FUNDESYRAM
Manejo de Cultivos

Mejoramiento del sabor de la piña con el uso de biofermentos a base de sales minerales

Autor/a de la tecnología
José Humberto Cruz Lima , Agricultor y Nelson Flores
Institución que la publica
FUNDESYRAM · El Salvador
Documento fuente
Boletín camino al desarrollo; equidad –agricultura orgánica, cambio climático, desarrollo territorial, empendedurismo. · 11-12 pág.
Síntesis elaborada por
Beto Lima, Agricultor y Nelson Flores, Técnico de FUNDESYRAM
Código de ficha
300222

A partir del momento en que su clientela le reclamó sobre el sabor insípido, coloración pálida y la resequedad de la piña que les vendía; don José Humberto Cruz Lima, "don Beto Lima", (agricultor innovador del caserío San Francisco, cantón Valle La Puerta, municipio de Tacuba, departamento de Ahuachapán).


Cultivo de piña Hawaiana manejado con tecnologías orgánicas
Don Beto Lima comenzó a buscar soluciones económicas y ecológicas para mejorar la calidad de su producto.
Evitando usar un fertilizante de síntesis química que le recomendaron en el "Agro", consultó con los técnicos de FUNDESYRAM quienes le sugirieron aplicarle al cultivo de piña de la variedad Hawaiana, un biofermento a base de sales minerales, melaza y levadura.
Espontáneamente don Beto nos dice
"me recomendaron que en un barril con 200 litros de agua limpia, echara:.

Luego de prepararlo lo dejé 22 días en reposo dentro del barril. Lo empecé a utilizar combinando 1 litro de biofermento por cada 3 litros de agua. A 350 plantas de piña de un año de edad, les aplicaba "tronqueado" (al pie de la planta) y al follaje, dos bombadas de biofermento cada ocho días. En total apliqué 18 bombadas del producto. A los dos meses de venir aplicándolo empezó a verse el cambio, la planta se puso más verde, a la piña le cambio el color y el sabor, salía más jugosa y dulce. Haciendo cuentas cada bombada de 18 litros me salió en US$ 3.20, y el costo total de mejorar la piña me salió en casi los US$58.00 sin poner la mano de obra. Si hubiera usado el fertilizante químico me habría costado cerca de los US$100.00, también sin mano de obra, habría seguido contaminando el suelo y no habría aprendido nada".