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Tecnologías Apropiadas

Mejoramiento de la tierra en la agricultura

Autor/a de la tecnología
Hesperia
Institución que la publica
Hesperia
Síntesis elaborada por
Hesperia
Código de ficha
500675

Descripción de la tecnología: Mejoramiento de la tierra en la agricultura

Los agricultores saben que es necesario tener una tierra sana para lograr una buena cosecha. Muchos agricultores enriquecen la tierra con fertilizantes naturales como estiércol (de animales), abono verde (de plantas) y composta. En la agricultura sostenible no sólo se cultivan 
alimentos, también se cultiva un suelo fértil con 
todos los nutrientes que las plantas necesitan.
Para conocer los terrenos:
La tierra es una mezcla de arena, sedimentos, arcilla y materia orgánica (por ejemplo, insectos, bacteria, hojas verdes, plantas en descomposición y abono). La proporción de cada componente y los métodos agrícolas que usted aplique afectarán la textura de la tierra (gruesa o fina), su fertilidad (cuán rica es para cultivar) y su estructura (como el suelo se mantiene junto).

Un suelo de buena textura y fertilidad hace que el aire, el agua, los nutrientes y las raíces tengan espacio para moverse libremente. Esto mejora la capacidad de la tierra para sostener los cultivos y resistir la erosión.

Además, los suelos pueden ser alcalinos (también llamados “básicos” o “dulces”) o ácidos (también llamados “agrios”). El “pH” de la tierra (si es dulce o agria) se puede determinar haciendo la prueba o simplemente probando si el sabor es dulce o agria. La mayoría de las plantas crecen mejor en tierras que no son ni muy dulces ni muy agrias. Se agregan nutrientes específicos para endulzar o agriar más la tierra. Agregar la materia orgánica se tiende a mejorar todos los suelos.

Utilizando equipo pesado para arar, remover, o cavar, la tierra se puede compactar (se presiona a tal punto que no queda espacio ni aire). Es difícil que el agua o las raíces de las plantas ingresen en la tierra compactada. También es difícil que las plantas obtengan los nutrientes que necesitan si la tierra está compactada.

Para evitar que la tierra se compacte, retire la materia extraña y revuelva la tierra cuando no esté demasiado húmeda ni demasiado seca, sino húmeda como cuando se exprime una tela. Muchos agricultores revuelven la tierra lo menos posible, agregan estiércol y desechos de la cosecha, y se valen de métodos como los hoyos para sembrar o el abono verde para que la tierra se afloje para sembrar.

Los fertilizantes químicos pueden ser útiles ahora, pero hacen daño después.

Fertilizante químico:

Los fertilizantes químicos son costosos tanto para el agricultor como para la tierra porque dañan la tierra, contaminan el agua y crean la necesidad de comprar más productos químicos. En la bolsa de los fertilizantes generalmente aparecen las letras N-P-K, que representan los principales nutrientes que las plantas necesitan (N es Nitrógeno, P es Fósforo y K es Potasio o Potasa). Los fertilizantes químicos tienen cantidades concentradas (muy fuertes) de estas sustancias químicas. Si estos nutrientes concentrados se escurren desde los terrenos hasta las aguas subterráneas y los ríos y acueductos, el agua 
se vuelve peligrosa para beberla, lavarse y bañarse.

Fertilizantes naturales:
El mayor problema para el desarrollo de cultivos con fertilizantes químicos es que los agricultores que los utilizan con frecuencia dejan de agregar a la tierra materia orgánica como el estiércol, y como consecuencia la tierra pierde rápidamente sus nutrientes y se vuelva compacta, lo que da lugar a problemas de plagas, malas cosechas, pérdida de agua, y mayor dependencia en los fertilizantes químicos. Si utiliza fertilizantes químicos, es importante añadir también fertilizantes naturales.
Aprendiendo sobre los suelos

Propósito: Esta actividad sirve para mostrar cómo las diferentes prácticas agrícolas afectan a la tierra.
Duración: 3 horas.

Materiales: Herramientas para escarbar, 3 tablones o cartones, agua, papel y lápiz o marcador.
Elija 3 parcelas de tierra agrícola que se hayan utilizado para diferentes usos. Por ejemplo, escoja un campo de maíz o un campo seco de arroz, una huerta o huerto familiar, y un lote que haya sido utilizado como pastizal por muchos años. Los lotes deben estar a corta distancia uno del otro para poder ir caminando de uno a otro.

Con un grupo de agricultores, vaya a cada uno de los lugares. Cruce de arriba abajo, observando todos los factores que podrían afectar el terreno. ¿Qué indicios nos permiten determinar el uso que se ha dado a la tierra? ¿Hay indicios de erosión? (por ejemplo, ¿hay barrancos, lugares rocosos o descubiertos, tierra más rica al pie del cerro que en la cima?) ¿Las plantas se ven sanas?
Converse con los labradores de cada uno de los terrenos para averiguar qué prácticas han aplicado durante los últimos 5 a 10 años.

¿Las observaciones del grupo coinciden con lo que averiguó de los agricultores?
Excave un hueco pequeño de 50 cm de profundidad en cada parcela. Corte una de las paredes del hueco de manera vertical y uniforme. Con una pala plana o un machete largo corte una tajada de 3 cm de ancho de esta pared y colóquela cuidadosamente sobre una tabla o sobre una superficie plana. Ponga una etiqueta a la muestra para identificar el sitio de donde proviene.

Quizá pueda probar un poquito de cada tierra para comparar el pH. ¿Es dulce o agria? Haga que cada persona coja en sus manos un poco de tierra de las diferentes muestras. Ponga un poco de agua en cada muestra y vea si es pegajosa, áspera, suave, o se quiebra.