Métodos de propagación en mango
- Autor/a de la tecnología
- Juan Mora Montero, Jimmy Gamboa Porras, Ricardo Elizondo Murillo
- Institución que la publica
- INTA · Costa Rica
- Documento fuente
- Guía para el cultivo del mango · 11-12-13 pág.
- Código de ficha
- 300755
Propagación
El mango puede reproducirse tanto sexual como asexualmente. La forma sexual se utiliza básicamente para producir patrones o en posibles programas de mejoramiento genético.
La forma asexual es la manera corriente de propagar las diferentes variedades comerciales. Dentro de los métodos de reproducción asexual se puede utilizar: acodos, embriones nucelares (método también utilizado en la propagación de patrones en materiales poliembriónicos), estacas, injertos; siendo este último el más utilizado comercialmente, existiendo varios métodos, de los cuales el de enchape lateral es el que más se usa. Para este sistema se requiere hacer semillero y vivero.
Semillero. El semillero debe ser de tierra ligera, rica en materia orgánica y bien preparada, en eras o camas de 1 m de ancho y 15 cm de altura.
Dado que las semillas de mango pierden pronto su poder germinativo, deben sembrarse al día siguiente de ser cosechadas, en un medio muy suelto al que se le puede agregar granza de arroz o arena.
La semilla de mango se siembra sin la pulpa y sin la cáscara (con lo que se evita la deformación de plántulas y se adelanta la germinación unos diez días), pero sin quitarle la membrana que recubre los cotiledones, de no eliminarse la cáscara la germinación tiene lugar al cabo de unos veinticinco días después de la siembra.
Las semillas deben colocarse en el sustrato con la parte convexa (el lomo) hacia arriba, con el fin de que el talluelo y la raíz principal broten verticalmente, pues si las semillas se colocan acostadas, el tallo y la raíz crecerán encorvados, lo cual perjudicará el desarrollo posterior del arbolito. Las semillas deben enterrarse a unos 3 cm de profundidad en líneas distanciadas 20 cm y dejando entre cada plantita una distancia de 5 cm; o bien en cuadro, a distancias de 10 x 10 cm.
Vivero: Cuando las plantitas alcanzan 15 cm de altura, se seleccionan las más desarrolladas y se trasladan al vivero donde se plantarán a distancias de 50 cm entre filas (máximo tres filas de plantas juntas) y de 1 m entre ellas, en bolsas plásticas de 25 x 30 cm, donde se les darán los cuidados necesarios hasta que alcancen el tamaño adecuado para ser injertado. El sustrato tanto del semillero como del vivero debe desinfectar, usando agua caliente y solarización u otro método de forma orgánica.
c. Injerto: Cuando el tallo de los arbolitos alcanza por lo menos el grosor de un lápiz a unos 20 cm de altura, es el momento de injertar las variedades a utilizar.
El momento más adecuado para cortar el material vegetativo a injertar, es cuando el árbol de donde se tomarán las yemas presenta brotes con hojas bien sazonas y la corteza de la rama tiene un color verde oscuro y la yema terminal se encuentra en reposo o a punto de brotar. Los arbolitos (patrones) que se van a injertar deben estar en pleno crecimiento, y disponer de una adecuada humedad en el sustrato, pues en ese estado la cáscara se separa más fácilmente del tallo y el injerto tiene más éxito. Las varetas o yemas a injertar deben poseer una yema terminal, por lo que deben sacarse de las puntas de las ramas jóvenes pero sazonas, las cuales se pueden defoliar unos días antes. Es preciso que el tallo del patrón y la púa sean lo más parecido posibles en grosor y madurez.