FUNDESYRAM
Sistemas Agroforestales

Plantación de árboles forestales

Autor/a de la tecnología
A.Barrance, J. Beer, D.H. Boshier, J. Chamberlain, J. Cordero, G. Detlefsen, B. Finegan, G. Galloway, M. Gómez, J. Gordon, M. Hands, J. Hellin, C. Hughes, M. Ibrahim, R. Leakey, F. Mesén, M. Montero, C. Rivas, E. Somarriba, J. Stewart.
Institución que la publica
CATIE · Centroamericanos
Documento fuente
Establecimiento y manejo de árboles en sistemas agroforestales; (Arboles de Centroamérica un Manual para el Extensionista) · 248-249-250-251 pág.
Código de ficha
700036

Objetivos de la plantación La fijación de objetivos realistas es una de lasetapas más importantes en el establecimiento ymanejo posterior de plantaciones puras. Aunqueaquí se trata esta etapa primero, en la prácticala fijación de objetivos realistas depende de varios aspectos tratados posteriormente, como por ejemplo:

  • la calidad del sitio disponible para plantar. Si el agricultor apenas dispone de un sitio marginal, por ejemplo en una pendiente fuerte con suelos superficiales, no es realista tener como objetivo el establecimiento de una plantación comercial con fines de producir madera para aserrío en turnos cortos.
  • la disponibilidad de tiempo y recursos para los trabajos posteriores de manejo: El productor debe disponer del tiempo y los recursos necesarios para efectuar las limpiezas y otras operaciones de manejo que requiere la plantación. Los recursos necesarios incluyen las herramientas, como por ejemplo, para realizar podas y raleos.
  • la existencia de un mercado para el producto final. Aunque hay muchos ejemplos de productores que han logrado vender su madera en sitios donde en el pasado no había un mercado para la madera, es un riesgo confiar que dicho mercado aparecerá en el futuro (ver aspectos de mercados y mercadeo en Capítulo 4 y en las descripciones de especies).

En la fijación de objetivos, lo importante es que haya una alta probabilidad de que el esfuerzo que hace el agricultor genere los beneficios esperados. A veces, los agricultores han descubierto que manejan dos o más objetivos que no son compatibles. Por ejemplo, en El Salvador, se hablaba del "sistema taungya mejorado" que involucraba una reducción paulatina en el número de árboles para poder sostener el cultivo de granos básicos. Aún con los raleos y el manejo de rebrotes, los árboles redujeron sustancialmente la productividad de los cultivos debido a una competencia por luz, agua y nutrientes. En respuesta a este problema, muchos finqueros dejaron de establecer árboles en plantaciones puras, y optaron más bien por la plantación de árboles en linderos. Así que se debe ver el establecimiento de una plantación como una de varias opciones de manejo para el agricultor.

Consideraciones sobre el sitio a plantar
Antes de elegir el sitio a plantar es importante observar bien los sitios disponibles. Los pequeños agricultores generalmente no dispondrán de una gran gama de sitios para plantar. No obstante, hay varias consideraciones para tomar en cuenta. Las características del sitio indican la factibilidad de plantarlo con éxito. Además, definen (o indican) los objetivos realistas de la plantación, así como las especies y técnicas adecuadas. Como en este capítulo tratamos plantaciones puras, es casi un hecho que el agricultor tendrá el deseo de establecer la plantación en un sitio donde no prosperan los cultivos y así debe ser. Pero hay que manejar este criterio con cautela.
La productividad de las especies en plantaciones puras puede variar enormemente, aun entre micrositios cercanos. Algunos ejemplos de las características de sitios que han limitado el desarrollo de muchas especies en América Central son:

  • Suelos superficiales con capas impermeables o procesos severos de erosión (p.ej. Cordia alliodora)
  • Suelos compactados por pastoreo o con problemas de drenaje (p.ej. Bactris gasipaes)
  • Suelos pobres, especialmente en zonas de baja precipitación (p.ej. Annona reticulata)
  • Pendientes fuertes (p.ej. Andira inermis)
  • Exposición al viento, por ejemplo, en la parte alta de lomas (p.ej. Bixa orellana)

Hay que "pensar como un árbol" para entender rápidamente por qué sitios con características de este tipo no permiten un buen desarrollo de los árboles. En los suelos superficiales y pobres, hay pobre acceso al agua y nutrientes. En los suelos compactados, la infiltración de agua es pobre, se dificulta la expansión de las raíces, y por ende, el acceso a nutrientes. En pendientes fuertes, a menudo hay suelos superficiales y el agua de lluvia tiende a escurrir antes de infiltrar en el suelo. El viento aumenta la evapotranspiración y puede dificultar la producción de follaje necesario para la fotosíntesis (captación de rayos solares, fijación de carbono, etc.). En todos los casos mencionados los factores de crecimiento que componen el "espacio para crecer" se ven severamente limitados por las características del sitio.

