Planteamiento inicial de la convencional a biológica
- Institución que la publica
- Instituto de Restauración y Medio Ambiente · España
- Documento fuente
- Agricultura Ecológica Manual y Guía Didáctica · 100-101-102 pág.
- Código de ficha
- 300933
Descripción de la tecnología.
Para empezar debe hacerse un análisis previo de todo el sistema de producción para sopesar los puntos fuertes y los puntos débiles, teniendo en cuenta que la rentabilidad se va a poder medir a medio y largo plazo. Una vez que se ha realizado ese análisis debe empezarse a poner en marcha el plan de trabajo establecido
El primer punto a poner en marcha se refiere al trabajo con el suelo suprimiendo todo tipo de abonos químicos y empleando abonos orgánicos a base de estiércol, compost u otro tipo de abono rico en materia orgánica. Con ello se pretende mejorar las condiciones del suelo en cuanto a fertilidad. Esta tarea llevará varios años de trabajo hasta que poco a poco se va recuperando la fertilidad natural del suelo, se potencia la vida de los microorganismos y la vida para las plantas se hace más fácil. También es importante determinar las técnicas de trabajo del suelo, que labores se van a llevar a cabo, cuando y que maquinaria se va a emplear. En cuanto a los aperos se utilizarán preferentemente los aperos verticales evitando en todo momento aquellos que voltean el suelo y alteran los horizontes naturales del mismo.

El trabajo del suelo es prioritario durante la reconversión
Otro punto importante consiste en determinar los cultivos que se van a llevar a cabo.
Hay que tener en cuenta no solamente las características del suelo, sino también las condiciones geográfico climáticas de la región en la que se va a trabajar. Esto permitirá buscar variedades de plantas adaptadas a esas condiciones y por tanto se tendrán menos problemas a la hora de trabajar con ellas. Una vez elegidos los cultivos es necesario planificar bien la rotación. Una rotación bien planificada puede llevar a buen puerto el proceso de reconversión, mientras que una rotación mal diseñada puede acabar en un fracaso. Por eso es importante dedicarle tiempo a este tema. La rotación no tiene por qué ser algo estático sino que debe adaptarse a las diferentes necesidades de cada momento y por tanto puede modificarse dependiendo de las circunstancias, pero siempre es bueno partir de una rotación básica.
Deben permitir:
Mantener o aumentar las reservas húmicas del suelo, mediante la incorporación de restos de cosechas y el empleo de los abonos verdes.
Potenciar la vida microbiana a través del compost y de otros medios de abonado orgánico.
Limitar las invasiones de adventicias haciendo que a plantas que permitan invasiones les sigan otras que obliguen a su limpieza, y utilizando abonos verdes asfixiantes.
Enriquecer el suelo en elementos nutritivos, en particular, en nitrógeno por medio de leguminosas.
Asociar plantas complementarias.
En esa rotación deben intervenir cultivos que se adapten bien a la zona y que tengan buena demanda en el mercado, de manera que se facilita la comercialización posterior. Se procurará prescindir, al menos al principio, de aquellos cultivos que sean muy exigentes en nutrientes (sobre todo en nitrógeno) sabiendo que se puede partir de un suelo desequilibrado y por tanto, no podrán satisfacer unas exigencias en nutrientes muy altas. Se tenderá a utilizar, sobre todo al principio, cultivos mejor antes del suelo y se hará especial hincapié en el cultivo de leguminosas que aportan nitrógeno al suelo y en los primeros momentos en los que el nitrógeno será uno de los factores limitantes delos cultivos.
También es importante, si en la granja está prevista la existencia de ganado, tener en cuenta las necesidades nutritivas de este a la hora de planificar las rotaciones. A su vez, hay que contar con que se podrá utilizar el estiércol producido en la granja, como aporte de materia orgánica para los cultivos.

El ritmo de la reconversión.
El ritmo de la reconversión debe marcarlo el análisis de la situación de partida. En la medida en que ésta sea peor, debe comenzarse más lentamente. En general, es preferible empezar poco a poco, ya que se necesita alcanzar un cierto grado de experiencia en el manejo de los cultivos, la aplicación de las nuevas técnicas y la evaluación del rendimiento potencial del sistema.
Inicialmente, la reconversión debería empezar solamente con unas pocas parcelas involucradas en la rotación, teniendo la oportunidad de ver lo que pasa por lo menos en una o dos temporadas. Una vez que se ha conseguido experiencia, se pueden reconvertir más parcelas y las originales progresarán durante las últimas etapas de la rotación. Las parcelas originales van por lo tanto siempre un par de años por delante de las demás y cualquier error que se cometa por el hecho del aprendizaje, no ejercerá un impacto grave sobre la renta.
Es posible intentar la reconversión de la finca completa de una vez, pero los riesgos son mayores y no es recomendable a menos que existan circunstancias especiales que garanticen el éxito. Parte del proceso del plan de reconversión, consiste en preparar un programa para la transformación de la finca, parcela a parcela, en un período de varios años. Igual sucede con el diseño de la rotación, este programa debe ser muy flexible, de modo que se pueda ir modificando en función de la experiencia adquirida.