Poda de formación o de horma para los arboles de mango
- Autor/a de la tecnología
- Thomas L. Davenport
- Institución que la publica
- USAID, PROMANGO, CONIAF, IFAS, CEDAF, IDIAF · varios
- Documento fuente
- Ver documento original · 10-11-12-13-14-15-16-17 pág.
- Código de ficha
- 300797
La poda de formación restablece los árboles de tamaño moderadamente grande a un tamaño manejable, y crea a la vez una copa en forma de cajón o de seto vivo, que es la forma deseada para maximizar la producción. El propósito final de este tipo de poda es establecer una copa de tamaño y forma tal, que estimule más eficientemente la floración anual y que establezca una copa frondosa con el número máximo de ramas terminales expuestas al sol. Los árboles que necesitan una poda de formación son aquellos con una altura y un grosor de tres a seis metros, esto dependiendo del espacio entre hileras. La magnitud de la poda y el tamaño de la madera que se necesita cortar dependen del tamaño de la copa del árbol. Los árboles más pequeños podrían solo necesitar unos cortes bien superficiales durante una poda de despunte de sincronización. En cambio, los árboles más viejos requieren una reducción de la altura y el ancho para permitir la entrada de la luz a la parte inferior de la copa. Cuando se requiere hacer cortes profundos es aconsejable podar más o menos un metro hacia dentro (las líneas interrumpidas) de donde se quiere mantener el tamaño final del árbol (las líneas sólidas).
La altura y el ancho del seto la determina el espacio que haya entre hileras. Para mantener la producción de frutas, en las áreas bajas de la copa es necesario proporcionarles suficiente luz. Esto es de más importancia en aquellas plantaciones con filas orientadas de Este a Oeste, por la sombra que dan los árboles de la hilera al sur de los árboles de la hilera adyacente. Especialmente durante el invierno, que es cuando el sol cruza en su ángulo más bajo. Las plantaciones con filas orientadas de norte a sur reciben luz diariamente, en ambos lados de los árboles, pues el sol cruza por arriba aún durante los meses de invierno. En general, para una plantación que tenga de ocho a diez metros entre fila y fila se necesitan de 2.5 a 3 metros de distancia entre copa y copa, para permitir el acceso del equipo y de vehículos entre las filas. Esta misma distancia es también necesaria para permitir que llegue la luz del sol a lo largo de toda la superficie lateral de la copa del árbol. Para tales plantaciones la altura final conveniente para los árboles sería de cuatro metros. Si hay menos de ocho metros entre filas, entonces el espacio disponible para permitir la penetración de la luz solar será también menor. La altura de estos árboles debe, por lo tanto, reducirse para permitir la entrada suficiente de luz a lo largo de toda la superficie lateral y así mantener la producción en los lados del árbol.

Esta foto fue tomada en una plantación con una conformación de 8 x 5 metros. Como se ve, los árboles ya están uniéndose y cubriéndose unos a otros lo que les impide recibir la luz solar. Las ramas inferiores se están secando forzando así la producción hacia la parte superior de la copa, donde la luz del sol si está disponible.
Estas dos fotos muestran la profundidad de los cortes que se le hicieron al árbol a una altura de tres metros, permitiendo así un metro de crecimiento posterior antes de alcanzar la altura final deseada de cuatro metros. Los lados de los árboles se cortaron a 2 metros desde el tronco permitiendo así 1metro de crecimiento lateral posterior, antes de alcanzar el ancho deseado y el grosor ideal para permitir la movilización del equipo y de los vehículos entre filas.
El corte de algunas ramas grandes, como se ve en la siguiente foto, puede ser necesario, pero nuevas y numerosas ramas llenarán rápidamente la copa. Es esencial que cada tres meses se haga una poda de despunte (chapeado) con machete, como seguimiento a la poda de formación original, para así estimular la formación de nuevas ramas. Usualmente habrá el crecimiento de dos brotes cada tres meses. Cuatro cortes de despunte anuales, el último haciéndose a principios de Septiembre del año siguiente a la poda original de formación, estimularán la formación del número suficiente de tallos nuevos para permitir la floración que ocurre normalmente en Enero o Febrero.

Las motosierras, los serruchos y los machetes son las mejores herramientas para realizar una poda de formación.

Es recomendable cortar los árboles en bloque, en vez de a lo largo de las filas, para así evitar que los árboles grandes adyacentes a los que no se podaron les obstruyan la entrada de la luz solar.
La poda de formación de árboles más pequeños es menos drástica y requiere, en su mayor parte, que solamente en Septiembre se haga una poda de despunte a las ramas. Esto resultará en una floración normal en Enero o Febrero. Los árboles en la foto tienen el tamaño ideal para empezar a moldearse con el propósito de aumentar la producción.
La distancia entre árboles puede ser mayor en algunas plantaciones, permitiendo que el tamaño de los árboles sea también mayor, sin afectar su productividad. En estas plantaciones, la altura de los árboles se limitaría solamente por la habilidad de los trabajadores de alcanzarla la fruta. En el árbol de la foto siguiente se hizo una poda de formación cortando a cuatro metros de altura con el propósito de alcanzar una altura máxima final de cinco metros.

En Septiembre, la parte superior de este árbol se podó a cuatro metros de altura y a los lados de la copa se les dio un despunte para estimular un crecimiento vegetativo sincronizado y uniforme en toda la copa.

La foto siguiente fue tomada a menos de un mes después de que el árbol se podó. Se puede ver el crecimiento sincronizado de los brotes, que resultaron de podar el árbol. Los tallos en los lados de este árbol florecerán normalmente entre Enero a Febrero. La diferencia es que ahora hay muchos más tallos en el árbol de los que habían originalmente, dándole esto al árbol un mayor potencial de superficie productiva.
En la parte superior de este árbol, donde se cortaron ramas gruesas, habrá crecimientos frecuentes que impedirán que esta superficie del árbol florezca en la época esperada de Enero o Febrero. Las puntas de las ramas nuevas en esta área del árbol deben cortarse cada tres meses por un período de un año. El propósito es multiplicar el número de ramas. La última poda de despunte que se hará en Septiembre del año siguiente al que se hizo la poda de formación original, será a una altura de cinco metros. Tanto los lados como la parte superior del árbol, se deben despuntar a principios de Septiembre para que haya un crecimiento vegetativo sincronizado uniforme alrededor de toda la copa del árbol.
El resultado de este programa de poda es la floración uniforme de toda la copa del árbol alrededor de uno a tres años después de la poda de formación inicial. Para mantener los árboles con la altura y ancho deseados y con una copa frondosa, con muchas ramas para maximizar la producción, una poda de despunte por los lados y a cinco metros de altura en la parte superior debe hacerse anualmente.