Necesidades nutricionales de los animales
- Autor/a de la tecnología
- Francisco Caravaca Rodríguez
- Documento fuente
- Introducción a la Alimentación y Ración Animal. · 12-13-14 pág.
- Código de ficha
- 400237
Las necesidades nutritivas requeridas por los animales van a ser cubiertas por los alimentos. Por tanto debería de utilizarse una nomenclatura común para designar lo que requieren los unos y lo que aportan los otros, además de las mismas unidades de valoración nutritiva. Básicamente conocemos que los animales domésticos van a tener unos requisitos en cuanto a energía para mantener todas sus actividades vitales y productivas, que van a obtener mediante una combustión controlada de aquellas materias orgánicas procedentes del alimento (glúcidos, lípidos y prótidos). También necesitan de proteínas y aminoácidos para la formación y renovación de la mayoría de los componentes plásticos del organismo así como de aquellas sustancias con estructura proteica que intervienen en el metabolismo (sobre todo las enzimas). Hablaremos de necesidades de vitaminas, requeridas en cantidades mínimas, pero indispensables. Los minerales, formadores de tejido de sostén y presentes en solución en todos los fluidos corporales y en muchas reacciones bioquímicas, son nutrientes tan necesarios como los anteriores.
No habrá de olvidarse el agua como un elemento indispensable de la dieta. Se tratará de unas necesidades mínimas de fibra, elemento básico de la dieta de los rumiantes, y que actúa como estimulador de los procesos digestivos en el tracto digestivo de los monogástricos.
Por último se hablará de unas necesidades de ingestión mínimas y máximas, ya que al animal hay que aportar una dieta que satisfaga su apetito y que no sobrepase su capacidad de ingestión.
Cabe destacar que de todas estas necesidades las más imprescindibles son los aportes diarios de agua, ya que un animal sin agua puede llegar a fallecer a las pocas horas o días, y a continuación la energía. Una privación de componentes energéticos afecta más rápidamente a la salud y la supervivencia de un animal que la privación de otros compuestos como proteína o minerales.
Para afrontar el racionamiento de las especies domésticas será necesario conocer lo mejor posible las necesidades que en dichos nutrientes tiene cada una de las especies referidas. De forma general las recomendaciones de dichas necesidades van a venir recogidas en unas tablas de necesidades nutritivas o bien serán calculadas mediante fórmulas predictivas. Tanto las unas como las otras se fundamentan en numerosos trabajos de investigación suficientemente contrastados en campo, que continuamente se someten a revisión para obtener mejores aproximaciones reales.
En racionamiento vamos a utilizar el término recomendación de necesidades, pues son muchas las imperfecciones que deben ser corregidas mediante más amplios estudios. Todos los sistemas de alimentación van a proponer recomendaciones en los que el margen de cumplimiento de las mismas dependerá de los criterios de cada uno de los técnicos o ganaderos que las utilicen.
Niveles de necesidades.
Se establecen dos niveles de necesidades: mantenimiento y producción.
Se definen como necesidades de mantenimiento a los requerimientos (de las cantidades mínimas) de nutrientes que necesita un animal a diario para mantener su actividad corporal sin producir y sin que se observe pérdida o ganancia de peso corporal. Se definen también como gastos de mantenimiento y están ligados al mantenimiento de las funciones corporales.
Se definen como necesidades de producción a los requerimientos nutritivos diarios necesarios para sintetizar los productos (músculo, grasa, leche, huevos, lana, etc.) que, o bien se exportan, o bien se almacenan.
Se conocen también como gastos de producción.
En el caso de los rumiantes se va realizar una diferenciación, que no deja de ser teórica, dentro de cada tipo de necesidad. Así, para una vaca de leche hablaremos de necesidades de mantenimiento o conservación y de producción para energía, proteína, minerales, etc. Esta separación de niveles entre mantenimiento y producción se considera teórica ya que en ningún momento del proceso productivo deben existir animales en estado de conservación, es decir, el mantenimiento de dicho animal en estado de equilibrio, sin pérdida ni ganancia de peso y sin producir nada.
Para los monogástricos, sobre todo en cerdos y aves, esa diferenciación no va a darse y se utilizarán recomendaciones de necesidades nutritivas totales según el estado productivo de cada individuo.
Las necesidades energéticas de mantenimiento van a venir dadas en función del peso metabólico o peso vivo elevado a 0.75 y de la temperatura ambiental, mientras que las de producción dependerán de la aptitud del animal y la composición del producto obtenido (grasa, magro, leche, etc.) y serán, en principio, independientes del medio.
Las necesidades de proteína y aminoácidos para la conservación son mínimas, mientras que las de producción son bastante mayores que las anteriores.
Todas las necesidades vendrán expresadas como cantidades a aportar diariamente o bien como concentración de nutrientes en el alimento, normalmente un pienso compuesto, del que habrá de indicarse la cantidad de dicho alimento que debe de ingerir al día el animal. Tanto si vienen expresadas de una u otra forma, se hará referencia a la capacidad de ingestión que tiene el animal del que calculamos sus necesidades.
Equilibrio entre aportes.
Cada una de las necesidades descritas anteriormente debe ser cubierta perfectamente para conseguir rendimientos óptimos. Cuando existe un desequilibrio entre aportes se produce una pérdida de los rendimientos esperados y se puede comprometer seriamente la salud del animal. En este último caso se incluye cuando el desequilibrio se produce por exceso en la dieta de uno de los componentes.
Así, para calcular las dietas de rumiantes se prestará especial atención al equilibrio Energía-Proteína además del aporte básico de Fibra, necesarios todos ellos para el buen funcionamiento del rumen.
En cerdos y aves, aparte de la energía y la proteína, se hará especial hincapié en los aportes de aminoácidos esenciales y vitaminas, llegándose a formular piensos en base a necesidades de aminoácidos digestibles. En cualquiera de los casos anteriores los aportes de minerales serán vigilados muy cuidadosamente, así como la disponibilidad continúa de agua de calidad para beber.