Los sitios donde los árboles típicamente desarrollan mejor incluyen aquellos con topografía plana o casi plana (pendiente <25%) y con suelos profundos y de textura favorable. La fertilidad y características físicas de suelo se pueden mejorar mediante la fertilización y/o una adecuada preparación del terreno (ver página 255 sobre la preparación del sitio.

Es importante señalar que estas consideraciones sobre la calidad de sitio son más importantes para plantaciones puras para fines comerciales, por ejemplo, para la producción de madera para aserrío. En cambio, en el caso de plantaciones puras de protección de fuentes de agua o para producir cantidades pequeñas de madera para usos domésticos, la productividad de una plantación es menos importante en términos de volumen de madera.
En Honduras y El Salvador, por ejemplo, es posible observar plantaciones que originalmente se establecieron para producir leña (de Gliricidia sepium, por ejemplo), pero debido a los beneficios percibidos en la captación y flujo de agua en pequeñas quebradas, ahora se manejan para sostener estos beneficios. En estos casos, lo ideal es manejar los árboles para mantener su vigor y para crear una sombra ligera sobre el área de interés. Aún en sitios relativamente pobres, es posible establecer plantaciones para proteger fuentes de agua.

Selección de especies
En el establecimiento de una plantación hay que tomar una decisión fundamental: ¿Qué especie plantar? Por su trascendencia, esta decisión no debe hacerse nunca en forma precipitada sin tomar en cuenta experiencias previas e información disponible. En América Central hay condiciones ecológicas muy diversas y por lo tanto, después de elegir el sitio a plantar, hay que identificar las especies adecuadas a las condiciones encontradas. A menudo se han plantado especies no aptas para las condiciones del lugar a reforestar, con resultados poco favorables. Por consiguiente, es muy importante tener en cuenta las condiciones de sitio en la selección de las especies.

Una vez seleccionado un grupo de especies apropiadas a la localidad, la selección final debe hacerse en base a la preferencia y necesidades del agricultor. Diferentes especies significan distintos beneficios y productos, por lo que hay que elegir la especie apropiada para el objetivo de la plantación y la capacidad del sitio. Finalmente, si la preferencia del agricultor es hacia la venta de productos (en vez del uso propio), deberemos asegurarnos de que la especie seleccionada tenga un mercado real, sólido y accesible.

Hay información sobre 180 especies nativas de América Central. Las características de las especies, como forma típica, ritmo de crecimiento, usos, mercado, calidad de madera, capacidad de rebrote y sus exigencias con respecto a las condiciones de sitio influyen mucho en la selección de especies para establecer en plantaciones puras.

Aparte de la información recopilada en dicha sección, hay otras consideraciones que influyen en la selección de especies para plantaciones puras. Por ejemplo, para el caso de especies que no se han observado desarrollando en plantaciones puras, sería prudente probarlas primero a una escala muy reducida hasta determinar mejor su comportamiento en este sistema de producción (ver listas de especies indicadas como aptas para uso en plantaciones). Esta recomendación aplica también a especies exóticas. Aun en plantaciones puras de especies que desarrollaron rápidamente en los primeros años, se ha observado una mortalidad masiva en años con condiciones climáticas extremas. Por ejemplo, en El Salvador, muchas plantaciones de Acacia mangium sufrieron una mortalidad de casi el 100% en 1998, debido a una sequía causada por el fenómeno climático "El Niño". Por tanto, es mejor proceder con cautela con el uso de las especies indicadas en este libro como menos conocidas en plantaciones.

Algunas especies usadas a menudo en plantaciones son conocidas por sus problemas con plagas y enfermedades. Uno de los problemas más importantes en América Central en árboles jóvenes de caoba, cedro y cedro macho, todas de la familia de las Meliáceas, es el ataque de larvas de una mariposa nocturna llamada Hypsipyla grandella. Este problema se puede manejar hasta cierto grado con podas oportunas de las yemas afectadas para favorecer la formación de un solo fuste. En lotes pequeños, estas podas de yemas afectadas no son difíciles de efectuar. Otro problema común es el ataque de hongos de árboles de Leucaena leucocephala, que pudren las raíces y la base del fuste principal. En plantaciones puras y mixtas, las experiencias indican que Leucaena leucocephala sirve mejor en turnos cortos. Existe un gran número de plagas y enfermedades que afectan a especies arbóreas, y las especies nativas pueden ser especialmente susceptibles a estos problemas en plantaciones puras (ver descripciones de especies para problemas conocidos asociados con especies en particular) debido a la mayor densidad de árboles de una misma especie. Es importante estar atento a cualquier problema que ocurra en su zona de trabajo.