) y añil (Indigofera suffructiosa), canavalia o frijol espada, mucuna, dolichus y vigna. Estas plantasse adaptan muy bien a las condiciones de semisombra delos cafetales

Para establecer una cobertura noble, se deben realizar las siguientes prácticas:-Hacer deshierbos selectivos a una altura de 5 cm de la superficie del suelo o arrancando con la mano la maleza perjudicial.-Establecer buena sombra en el cafetal. Las gramíneas no prosperan en la sombra; sin embargo, las malezas nobles sí se adaptan a esta condición.-Aplicar nitrógeno en el suelo.-Sembrar en curvas a nivel. Los beneficios derivados de estas prácticas son:- Alimentan al suelo y a las plantas.- Dan vida al suelo y mejoran la producción.- Aumentan la filtración y retención del agua.- Aumentan el contenido de materia orgánica.

c. Siembra en curvas a nivel
La siembra en curvas a nivel consiste en establecer los surcos perpendicularmente a la pendiente del terreno, para que las plantas formen un obstáculo a la escorrentía superficial. Cuando la pendiente es muy fuerte, la siembra en curvas a nivel debe complementarse con el uso de barreras vivas.

d. Uso de fajas de contención
Esta práctica de conservación de suelos se realiza al establecer nuevos cafetales y consisten en dejar sin deshierbo una franja de terreno, de 50 cm de ancho, paralela a las curvas de nivel. La distancia de una faja a otra depende de la pendiente del terreno, a mayor pendiente mayor número de franjas.

e. Uso de barreras vivas
Las barreras vivas son plantas perennes, de crecimiento denso, sembradas transversalmente a la pendiente del terreno. Éstas controlan de la erosión. En El Salvador, el izote (Yuca elephantipes), vara negra, zacate limón, espada del diablo y el chufle, son muy utilizados como barreras vivas. Estas barreras se deben establecer en las calles (entre los surcos), procurando que no queden demasiado cerca de los cafetos, para que no compitan con éstos. En cafetales ya establecidos, es importante que las barreras queden en curvas a nivel, aunque no coincidan con los surcos de la plantación. La distancia entre las barreras vivas depende principalmente de la pendiente del terreno (Ver tabla 2) y de la susceptibilidad del suelo a la erosión. Para establecer las barreras vivas (Ver tabla 3), se debe trazar la línea madre siguiendo la pendiente. Poner la primera estaca en la cabecera del terreno y medir la distancia recomendada, para esa pendiente. Colocar las estacas restantes separadas según la distancia entre barreras. A partir de cada estaca, trazar las curvas de nivel respectivas, utilizando un nivel de caballete o nivel tipo “A”. Luego, hacer un surco siguiendo la curva de nivel y sembrar las barreras.


Dentro del mantenimiento de las barreras está la resiembra. Hay que repetir las barreras cada vez que sea necesario. Además, hay que evitar que invadan hacia los lados, recortándolas de forma alterna, es decir, si se recortan las primeras barreras, se deja la segunda sin recortar, la tercera se recorta y la cuarta no y así sucesivamente.

Cuando ya se hayan repuesto las barreras recortadas, se recortan las que quedaron pendientes.

f. Terrazas individuales
Son pequeñas plataformas de 40 a 60 cm por lado, que se les hacen a cada planta de café al momento de la siembra. Es aconsejable dejar la pendiente de la terraza en contra de la pendiente del terreno. Su principal función es reducir la velocidad de las aguas de escorrentía y prolongar el tiempo de absorción del agua del suelo y conservar la humedad de los terrenos. En cafetales establecidos, las terrazas individuales se forman por medio de barreras muertas individuales. Utilizando materiales existentes en el cafetal como ramas, troncos, piedras, etc. Este material se coloca en la parte inferior del arbusto de café, asegurándolo con estacas. Esto favorece la acumulación de suelo y materia orgánica y se forma una terraza individual natural con el tiempo.

g. Terrazas de banco
Se pueden construir terrazas o banquinas a lo largo de los surcos de café, sin necesidad de hacer remoción de tierra en el terreno. Se colocan barreras vivas o muertas y con el transcurso de los años se va acumulando hojarasca, tierra, materia orgánica y así se forman las banquinas.

h. Acequias de ladera
En algunos casos, el uso de barreras vivas y siembras a nivel no es suficiente para controlar la erosión. Se hace necesario recurrir a obras de ingeniería, como las acequias de ladera.

Las acequias de ladera son canales de 30 cm de ancho al fondo, con taludes de 1:1 y de profundidad y desnivel variado. En la parte superior de la acequia, se debe sembrar una barrera viva, para que detenga los materiales que arrastra el suelo, y así evitar que obstruya la acequia.

La función de la acequia es evacuar la escorrentía del terreno de forma parcial. La distancia entre las acequias varía de acuerdo a la pendiente del terreno, la precipitación de la zona y la permeabilidad del suelo.
i. Cajueleado

Es una estructura cuya finalidad es acumular materia orgánica y humedad en el suelo, y restar velocidad a la escorrentía. Las dimensiones de una cajuela son de 60 cm de largo por 40 cm de ancho y 20 a 30 cm de profundidad. Ésta deberá ser construida en el centro de la calle. Por la modernización del cultivo de café, las siembras de cajuelas arriba de los 3,000 cafetos por manzana han quedado relegadas, pero no así en el cultivo de café orgánico certificado, porque éstas aumentan los microorganismos del suelo y retienen la humedad.