Poda severa para los arboles de mango
- Autor/a de la tecnología
- Thomas L. Davenport
- Institución que la publica
- USAID, PROMANGO, CONIAF, IFAS, CEDAF, IDIAF · varios
- Documento fuente
- Poda de Mango · 17-18-19 pág.
- Código de ficha
- 300799
La poda severa se debe utilizar para rejuvenecer las plantaciones que tengan árboles de un tamaño tan grande que no sea fácil de cosechar porque la fruta esta tan alta que le es imposible a los recolectores alcanzarla. Se debe evitar la tentación de podar la copa de los árboles a un nivel muy alto, ya que la copa alcanzará la misma altura original poco después de que los árboles estén de nuevo en producción. Los árboles de gran tamaño también tienen el problema de que las ramas principales están muy separadas y si se hacen los cortes muy altos, la copa nunca se llenará de hojas en una manera uniforme a pesar del nuevo crecimiento. Los árboles perderán dos temporadas de producción al cortarse las ramas muy altas y no se les da un manejo subsecuente. Es mucho mejor podar los árboles bajitos para crear una copa bajita que a su vez facilitara su manejo, el mantenimiento de su forma y la realización de podas de despunte subsecuentes.
Los árboles estarán de nuevo en producción, con tan solo la perdida de una cosecha, si se hacen cortes bajos que se acompañen con un manejo subsecuente. El tamaño final de los árboles no será de más de tres metros de altura. El árbol que se ve en esta foto, perdió todas las ramas inferiores y mucha de su productividad por causa de la aglomeración con otros árboles.
Los árboles grandes se deben podar a la altura del pecho o aún más bajo, sin tenerse en cuenta el diámetro del tronco principal. Esto facilitara la emergencia de nuevos brotes al nivel del corte que formarán ramas más abajo que las originales para cuando el árbol esté listo para producir. Los cortes deben ser limpios y con un ángulo tan vertical como sea posible para prevenir que el agua de lluvia se apose en los cortes, causando así la descomposición.
El tronco y las superficies del árbol que queden expuestas después de una poda severa deben cubrirse con pintura blanca de agua, o con cal (solución de Hidróxido de Calcio). Esto previene un aumento en la temperatura en los troncos, que no están aclimatados a la exposición solar directa. Si no se cubren los cortes, los lados de los troncos que reciban el sol directamente pueden morirse. Si se quiere, se puede agregar hidróxido de cobre a la pintura, antes de aplicarla. Esto ayuda a reducir las infecciones causadas por los organismos de descomposición.
Una vez ocurra el primer crecimiento después de haberse hecho una poda severa, es necesario hacer podas subsecuentes de despunte. Estas se deben hacer a las ramas nuevas cada tres meses para poder recuperar la productividad de estos árboles durante la segunda temporada de floración. El despunte fuerza la formación de más ramificaciones en el árbol. La reorganización de la copa se acelera a causa de la emergencia y crecimiento exponencial de tallos nuevos. Probablemente, son cuatro las podas de despunte necesarias para producir los tallos suficientes para provocar la floración. La última poda de despunte debe hacerse a principios de Septiembre del año anterior del que se espera la floración de Enero o Febrero.
