No quema con manejo de rastrojos
- Autor/a de la tecnología
- Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) en Honduras y el Proyecto Sistemas de Información Científico Técnica del PESA en Honduras (SICT). Con las orientaciones técnicas de los Ing. Ángel Murillo Sánchez, Germán Flores, Luis Álvarez Welchez y Federico Rodríguez;
- Institución que la publica
- Publicaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Honduras. · Honduras
- Documento fuente
- Manejo de suelo y agua; Tecnologías y metodologías validadas para mejorar la seguridad alimentaria en las zonas secas de Honduras. Año 2005 · 21-22-23-24-25-26-27 pág.
- Código de ficha
- 100131
Descripción de la tecnología.
La no quema es una tecnología que consiste en el no uso del fuego en el terreno a cultivar. La decisión de los productores de la no quema en sus parcelas, implica el manejo adecuado de los rastrojos que consiste en el aprovechamiento de los residuos que quedan después de las cosechas de sus cultivos.
Esta tecnología consiste en dejar esparcidos sobre la parcela más del 50% de los residuos de la cosecha y la totalidad de los residuos de las limpias realizadas antes y durante el desarrollo del cultivo.
Estos rastrojos pueden ser manejados como cobertura del suelo, que consiste en el corte y picado del material vegetal y su dispersión en el campo para cubrir el suelo sin ser incorporado.
Esta tecnología se utiliza conjuntamente con la labranza cero, la labranza mínima, siembra tapada o la siembra al espeque.
El material vegetal son los restos no consumidos de los cultivos producto de la cosecha, también podrían ser considerados rastrojos el olote y la tuza del maíz y los restos del aporreo del sorgo, los cuales generalmente son residuos de la cosecha procesada fuera de la superficie cultivada.
Otras formas de manejo pueden ser la incorporación del rastrojo en el suelo antes de la siembra del siguiente cultivo o la utilización para la construcción de aboneras.
II. Condiciones ecológicas de las zonas en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas:
2.1 Altura:
Se puede utilizar en todas las alturas.
2.2 Precipitación:
La mejora en la infiltración y en la retención de agua es importante en zonas secas. En zonas húmedas contribuye sobre todo a reducir la erosión y controlar la maleza.
III. Condiciones ecológicas de la finca o parcela en donde se desarrolla la tecnología
La tecnología es apropiada para las siguientes condiciones ecológicas de la finca o parcela:
3.1 Textura del suelo:
Excelente en suelos arenosos y francos mejorando su estructura. En suelos arcillosos, sobre todo en zonas de altas precipitaciones, el aumentar la humedad del suelo puede aumentar el riesgo de ciertas enfermedades de pudrición, por otro lado los suelos francos, ricos en limo, son particularmente susceptibles a la separación de los agregados y sellamiento superficial. No obstante, los rastrojos que son dejados sobre la superficie del terreno influyen decisivamente sobre el comportamiento del suelo y, por ende, sobre el comportamiento de los cultivos.
3.2 Profundidad del suelo:
La tecnología se utiliza en suelos superficiales y profundos.
3.3 Capacidad de infiltración:
En suelos de baja infiltración se debe combinar con otras tecnologías para reducir la escorrentía que provoca erosión. A mediano plazo la no quema e incorporación de rastrojos mejora la estructura del suelo e infiltración. Los rastrojos son capaces de interceptar las gotas de lluvia o de riego, evitando que choquen directamente con la superficie del suelo.
3.4 Drenaje de agua:
Los rastrojos aumentan la rugosidad de la superficie creando barreras al desplazamiento del agua sobrante. De esta manera, se forman pequeñas pozas superficiales, lo que permite que el agua permanezca sin moverse y tenga más tiempo para infiltrarse en el perfil. Igualmente, los rastrojos reducen la velocidad y, por lo tanto, la energía de la escorrentía cuando ésta se ha iniciado.
En suelos mal drenados existe el riesgo de aumentar el problema de alta humedad, incrementando el riesgo para los cultivos. La no quema puede resultar en la descomposición anaeróbica de los rastrojos en suelos muy húmedos. Se recomienda mejorar el drenaje del suelo antes de realizar el manejo de los rastrojos. También es conveniente en la época de verano utilizar estos suelos para siembra de algunas cucurbitáceas (pipián, ayote, sandía), a efecto de aprovechar la humedad residual.
3.5 Presencia de piedras en la parcela:
Se utiliza en suelos pedregosos y poco pedregosos.
3.6 Porcentaje de pendiente:
Se utiliza en todas las pendientes. Puede reducir la erosión significativamente en suelos con pendientes fuertes, pero es recomendable combinar con otras tecnologías de control de erosión en pendientes mayores al 20% como barreras vivas de zacate vetiver y pastos.
3.7 Fertilidad del suelo:
Se estima que hasta un 65% de los nutrientes extraídos del suelo por las plantas son acumulados en las partes que se consideran rastrojos. En suelos de baja fertilidad, los rastrojos de cereales pueden inmovilizar temporalmente el nitrógeno (N) disponible en el suelo, si se deja en el campo. Sin embargo, este efecto no es muy fuerte si se deja el rastrojo en la superficie (al contraste con la incorporación del rastrojo).
3.8 Acidez del suelo (pH):
La tecnología de no quema con manejo de rastrojos no depende del PH. Puede utilizarse a diferentes rangos de PH con presencia o no de aluminio.
IV. Condiciones requeridas en la finca para desarrollar la tecnología
4.1 Insumos externos y cantidades necesarias por área para implementar la tecnología:
No necesita insumos externos adicionales. En fincas grandes con siembra mecanizada se requiere probablemente una picadora y sembradora para la siembra directa. En fincas pequeñas se utiliza en combinación con la siembra al espeque o chuzo y la siembra tapada.
4.2 Insumos internos y cantidades necesarias por área para implementar la tecnología:
Los rastrojos se dejan dispersos en el campo para cubrir el suelo. Este uso del rastrojo como recurso interno puede competir con otros usos potenciales. La cantidad de nitrógeno contenida en los rastrojos de maíz equivale a 500 libras de sulfato de amonio. En frijol, a 165 libras. El asocio maíz-sorgo produce entre 30 y 150 qq/Mz de rastrojos, sin considerar el peso del sistema radicular. El frijol también produce una buena cantidad de rastrojos (20 qq/Mz).
4.3 Actividades para establecer la tecnología:
1. Los rastrojos del cultivo anterior se cortan y pican con el machete para evitar que se vuelvan hospederos de insectos (barrenadores del tallo de los cereales).
2. Se siembra con chuzo directamente en el rastrojo o se coloca el rastrojo en bandas horizontales entre los surcos de siembra formando pequeñas barreras temporales.
3. En el caso de la vegetación de barbecho o de malezas, se chapea la vegetación y se siembra en la cobertura muerta. Lo ideal es cubrir siempre toda la superficie del suelo.
VII. ¿Cuáles son los factores más importantes que están limitando la habilidad de esta tecnología para responder a las necesidades de los productores?
• La limitante más fuerte es que requiere un cambio cultural en el manejo integrado de los cultivos, no sólo por parte de los productores sino que de los técnicos.